La sandía: el mejor refresco del verano

Junto al melón, es la fruta más característica del verano consumida al natural en rodajas, aunque también se utiliza para hacer pulpas dulces, jugos o en ensalada.

Las sandías se plantan a principios de primavera por lo que nos da sus frutos durante todo el verano y comienzos de otoño. Pertenece a la familia de las cucurbitáceas comestibles, como los pepinos, calabacines o calabazas. Existen dos variedades: las sandías melonas cuyas semillas tienen forma alargada y los frutos alcanzan gran tamaño y las sandías redondas, de semillas redondeadas. Las especies son muy variadas. La más común es la “Abrusen” de cáscara redonda verde oscuro y pulpa de color rojo fuerte.

 

Un cultivo milenario

La sandía es una planta africana de la región tropical seca, con raíces poco profundas y extendidas que le permite absorber rápidamente la humedad superficial. Fue cultivada en las márgenes del Nilo por los habitantes del Antiguo Egipto y extendido su cultivo por el Mediterráneo y Asia con la expansión del Islam. Fue en el siglo XIX, con la colonización europea de África, que se atestigua el origen de esta planta en las llanuras del Kalahari donde se encuentran especies silvestres. Por su gran contenido en agua y fácil transporte es usada para saciar la sed en las actividades recolectoras y ganaderas en estas zonas de África.

Propiedades alimentarias

Es rica en carotenos, específicamente en licopeno que es el que le proporciona el color rojo. Una vez ingerido, el organismo lo transforma en vitamina A, un buen antioxidante que previene numerosos tipos de cáncer. Contiene vitamina C, pero en menor proporción. Así mismo, posee cantidades bastante elevadas de vitaminas del grupo B, destacando la piridoxina (B6) cuya función principal es la de regular el aprovechamiento de los hidratos de carbono, grasas y proteínas y esencial para el buen funcionamiento del sistema nervioso. Contiene también niacina (B3) que ayuda a mantener bajo los niveles de colesterol, reduce la hipertensión y mantiene la piel en buen estado.

Con la sandía tomamos también manganeso y potasio. Este último facilita el aumento de la micción, por lo que es recomendable tomarla si se padece gota o artritis.

El contenido fundamental de la sandía es el agua, ideal para hidratarse en verano y combatir los problemas del calor, reforzando nuestras defensas frente a la radiación solar y la falta de humedad ambiente, ayudándonos al tiempo a eliminar toxinas.

 

Sandías ecológicas

En La Garbancita tenemos sandías cultivadas en El Guadalhorce ecológico.