El Área de Agroecología y Consumo R esponsable en la III Presidencia Española de la Unión Europea (enero a junio de 2002)

13º ENTREGA DE LA CAMPAÑA CONTRA LA PRESIDENCIA ESPAÑOLA DE LA UE. 

LA APUESTA POR UN ÁREA DE AGROECOLOGÍA Y CONSUMO RESPONSABLE DENTRO DE LOS MOVIMIENTOS SOCIALES.

Los Grupos Autogestionados de Consumo (GAKs) impulsamos desde 1997, un proyecto recíproco y solidario de intercambio directo y soberanía alimentaria entre familias consumidoras urbanas y producto@s campesin@s, al margen de las reglas del mercado global. La necesidad de articular un Área de Agroecología y Consumo responsable desde dentro del Movimiento Antiglobalización, es el resultado de todo un proceso.

En julio de 2001, los GAKs llevábamos 5 años volcados casi exclusivamente en la articulación de vínculos campo-ciudad, entre grupos de consumo y familias campesinas. Aunque los grupos estaban integrados por personas pertenecientes a los movimientos sociales y una parte importante éramos elementos activos del Movimiento Antiglobalización, fue con la preparación de la Campaña contra la Presidencia Española de la Unión Europea en el primer semestre de 2002, cuando intentamos articular un área temática que aportase los contenidos de soberanía alimentaria desde nuestra práctica. 

La apuesta principal fue impulsar una actividad de resistencia a la globalización alimentaria, que se caracterizaba por asumir que el problema y la solución partía de nosotr@s mism@s y nuestras formas de producir, consumir y relacionarnos entre el campo y la ciudad. Se trataba, por un lado, de nutrir con lo que ya hacíamos, las luchas antiglobalización, fortaleciendo así la Campaña contra la Presidencia Española de la UE. Por otro lado, intentábamos paliar las dificultades que teníamos para mantener viva nuestra forma autónoma de organizar el consumo, debido al escaso número de personas involucradas. La constitución del Area pretendía: 1) fomentar la crítica al modelo agroalimentario desde la práctica de consumo agroecológico responsable; 2) abrir un espacio de diálogo sobre el consumo agroecológico responsable, entre los diversos proyectos existentes en base a cooperación e intercambio de experiencias  concretas; 3) promover espacios de cooperación con otros territorios y otras redes; 4) aportar nuestra experiencia, desde el consumo responsable, pero en dialogo solidario con los problemas de la producción y compartiendo con l@s agricultor@s los problemas de la distribución y 5) compartir nuestras experiencias con otras áreas temáticas.

Nuestra propuesta iba dirigida a los grupos y redes activos en ese momento en Madrid: Red de GAKs, BAH y la Coordinadora, que empezó a gestarse en otoño de 2001 y que sumaba algunos grupos nuevos que no estaban en ninguna de las redes anteriores. Queríamos enriquecer el MAG con la crítica teórica y práctica a la globalización alimentaria y las formas de consumo dominantes, posibilitar una mayor sensibilización y, en el mejor de los casos, transformar las pautas de consumo de los militantes, fortaleciendo con su participación, los grupos actuales o creando otros nuevos. La ocasión podía permitir un crecimiento de las redes de consumo responsable y también de quienes las componíamos, al recibir los contenidos de otros movimientos sociales presentes en el MAG. El motor de este proceso partía del reconocimiento de la necesidad de colectivos y áreas de apoyarse mutuamente e impulsar actividades y elaboraciones compartidas que nos dieran fuerza y proyección social. 

Hubo varias asambleas preparatorias. Diversos colectivos que impulsaban la agroecología desde la producción y/o el consumo, de otras partes del Estado (Extremadura, Cataluña y Andalucía, básicamente) participaron en el Área de Agroecología y Consumo responsable. La aspiración más ambiciosa era involucrar a asociaciones de consumidores ecológicos que, en la práctica, llevaban muchos años impulsando proyectos reales y llegar a asociaciones de productores ecológicos y no ecológicos.  

