Kiwi, recarga las pilas de antioxidantes naturales

Bajo en calorías, rico en fibra, y con un alto aporte de minerales y vitaminas, es un alimento excelente para reforzar nuestro sistema inmunológico y mantener una dieta equilibrada.

El kiwi es originario de China, ahora tiene como principales países productores a Nueva Zelanda, Italia y Chile. Inicialmente se llamaba Yang Tao, pero los neozelandeses decidieron comercializarla con el nombre del animal que les sirve como símbolo nacional: el kiwi, pequeña ave no voladora con cuerpo marrón y ovalado.

Los kiwis son el fruto de una planta trepadora de la familia de las Actinidiáceas, propias de climas templados. Crecen en forma de racimos, recordando a las vides. Es un fruto ovalado con piel marrón cubierta de fina pelusa y pulpa verde brillante con diminutas semillas negras comestibles. Su sabor es dulce y ligeramente ácido.

Propiedades nutricionales

El kiwi (Actinidia chinenses) es una de las frutas con más vitamina C. Fruto poco calórico y rico en vitaminas y minerales antioxidantes. Entre sus propiedades destacamos:

  1. Vitamina C para prevenir el cáncer y las alergias. Su poder antioxidante previene los efectos de los radicales libres. Especialmente indicado para personas con diabetes o con las defensas disminuidas. Un kiwi es un perfecto aliado para combatir los efectos de los malos hábitos en personas fumadoras -el humo destruye la vitamina C- y bebedoras -el alcohol es uno de los principales oxidantes-.
  2. Favorece la absorción del hierro de los alimentos y aumenta la resistencia del organismo a las infecciones. Se recomienda en dietas para combatir la anemia ferropénica, acompañando a los alimentos ricos en hierro.
  3. Reducir el nerviosismo y el estrés. Gracias a la combinación de vitamina C y magnesio, esta fruta nos ayuda a mantenernos más tranquilos y a enfrentarnos con más seguridad a los problemas.
  4. Fibra soluble que previene el estreñimiento. El kiwi mejora el tránsito intestinal y su fibra le otorga el valor de un probiótico, ayudando a expulsar las heces.
  5. Diurético. Este fruto poco calórico y con un alto porcentaje de agua, es idóneo para dietas de adelgazamiento -54 kcal por 100 gramos-. Además su elevado indice de potasio y reducido de sodio convierten al kiwi en un alimento diurético que incrementa la producción de orina, ayudando a superar problemas de obesidad, retención de líquidos, insuficiencia cardíaca y hepática.
  6. Ayuda a recuperarse tras roturas de ligamentos y fracturas de huesos, dado que la vitamina C interviene en la producción de colágeno, proteína estructural que repara los tejidos.
  7. Ayuda a evitar las digestiones pesadas. El kiwi es muy digestivo gracias a la enzima proteolítica actinidia que ayuda a disgregar las proteínas y favorece la digestión.
  8. Propiedades fluidificantes de la sangre. La vitamina E y los ácidos grasos omega 3 y omega 6 presentes en esta fruta ayuda a mejorar el estado de las arterias, evitando coágulos.
  9. Antioxidante. El kiwi es rico en luteína, como el huevo y otras hortalizas como espinacas y brócoli. Se trata de un pigmento de origen natural (carotenoide) que filtra las radiaciones solares.
  10. Rico en ácido fólico (Vitamina B), que ayuda a prevenir malformaciones fetales, por lo cual resulta muy recomendable en mujeres embarazadas.

El kiwi en nuestra mesa…durante su temporada

El fruto ecológico se recolecta entre octubre y principios de noviembre y, curiosamente, no madura en la mata como otras frutas.

En la producción globalizada de alimentos, los kiwis se almacenan en cámaras frigoríficas y, según se precise para su consumo, reciben más o menos gas etileno.

En la producción agroecológica, los kiwis maduran en grandes tinajas de barro junto a manzanas -así lo hacen en la Finca Doscastaños de La Vera- que desprenden ese gas de forma natural contribuyendo a su maduración. Sin embargo, como es una fruta que una vez madura es muy delicada y cualquier pequeño golpe la deteriora, es mejor transportarla del campo a la mesa cuando son recolectados.

Cuando compremos kiwis -convencional o ecológico- tenemos que tener en cuenta cómo madura esta fruta. Podemos ponerlos en una cacerola o frutero junto a las manzanas, bien tapado, hasta que se puedan comer.

Cuando el fruto esté blando podemos comerlo pelado o partido por la mitad, con ayuda de una cuchara, troceado con otras frutas en macedonia, combinado en ensaladas y como ingrediente en repostería y mermeladas. Resulta muy atractivo y apetecible para quienes no son consumidores habituales de fruta. Por este motivo y debido a sus propiedades nutritivas y al aporte de sustancias de acción antioxidante, su consumo es adecuado para los niños, los jóvenes, los adultos, los deportistas, las mujeres embarazadas o madres lactantes y las personas mayores.

Te sugerimos una deliciosa receta con kiwi: Zumo de kale, kiwi, manzana, limón y jengibre.

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