Cebolla tierna, cebolla de temporada

La cebolla tierna es la cebolla de la primavera. Contiene gran parte de las propiedades activas de la cebolla, aunque su sabor suave la hace más atractiva a paladares y estómagos delicados.

NO CONFUNDIR CEBOLLA TIERNA y CEBOLLETA. Son de la misma familia pero variedades diferentes: la primera es Allium cepa y la segunda, Allium fistulosum. Aunque tienen sabor y aroma muy similar, la cebolleta no forma bulbo y la cebolla sí.

De la familia Allium (como el ajo, el puerro y el cebollino). La cebolla tierna es una cebolla seca recolectada en la fase de desarrollo. También conocida como cebolla fresca o cebolla de verdeo.

El sabor de la cebolleta es más suave y menos picante que el de la cebolla seca. Mantiene los tallos verdes pero con el bulbo característico que da forma a las cebollas. Según la variedad, pueden ser de color blanco, amarillo o morado.

 

La cebolla, una hortaliza con mucho pasado.

Su origen es incierto, aunque hay teorías que sitúan el nacimiento de esta hortaliza en Asia Occidental (Persia e India) y el Norte de África (Egipto). Los primeros vestigios de consumo humano datan de hace más de 5000 años en India y Egipto, reconociendo sus propiedades saludables como alimento y como medicina.

Griegos y romanos alimentaban a sus tropas en la batalla con esta hortaliza, por la creencia de que la cebolla otorgaba fuerza. No les faltaban razones porque, aunque no diera más fortaleza para el combate, sí fortalecía el sistema inmunológico frente a enfermedades y su antibiótico natural les ayudaba a combatir infecciones en caso de heridas. En la época de dominación imperial romana extendieron el cultivo de esta hortaliza por la ribera del Mediterráneo.
La cebolla pasaría al continente americano de mano de los conquistadores españoles en el siglo XV.

 

Beneficios para la salud.

La cebolla tierna (como la cebolla) es un alimento de escaso aporte calórico (su contenido en agua es aproximadamente del 90%). Pero su alto aporte en fibra, vitaminas y minerales convierten a la cebolla fresca en un excelente regulador del organismo. Buena fuente de potasio, magnesio y fósforo. Las vitaminas del grupo B, C y E están en cantidades significativas.

Las propiedades saludables de esta hortaliza se deben, sobre todo, a su abundancia de antioxidantes, entre ellos los flavonoides y los compuestos ricos en azufre. Estas últimas sustancias son precursoras de compuestos volátiles que aportan a la cebolla ese olor y sabor tan característicos.

 

10 razones para incluir cebolla tierna en tu dieta esta primavera.

Una dieta saludable y responsable implica comer alimentos de temporada.
Las cebollas secas que tenemos ahora están terminando la suya. Por eso de los bulbos que tenemos en casa comienzan a salir brotes verdes, recordándonos que es su momento de germinar. La huerta nos ofrece alternativas para seguir disfrutando de las propiedades de la cebolla. La primavera es la temporada de la cebolla tierna o fresca. Alguna de sus propiedades son:

1.- Combate la infecciones de las vías respiratorias. Los compuestos azufrados, que se encuentran en el aceite esencial de la cebolla, son responsables del olor y sabor picante además del lagrimeo provocado al cortar o picar una cebolla.

2.- Alcalinizante. La cebolleta tierna nos ayuda a equilibrar el PH de nuestra sangre.

3.- Diurética y depurativa. Gracias a su riqueza en potasio, favorece la eliminación de los líquidos corporales y limpia de impurezas la sangre.

4.- Gran poder antioxidante. Son ricas en flavonoides, como la quercetina, que, además, tiene propiedades antiinflamatorias y antimicrobianas. Este compuesto no se destruye al cocer.

5.- Propiedades desinfectantes aplicándolo sobre la piel: alivia el picor de sabañones y picaduras de insectos. Estimulando el folículo piloso ayuda a eliminar la caspa y conservar el cabello.

6.- Anticancerígena, por su contenido en antioxidantes y compuestos azufrados. El consumo de cebolla reduce el riesgo de cáncer de estomago al estimularse la producción de enzimas que desactivan las sustancias cancerígenas.

7.- Propiedades bactericidas y fungicidas, gracias al compuesto azufrado llamado alilo. Comer cebolleta fresca es un buen remedio natural para combatir procesos infecciosos del aparato respiratorio y digestivo.

8.- Efectos antiinflamatorios. Recomendada para personas que padezcan artritis reumatoide y osteoporosis. Los fitoquímicos de la cebolla disuelven el ácido úrico responsable de la enfermedad de la gota que afecta a riñones y articulaciones.

9.- Ayuda a combatir la diabetes, por su aporte en glucoquinina, una sustancia hipoglicemiante considerada la «insulina vegetal».

10.- Propiedades antitrombóticas (impide la formación de coágulos en la sangre), por la aliina, que fluidifica la circulación sanguínea y ayuda a combatir enfermedades circulatorias como arteriosclerosis, colesterol, hipertensión, angina de pecho y hemorroides.

 

Cebolla tierna en la cocina.

En crudo es como mejor aprovechamos sus propiedades. Con un sabor suave, dulce y un poco picante es ingrediente excepcional en ensaladas. Además de caldos y sopas, se utilizan en sofritos para salsas, aromatizando verduras, carnes y pescados.

¿Quieres saber más sobre cebollas y la salud?

Te lo contamos: http://urcm.net/dev/N50-garbancita/joomla/index.php/nutricion/1723-ique-tienen-que-ver-las-cebollas-con-la-salud

GuardarGuardar