Alfalfa

La hierba de alfalfa, una leguminosa, la conocemos habitualmente como planta cultivada para el forraje de los animales herbívoros. Sin embargo pocas personas saben que también nosotr@s, animales omnívoros, podemos tomar sus brotes. Las propiedades nutricionales de los brotes de alfalfa son prodigiosas.

 

La leyenda negra de la alfalfa para el consumo humano

Los primeros alfalfares se dieron en el Cáucaso y el Turkestán, pasando de este territorio a Siberia y Mesopotamia. Y de esta última al área mediterránea. Griegos y romanos nos han dejado testimonios de sus bondades como forrajeras, planta que mejora los suelos y como medicina.

Para hablar de la alfalfa con conocimiento de causa, hay que rastrear el uso y domesticación que le hemos dado a este vegetal. Imaginemos por un momento el conocimiento acumulado sobre la naturaleza en las sociedades homínidas en su transición del paleolítico al neolítico en un medio hostil para nuestra supervivencia. Como buen@s observador@s del mundo vegetal y animal, por la cuenta que nos trae para poder alimentarnos, allí donde crecía alfalfa comprobamos que los herbívoros las preferían frente a las crucíferas y demás hierbas.

Desmontado hoy el mito del varón-proveedor de carne de caza para su grupo social de pertenencia por la constatación científica de que hemos sido antes recolector@s y carroñer@s que cazadores (en masculino), los hallazgos arqueo-antropológicos confirman que domesticamos antes las semillas que los animales. Luego, precisamos del cultivo de la alfalfa para alimentar al animal “extrañado” de su medio. Desde estos tiempos hasta hoy, la alfalfa ha sido la mejor planta para alimentar al ganado rumiante. Las sucesivas colonizaciones hicieron el resto.

Con el cambio cualitativo que supuso el poder dejar testimonio escrito del conocimiento humano acumulado y contingente, sabemos que los griegos y romanos se alimentaban también de germinados, uno de ellos, el de alfalfa. Sin embargo, para el imaginario de la sociedad carnívoro-productora capitalista ha cristalizado la idea de que la alfalfa es sólo un alimento para el ganado, es más, se ha forjado la falsa idea de que su ingesta es nociva para nuestra salud.

Propiedades de los brotes de alfalfa

Describieremos los aportes de sus componentes:

  1. Su muy bajo contenido en hidratos y grasa la hacen recomendable para combatir la obesidad.
  2. Los germinados de alfalfa son ricos en vitaminas de grupo B (niacina y ácido fólico) y C. Su ingesta nos proporciona una sensación de energía y plenitud, mejorando el funcionamiento de nuestro sistema cardiovascular.
  3. Es muy rica en vitamina K, favorecedora de la circulación sanguínea y la absorción del calcio, contribuyendo a la buena salud de nuestros huesos. Evita la osteoporosis.
  4. Sus brotes verdes, ricos en clorofila, favorecen la regeneración de las células sanguíneas y controlan la anemia, incrementando nuestras defensas.
  5. Por su riqueza en encimas digestivas, los germinados de alfalfa mejoran nuestra digestión.
  6. Contiene genisteína y biocanina A (sustancias de acción estrógena), es decir, con las mismas propiedades que las isofravonas.

Hay que tomar precauciones en estos casos:

  1. En el embarazo por sus propiedades estrogénicas.
  2. Como contiene también canavanina, no es recomendable en personas que padezcan enfermedades autoinmunes (lupus, artritis, SIDA). El consumo de alfalfa interfiere en los tratamientos con corticoides.

Los brotes de alfalfa de La Garbancita

Tenemos brotes de alfalfa de los productores de EDEMUR (Murcia).

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