Obesidad infantil, instituciones y participación social

En los últimos 20 años el sobrepeso y la obesidad han aumentado de forma alarmante, especialmente en niñ@s y adolescentes. A escala europea, España ocupa un puesto intermedio en adultos obesos, pero está a la cabeza en niñ@s y adolescentes con sobrepeso.

El origen de esta epidemia está en los cambios inducidos en la dieta por la publicidad de la industria alimentaria y el descenso de la actividad física. Estos cambios han desplazado la dieta mediterránea, rica en fruta, verdura, hidratos de carbono “lentos” y proteína vegetal -base de nuestra alimentación hace sólo 40 años- sustituyéndola por una alimentación excesiva en grasas, azúcares y proteínas de origen animal. La socialización de niñ@s en parques, calles y patios, con juegos y deportes plenos de actividad física, ha retrocedido ante actividades domésticas, individuales y sedentarias: ordenador, televisión, videojuegos, etc.

El sobrepeso infantil compromete la salud física, síquica y social de nuestros niñ@s y jóvenes, triplicando la probabilidad de que sean adultos enfermos y obesos. Está demostrado que los cambios en la dieta y la actividad física de niños y niñas, producen sobrepeso, obesidad y otras enfermedades alimentarias.

Las instituciones públicas abordan diversas estrategias para frenar la epidemia de obesidad infantil. El Ministerio de Sanidad y Consumo elaboró en 2005 la Estrategia N.A.O.S. (Nutrición, Actividad, Obesidad y Salud).

P.A.O.S. (Publicidad de Alimentos, prevención de la Obesidad y Salud), firmado por las 35 empresas alimentarias que aglutinan el 75% de la inversión publicitaria de alimentos, pretende limitar -mediante la autorregulación de la publicidad de alimentos y bebidas- los abusos de la publicidad sobre los menores.

P.E.R.S.E.O (Programa Educativo de Referencia para la Salud, Ejercicio físico y contra la Obesidad) es un proyecto para el medio escolar (niñ@s de enseñanza primaria). Incide en el comedor escolar, el entorno ambiental y el ámbito docente. Implica a alumn@s, profesorado, familias y entorno comunitario. Persigue el aumento del consumo de frutas y verduras, la disminución del consumo de grasas y azúcares y el incremento de la actividad física para reducir el sedentarismo.

A pesar de la proliferación de iniciativas y programas gubernamentales, la obesidad infantil sigue avanzando. Las estrategias de las instituciones son necesarias pero no uficientes. Padres, madres, educador@s y consumidor@s responsables debemos pasar a la acción.