Algas, verduras del mar

Las algas -también llamadas las verduras del mar- que recoge Algamar en Galicia son verduras silvestres. Las algas son un recurso natural abundante y autóctono, que además se renueva cada año en el mar y por ello significa un alimento estable y sostenible.

La recolección de las algas se hace a mano, sobre las rocas y habitualmente dentro del agua, seleccionando y cortando las plantas adultas en su momento óptimo de desarrollo, justo antes de que se marchiten.

Después del trabajo artesanal de selección y recolección en el mar, las algas frescas son revisadas, seleccionadas de nuevo y secadas en cámaras de secado a baja temperatura, para consumo humano como verdura deshidratada. De esta forma el aire y sus propias sales marinas se conservan de forma natural y duradera.

Algamar tiene dos fábricas secadoras de algas, una que funciona con la energía producida por placas fotovoltaicas de alta eficiencia y una segunda que incorpora nuevos secaderos con sistema de caldera de biomasa, alimentada con restos forestales de la zona.

Nuestra sede está en la bahía de Vigo, a 18 km de esta ciudad, y a 30 km al norte de la frontera con Portugal. Nuestra zona habitual de trabajo con las algas es la costa sur de Galicia, muy cerca de la Reserva Natural de las Islas Atlánticas.

 

¿Qué hay más ecológico que las algas?

Ellas sólo necesitan el océano y el sol para crecer. Estos vegetales marinos, que crecen por sí mismos en las aguas oceánicas, son los primeros seres que aparecieron en este planeta, hace nada menos que 3.200 millones de años, cuando en tierra firme todavía no existía la vida.

Tuvieron que pasar 2.800 millones de años más hasta que la vida se inició fuera del mar. Las algas fueron las “creadoras” de la función clorofílica, a partir de la luz solar, el dióxido de carbono del aire y el oxígeno del agua. Se han registrado más de 25.000 especies de algas en el mundo.

En Galicia encontramos hasta 60 especies interesantes por sus propiedades. Sus tamaños al natural son muy variados, desde varios centímetros hasta varios metros, llegando a formar espesos bosques de diferentes colores, en lo que se reconoce como el mayor jardín submarino del Sur de Europa.


Las algas y sus nombres

Todas las algas de Algamar crecen en la costa atlántica, sin embargo algunas de ellas tienen nombres iguales a las de origen asiático. Es el caso de Nori, Wakame, Kombu, Agar agar. ¿Por qué? Aquellas algas atlánticas que ya eran conocidas internacionalmente con nombre oriental, mantienen el mismo nombre aunque se críen en nuestras costas, para no crear confusión. Las algas específicamente atlánticas mantienen el nombre europeo: Espagueti de Mar, Dulse (de origen gaélico), Alga “Musgo”.

 

Alguna de nuestras protagonistas:

 

WAKAME (Undaria pinnatida). Alga atlántica silvestre de aguas profundas y fino sabor. Rica en proteínas de alta digestibilidad, sales minerales (excepcional aporte de calcio), magnesio, fósforo, yodo y fibra. Como una gigante hoja de roble, crece en las costas de Galicia y puede medir 1,5 m. Es una de las más apropiadas para consumir cruda en ensaladas y para iniciarse en la cocina con algas. Gran versatilidad: en sopas, arroz, con otras verduras, al horno, simplemente hervida, en rellenos de empanadas, etc.

Cruda: Trocear y poner en remojo 15 min, limpiar si hay restos de conchas y añadir a la ensalada.

Cocinada: Hervir 20 minutos con sopa, verduras, patatas, arroz, avena, mijo, polenta, sémola, etc.

Sofrita: con cebolla para pasta, empanadas, pizzas, quiches, etc

Al vapor: Deliciosa como acompañante de verduras.

ESPAGUETI DE MAR (Himanthalia). Sus formas alargadas y estrechas dan el nombre a esta exuberante alga parda, muy sabrosa y frecuente en litorales profundos y aguas agitadas. Rica en fibra, destaca su excepcional contenido en hierro y un gusto que recuerda la sepia. Tanto cruda como cocinada, por su textura y sabor, es una de las algas con más personalidad y más éxito entre las variedades atlánticas.

Cruda: cortar, poner de remojo 30 min en agua con sal y añadir a la ensalada.

Cocinada: Hervida con otras verduras o al vapor 2-30 min. O bien con arroz, guisos, rehogados, relleno de empanadas y pizzas.

Frita: Como calamares rebozados. Escaldar primero, rebozar, freír y regar con limón.

KOMBU (Laminaria). Alga atlántica silvestre. Vive en aguas profundas y puede medir hasta 2 m. De consistencia carnosa, es muy rica en minerales, aminoácidos esenciales y fibra. De gran tamaño y color pardo, vive a una profundidad media de 12 m. Especialmente rica en ácido algínico, de consistencia carnosa, se usa en la cocina para dar sabor o como una verdura más. Su ácido glutámico reblandece las legumbres. Produce un efecto saciante y es rica en minerales, especialmente calcio y magnesio.

Antes de consumir: limpiar por si hay restos de conchas.

Hornear previamente 5 minutos a 200 ºC sin remojar, o pasar por la sartén bien caliente. Para sopas, verduras, guisos, tortillas, empanadas…

O bien 20 minutos en olla a presión.

O en agua hirviendo 1 hora, junto a las legumbres (lentejas, garbanzos, etc…)

NORI (Porphyra). Es un alga de pequeño tamaño y muchos pliegues. En Asia se cultiva y se elabora molida en forma de láminas prensadas. En Galicia se encuentra silvestre en la bajamar y se muele posteriormente en forma de copos. Tiene un sabor intenso y puede usarse cruda o ligeramente tostada para desmenuzarla después sobre el plato. Destaca en proteínas, vitamina A y pro-vitamina B12.

Cruda: Remojar 20 min y añadir a ensaladas.

Tostada: Sin remojar, tostar 2 min al horno o pasar por la sartén bien caliente. Esparcir sobre el plato de ensalada, sopa, arroz, cuscús, verduras, etc.

Hervida o al vapor: 15 min con patatas, arroz o verduras.

Rehogada: en tortillas, croquetas, pasta, huevos, verduras, guisantes, garbanzos…

Al horno: Acompañando rellenos y gratinados, canelones, lasaña…

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