Membrillo, desinfecta nuestro organismo

El membrillo es el fruto del membrillero, árbol de la familia de las Rosáceas. Pertenecen a esta familia, además de los rosales, las principales frutas que comemos: manzanas, peras, melocotones, ciruelas. Su piel es aterciopelada y su pulpa, amarillenta y áspera. Esta pulpa es muy aromática, con un delicado aroma a miel, aunque su sabor es ácido y áspero. Contiene semillas mucilaginosas en su interior.

El nombre de membrillo procede del griego Melimelum (Manzana de Miel) porque la comían cruda con miel. Esta fruta es nativa de Asia, de los países ribereños del mar Caspio y de los bosques Caucásicos (como Armenia, Turkistán y Siria).

Llegó a España a través de Grecia y Roma. Desde nuestro país pasó a América. Actualmente, se cultiva en España, Grecia, Países Balcánicos y Argentina.

Esta fruta es altamente beneficiosa para nuestra salud porque ayuda a luchar contra el cansancio físico y mental. Muy recomendable en dietas de personas con anemia porque estimula el apetito. El ácido málico, presente en el pigmento vegetal que da sabor a la fruta, ayuda a eliminar el exceso de ácido úrico -que provoca ataque de gota- y a eliminar piedras de hígado y riñón, convirtiendo al membrillo en un excelente desinfectante y desintoxicante. Rica en pectina, fibra soluble que ayuda a reducir los niveles elevados de colesterol en la sangre y rica en tanino, que le confiere propiedades antiinflamatorias y astringentes. Es muy recomendable su consumo en caso de diarrea o problemas intestinales.

Además, el membrillo se conoce por su alto contenido en potasio, necesario para la trasmisión y generación del impulso nervioso y para el correcto funcionamiento de nuestros músculos y para reducir la hipertensión arterial. Por lo tanto, el membrillo combate los problemas gástricos, fortifica nuestro aparato digestivo y estimula el hígado.

Las vitaminas y minerales se aprovechan mejor al consumir esta fruta cruda. Aunque no acostumbramos a tomarla así, recomendamos probarla cruda con una pizca de sal.

Más común es utilizar el membrillo para elaborar “dulce de membrillo”. Nuestra receta es cocerlo a fuego lento partido en trozos –sin quitar semillas ni piel-, con poco agua en el fondo y bien tapado para aprovechar su jugo. Cuando esté cocido, quitar semillas y triturar. Entonces añadir el endulzante (mejor sirope de ágave o stevia que azúcar), poniendo la mitad del peso de la fruta cocida. Con esta proporción se convierte en una crema ya que no solidifica completamente, pero es más saludable y está delicioso untado sobre una tostada o combinando con yogur. ¿Queréis enviarnos la vuestra?

En La Garbancita podéis disfrutar de membrillos de FruitalpuntBio. Aún estamos en temporada. Aprovecha y haz acopio para elaborar tu dulce de membrillo. Así lo tendrás disponible en tu despensa durante el invierno.