Durante los meses que duró la campaña (enero a junio de 2002), se desplegaron múltiples actividades que mostraban la verdadera naturaleza del modelo de construcción europea, con la moneda única recién inaugurada. El acuerdo fue participar de forma descentralizada, pero bajo una referencia común: “Contra la Europa del Capital y la Guerra. Globalicemos las resistencias. Otro mundo es posible”. Las aportaciones del Área de Agroecología y Consumo Responsable al Movimiento Antiglobalización en ese periodo fueron: 1) contenidos de agroecología y consumo responsable en las asambleas estatales preparatorias de Orcasitas (sep-01), Zaragoza (nov-02) y Marinaleda (feb-02); 2) un espacio propio de debate y acción de colectivos de agroecología, incorporándose en la Contracumbre de Sevilla en Junio-02 iniciativas de comercio justo; 3) participación en debates sobre soberanía alimentaria con redes y organizaciones como Plataforma Rural, Vía Campesina, (Murcia, abril-02; Sevilla, mayo-02; 4) organización del Taller de Soberanía Alimentaria (Foro Social Trasatlántico de Madrid en mayo de 2002) en un intento de acercar la realidad agroecológica de Europa y Latinoamérica, con la participación de organizaciones indígenas y campesinas; 5) espacios de debate y cooperación entre: movimientos sociales Antiglobalización, redes y organizaciones activas en la defensa de la soberanía alimentaria, movimiento campesino mundial, movimiento rural y experiencias de producción y consumo agroecológico organizado; 6) Participación en la huelga general del 20-Jun-2002 con contenidos propios denunciando la inseguridad alimentaria; 7) Participación en el curso itinerante del Área de “Educación, exclusión, menores” del Movimiento Antiglobalización, exponiendo experiencias propias de producción y consumo agroecológico; 8) Impulso y contenidos de soberanía alimentaria en la conmemoración del día de las luchas campesinas (17 de abril); 9) Colaboración en coordinación y contenidos de una publicación monográfica sobre salud (Rescoldos núm.6) en la que participaron todas las experiencias agroecológicas de producción y consumo de Madrid. 

Paralelamente, pero también fomentada por este proceso de confluencia y cooperación, nació en diciembre de 2001, en Madrid, la Coordinadora de Grupos de Consumo Agroecológico. De hecho, desde este espacio nuevo, multiforme y d
e cooperación, se apoyaron las iniciativas del Área de Agroecología y Consumo Responsable durante la Campaña del 2002, participando activamente algunos de los grupos en contenidos y debates, especialmente en la Contracumbre de Sevilla. Hoy (2005) la Coordinadora ha crecido en miembros y en volumen de actividad, siendo un referente de cooperación desde la diversidad, para otros colectivos en el Estado.
 

En Cataluña, se creó la Xarxa de Consum, en la que colectivos y organizaciones de consumidor@s, productor@s, de comercio justo, colaboran desde entonces en campañas de sensibilización. Se incorporó a esta red la Asamblea Pagesa, escisión del sindicato de agricultores Unió de Pagesos, miembro a su vez, del sindicato estatal COAG que aglutina a las organizaciones de pequeños y medianos agricultores y ganaderos familiares en el Estado Español. 

Las diferencias que motivaron su escisión son indicativas de la situación del sindicalismo agrario europeo, salvo excepciones muy singulares (CPE   [1] ). Derivan del escaso nivel de respuesta que tienen, en Europa, las burocracias sindicales de las organizaciones de agricultores y ganaderos frente a la globalización y a las políticas agrarias comunitarias, dejando a sus bases inermes para enfrentar las consecuencias de tales políticas. Modernizarse para competir es una ilusión irracional para las explotaciones familiares agrarias. La consecuencia es el endeudamiento y la dependencia de las subvenciones para poder pagar los créditos, en un contexto de reducción progresiva de las ayudas y de los precios, justificados ambos por la lógica de la globalización, mientras crece la desconfianza ciudadana por los mecanismos de seguridad, insuficientes ante cada nuevo escándalo alimentario. Sin embargo, modernizarse, adaptarse y competir es lo que aconsejan las organizaciones agrarias a sus afiliados.

Hay un déficit en estas organizaciones, si no de voluntad, sí al menos de herramientas teóricas adecuadas para analizar primero y combatir después, las consecuencias de la globalización en sus resultados, de crítica teórica y práctica al modelo de modernización agraria que está expulsando familias agricultoras de las zonas rurales, a la vez que se degrada la seguridad de los alimentos producidos y pone en peligro la salud de las personas y el medio ambiente. La modernización lleva ineludiblemente, a la desaparición de más y más agricultores. Criticar las consecuencias de la PAC y de la OMC, por separado, sin vincular su conexión, y luego seguir abrazando un modelo modernizador y competitivo que salve individual y “milagrosamente” a cada explotación, es aceptar la condena a una sigilosa desaparición de la vida rural, en todas sus dimensiones, como un destino inapelable. 

