Níspero: dulce, jugoso y sanador

Tras meses de dietas calóricas típicas de la temporada invernal, llega el níspero primaveral que protege hígado, estómago e intestino, limpia riñones y ayuda a depurar el organismo.

El nisperero, árbol cuya fruta es el níspero, procede de la familia botánica de las rosáceas, al igual que otros árboles frutales como manzano, peral y cerezo. Existen dos especies distintas de frutales que producen nísperos. El nisperero japonés (Eriobotrya japonica), originario en China, el nisperero europeo (mespilus germánica), procedente de Asia Central. El primero es más conocido en los mercados.

Su historia.

El nisperero europeo entró en Europa de la mano de los romanos, aunque los griegos lo conocían desde el siglo VIII a.C. debido a su proximidad con su hábitat natural. Algunos historiadores registran que a la península ibérica llegó hace más de dos mil años, a través del puerto de Sagunto (Valencia), al parecer procedente directamente de China, cuando marinos mercantes de ese país los introdujeron. Este frutal se extendió por todo el Levante y Sudeste de España. Actualmente se cultiva principalmente en Granada, Alicante y en Málaga.

 

Propiedades terapéuticas.

Fruta rica en agua y con un contenido vitamínico discreto, a excepción de la provitamina A y la tiamina. Entre los minerales, además de su contenido en magnesio y calcio, el mineral más abundante es el potasio. Los nísperos destacan por su gran aporte de fibra y por la presencia en su pulpa de numerosas sustancias aromáticas como los ácidos orgánicos (cítrico, málico y tartárico).

Los griegos valoraban las propiedades medicinales de los nísperos como alimentos depurativo, antidiabético, benefactor de los problemas de la piel y la garganta. Hoy en día conocemos además, otros efectos beneficiosos de esta fruta:

• Depurativo y diurético. Ayuda a eliminar los líquidos del organismo. Su efecto diurético se consigue gracias a su alto contenido en potasio y su riqueza en ácido cítrico, que aumenta la producción de orina y facilita la eliminación de arenilla y sedimentos de ácido úrico en los riñones.

• Protector del hígado. Mejora la función hepática y ayuda a tratar el hígado graso y la fibrosis, gracias a la presencia en los nísperos de flavonoides, ácido ursólico y vitaminas. Recomendado para personas con enfermedades de hígado como cirrosis y hepatitis.

• Protector del estómago. Su aporte en betacarotenos, hace del níspero una fruta protectora de las mucosas digestivas que ayudan a combatir enfermedades como la gastritis, acidez de estómago y úlceras.

• Regulador del tránsito intestinal. Su riqueza en fibra soluble regula el tránsito intestinal y ayuda a combatir el estreñimiento. El fruto maduro tiene efecto laxante, pero si, por el contrario, lo consumimos verde, el nivel de taninos presentes en el níspero inmaduro conseguirán un efecto astringente. Así que recomendamos consumir esta fruta en su óptimo punto de maduración.

• Apto para los diabéticos. El níspero tiene sustancias hipoglucemiantes, como glucósidos sesquiterpénicos y triterpenos, que ayudan a reducir los niveles de azúcar en sangre.

• Efecto antioxidante y antienvejecimiento. Los nísperos son muy ricos en carotenos y vitaminas antioxidantes, por lo que previene el envejecimiento de la piel y las mucosas del organismo. Esta fruta ayuda a hidratar el cuerpo, mejorar el aspecto de nuestra piel y estimular de forma natural nuestras defensas.

• Alcalinizante del pH. La pectina, entre otras funciones, aumenta el pH, disminuyendo la acidez, al llegar el ácido bien mezclado y neutralizado con los alimentos y la propia fibra.

• Saciante. La fibra soluble, pectina, presente en esta fruta, produce sensación de saciedad, gracias a que retiene agua y se hincha en el estómago formando un gel, lo que reduce la velocidad de vaciamiento gástrico. A la pectina se le atribuyen efectos benéficos en caso de diarrea ya que hace más lento el tránsito intestinal.

• Bajo en calorías. Con tan sólo 40 kcal. por 100 gramos, por su bajo contenido en azúcares y grasas y un gran aporte en fibra, este fruto es recomendado para dietas de adelgazamiento.

Los nísperos en nuestra dieta.

Los nísperos están en su punto óptimo cuando tienen la piel coloreada (entre anaranjada y amarillo pálido) y su piel es firme. Recordad que los nísperos inmaduros o verdes pueden resultar indigestos.

Esta fruta, por la presencia de grandes semillas en su interior, se consume fresca y principalmente sola. Aunque también se puede trocear e incorporar a ensaladas primaverales aportándole un toque exótico.

Otra de las formas de consumir nísperos, aunque no esté muy extendida, es en jalea, compota, mermelada o confitura. Su sabor es excelente y no dejará de sorprender.

 

Nísperos en La Garbancita Ecológica.

Desde El Guadalhorce Ecológico (Málaga), nos llega esta fruta de primavera. Recibimos con ganas los cambios de temporada y sus frutas típicas. Introducimos color y sabores nuevos entre las frutas de invierno que ya comienzan su despedida y nos anuncia la llegada del mejor tiempo.

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