Las preciadas hojas de laurel

Quizá no haya otro árbol más representativo del Mediterráneo que el laurel. El nombre latino “Laurus nobilis” (victoria famosa) está asociado simbólicamente al triunfo y al trágico destino de la ninfa Dafne, convertida en lauro por Zeus debido a la incansable persecución del dios Apolo. Así fue como la corona de laurel acabó siendo entregada a los poetas famosos o a los ganadores de los juegos olímpicos, además de su uso en los ritos adivinatorios de los oráculos.

El laurel es una planta de hoja perenne y sus hojas deben recolectarse preferentemente después de la floración y sus frutos cuando estén bien maduros, guardados ambos en botes herméticos protegidos de la luz y la humedad.

Posee aceites esenciales interesantes como el cineol, eugenol, chavicol y mirceno, taninos y minerales (manganeso, calcio, potasio, fósforo, magnesio, hierro, socio y zinc) que proporciona al laurel propiedades anestésicas, carminativas, expectorantes, anti-reumáticas y diuréticas.

¿Cómo usarlo para remedios?
 
En norte de África se usa y es efectivo para la caspa, los piojos o el cabello graso. Preparan una infusión-decocción de medio litro de agua con 10-12 hojas de laurel durante 5-10 minutos; tapar y dejar reposar media hora. A temperatura ambiente, colar y dar buenas friegas en el cuero cabelludo y el pelo varias veces al día.
Un viejo remedio de nuestras abuelas, en aquellos tiempos donde no nos intoxicábamos con la química de los antiinflamatorios, se preparaba un emplasto para los dolores musculares o articulatorios. Consiste en machacar bien abundantes hojas de laurel (15-20) y ponerlas a hervir en agua hasta casi consumirla. La plasta resultante, a temperatura tibia, se pone en la zona afectada y proporciona alivio a estas molestias.
En infusión, junto a unos clavos y un poco de canela, alivia las molestias gástricas o respiratorias. Igualmente es útil esta infusión para hacer vahos: descongestionan las vías respiratorias.
Además de la albahaca fresca en la ventana para repeler las moscas y mosquitos, propia del verano, prueba a adornar tus ventanas y puertas con laurel. Verás que no pasan a tu casa insectos. De la mima manera, deja hojas sueltas de laurel en tus armarios o la despensa. Su aroma no es agradable para cucarachas, hormigas y polillas.
El laurel en la cocina

Es el condimento gastronómico por excelencia de la dieta mediterránea. Da un paladar especial a las verduras y arroces.  Pega con todo tipo de guisos: legumbres, potajes, estofados y sopas. No puede faltar al escabeche de pescado azul o aves de caza. Le da un toque especial al aliño de las aceitunas o vegetales (pepinillos, zanahoria, coliflor…) macerados en salmuera.