El dátil, un fruto energético y antioxidante

El dátil no es una fruta desecada, como los orejones de albaricoques, los higos, las uvas o ciruelas pasas. Este fruto, para saborear su auténtica dulzura, hay que recolectarlo cuando el sol lo ha hecho madurar en la palmera. El dátil es la demostración palpable de cuánto tenemos que aprender de la naturaleza: las frutas hay que dejarlas madurar en el árbol si queremos obtener de ellas los nutrientes que precisamos.

Dátiles de ayer y de hoy

Solemos consumirlos en las fiestas navideñas, junto a los turrones, mazapanes y polvorones sin caer en la cuenta de que el consumo de dátiles no depende para nada de las costumbres culinarias estacionales, sino de los nutrientes que nos aporta. Como nos proporcionan un gran contenido en hidratos de carbono y azúcar, son recomendables para quienes practiquen deporte o realicen esfuerzos físicos. Sus azúcares, de fácil asimilación y lenta liberación, permiten sentirnos satisfech@s durante mucho más tiempo que si tomamos azúcares de caña o remolacha, manteniendo a raya la sensación de hambre entre comidas. Si has adquirido el mal hábito de tomar chucherías o golosinas para “matar el gusanillo”, sustitúyelo por los dátiles, verás que bien te sientan.

Los frutos de la palmera datilera eran bien conocidos en las civilizaciones egipcia, babilonia y romana. Posiblemente su origen se encuentre en los ríos Nilo y Éufrates. Plinio el Viejo señala que las había en Italia, pero que las mejores eran las del sur de Hispania y norte de África. A la península Ibérica llegaron de la mano de los pueblos fenicios. Pero sin duda son los árabes quienes dieron estatus al cultivo de la palmera “Phoenix dactylifera”. Prueba de ello es la variedad de los palmerales de Elx, paisaje declarado patrimonio de la humanidad en el año 2.000.

Alimento energético

Los dátiles son una buena fuente de energía. Cien gramos proporcionan 275 Kcal., 74 g. de hidratos de carbono y 7,5 g. de fibra. Este aporte permite realizar esfuerzo físicos importantes, mejora los estados de decaimiento y también incrementa la agilidad mental.

Contiene vitaminas A, B1, B2, B3, B5, B9 y E, así como glutamina y ácido pantotéico que ayudan por un lado a rendir mejor en el deporte, por otro combate el estrés y permite dormir mejor. Son muy ricos en minerales: potasio, fósforo, hierro, magnesio, calcio, cobre, zinc y selenio. Toda esta combinación otorga al dátil propiedades antioxidantes y diuréticas, mejorando nuestro sistema inmunológico.

Pueden comerse solos como tentempié o entre comidas o en platos de ensaladas o guisos. Tenemos que tener en cuenta sus propiedades, pero también su aporte calórico. Hay que comerlos en poca cantidad y con precaución si se padece de obesidad o diabetes.

Los dátiles de La Garbancita

Disponemos de este fruto de producción ecológica (con hueso y sin hueso) de Biopasad y Biográ.

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