Pomelos: ese cítrico desconocido

Esta fruta no es común en nuestra dieta, ¿será por su sabor ácido? ¿Será porque no lo conocemos lo suficiente? Aquí os vamos a hablar de esta poderosísima fruta que posee unas excelentes propiedades antioxidantes y un sabor exquisito por peculiar.

Un poco de historia y de botánica

El pomelo pertenece al grupo de los cítricos de la gran familia de las rutáceas. Citrus paradisi es su nombre científico. Según algunos estudios botánicos el pomelo es un híbrido entre el árbol del naranjo y la cimboa (originaria del sudeste asiático), un tipo antiguo de limón cuyo fruto llega a pesar hasta dos kilos.

El pomelo es registrado por los botánicos de principios del siglo XIX en las Indias orientales (Jamaica, Bahamas, Barbados) y en la Polinesia. Desde estas zonas se extendió su cultivo en climas cálidos de América continental, África o el Mediterráneo. Para lograr la madurez de sus frutos (6-7 meses) es necesario un clima cálido, si no hay suficiente calor su madurez se demora un año, además requiere de suelos ligeramente ácidos. Como su propagación es mediante esquejes, lo más probable es que estos viajaran por las rutas comerciales de los colonizadores europeos por los territorios bajo su influencia y plantados para su explotación comercial, al igual que otros tantos vegetales fruto de la actividad colonial de las potencias europeas. Hoy la variedad más común es la que tiene una pulpa verde-amarillenta, pero hay otras que la tienen de color rosada, roja o blanca.

 

Usos y propiedades

Como su acidez es alta, suelen consumirse endulzados con miel o azúcar, y lo normal es tomarlos en zumo, aunque por este procedimiento desechamos una gran parte de su fibra.

Por su rica fuente de vitamina C es un magnífico antioxidante que neutraliza los radicales libres en nuestro organismo. La ventaja del pomelo estriba en que contiene 40 principios antioxidantes, por ejemplo: naringenina, hesperidina, rutina, quercetrina, canfeno, luteína, triptófano, betacarotenos que los transformamos en vitamina A; minerales como el selenio y dos biofravonoides que influyen en la prevención para que aparezcan células cancerosas y también de enfermedades circulatorias.

Hace cuatro décadas que se puso de moda la dieta del pomelo para adelgazar. Tomando con precaución este tipo de dietas sin un buen análisis de la química del organismo de cada cual, lo cierto es que el pomelo es que el pomelo es un alimentos muy ligero y muy diurético por su alto contenido en potasio, magnesio y calcio y bajo en sodio.

Es un alimento altamente recomendable para personas con gota, hipertensión, ácido úrico, artritis, obesidad y en personas que acumulan líquidos.

Su alto contenido en ácido fólico (vitamina b9) le hace muy recomendable para mujeres embarazadas y para el buen metabolismo en la formación de glóbulos rojos, preventivo de la aparición de la anemia ferropénica.

Por último añadir que estimulan la producción de la bilis del hígado al tiempo que tiene propiedades para liberar la bilis que se acumula en la vesícula biliar, si bien como es muy ácido, para las personas con gastritis, úlceras de estómago o estómagos muy acidificados hay que controlar su ingesta, por eso es ideal para estómagos perezosos.

 

Los pomelos de La Garbancita

Tenemos pomelos de pulpa rosa de l@s productor@s de Hortícola Sierra, criados en el valle de El Guadalhorce de Málaga.