En Cataluña se ha abierto en principio, una fisura en esta contradicción que ha permitido, aparentemente, un nuevo dinamismo en las alianzas con organizaciones de los movimientos sociales, lo que no ha sucedido en otras partes del Estado. Por el contrario, las organizaciones agrarias mayoritarias y ante la reunión informal de Ministros de Agricultura de la UE de mayo de 2002 en Murcia, después de múltiples presiones por los contenidos, decidieron no involucrarse con los movimientos sociales en el Foro de Agricultura. En este espacio nos dimos cita las distintas sensibilidades en apoyo del mundo rural y la alimentación, incluida la agroecología y el consumo responsable. Las organizaciones agrarias no sólo se mantuvieron al margen, sino que hicieron una manifestación de agricultores en Cartagena, mientras el Foro Social en Murcia acompañaba y daba acogida a una marcha de inmigrantes y trabajadores agrícolas reclamando derechos elementales de ciudadanía. 

A lo largo de la Campaña, el Área de Agroecología no consiguió su objetivo de estimular un área que tuviera continuidad. Tuvimos poco tiempo, insuficiente experiencia y diversas dificultades superiores a nuestra voluntad. Además de la escasa sensibilidad de muchos sectores agrarios y sociales a los problemas en salud, ecológicos y sociales de la alimentación, no conseguimos calar suficientemente en los sectores teóricamente afines de consumidores y agricultores agroecológicos para algo más duradero que una campaña puntual, aunque seguimos cooperando en actividades concretas. El enorme esfuerzo para mantener los colectivos desanima a muchos de ellos a emplearse en tareas que vayan más allá de mantener su propia organización. También descubrimos, dolorosamente, que algunos colectivos que tenían entre sus fines explícitos el anticapitalismo, la cooperación y el apoyo mutuo, no estaban dispuestos a cooperar para la construcción de un espacio en el que su sigla no se viera fortalecida sino que fuera una más entre otras, al perder con ello una representación exclusiva y abusiva de la quintaesencia de la agroecología y la autonomía. 

Una vez pasada la Campaña contra la Presidencia Española de la Unión Europea, en la que la iniciativa procedía de la cooperación de multitud de colectivos, estimulados por el trabajo en común en las áreas temáticas aportando contenidos y experiencias de resistencia, el centro de gravedad del Movimiento Antiglobalización cambió. El protagonismo lo tienen ahora organizaciones del entorno socialdemócrata, debilitándose con ello, tanto la visualización de montones de luchas que pasan desapercibidas o se han desconectado de los espacios comunes, como la oportunidad de articular una cooperación regular entre las áreas, única forma en la que creemos que puede darse la continuidad y experiencia suficiente para comprender que la fuerza de la resistencia social antiglobalización reside en la cooperación desde abajo. 

CUÁNDO ACABAN LAS CAMPAÑAS, LA ACTIVIDAD SOCIAL SIGUE.

Los colectivos que impulsamos el Área de Agroecología y Consumo Responsable en Madrid seguimos desarrollando nuestros proyectos de cooperación campo-ciudad. Pero también continuamos empujando en concienciación, sensibilización y construcción de redes de apoyo entre campo y ciudad y apoyando la cooperación entre las diversas áreas temáticas, aunque sea más puntualmente y los resultados no sean tan visibles. De hecho, la simultaneidad de ambos planos de intervención social ha atraído a nuevas personas a querer participar en un consumo responsable. 

Desde octubre de 2002 hemos realizado diversas actividades para seguir impulsando un Área de Agroecología y Consumo Responsable, como hemos ilustrado ampliamente al comienzo de este capítulo [2] .

 

LA PREPARACIÓN DEL SEMESTRE 2002 DE PRESIDENCIA ESPAÑOLA DE LA UE 

El Area de Agroecología surge, aún sin un nombre definido, desde algunos GAKs que en julio de 2001 proponemos tanto a la Red de GAKs como al BAH impulsar dicho espacio para potenciar dentro del Movimiento Antiglobalización, por parte de los colectivos que desde abajo impulsamos una producción y un consumo agroecológico y responsable. 

El primer documento se elabora para la asamblea estatal de Orcasitas 2001 y cuenta con el apoyo de prácticamente todos los GAKs. Bajo el título “Alimentación, globalización y moneda única. Campaña primer semestre 2002” llamábamos a colectivos involucrados en la alimentación a construir un área de trabajo para preparar las actividades del semestre desde nuestra propia actividad local: la agroecología y el consumo responsable [3] . 

La primera asamblea estatal preparatoria tuvo lugar en Orcasitas 2001. Incluimos el acta de la reunión conjunta de Agroecología y Ecología:  

Asamblea estatal movimientos antiglobalización 8/9 septiembre 2001. Area temática agricultura +agroecología-consumo-autogestionado+ecología y medio ambiente (acta definitiva) 

Asisten 21 personas de diversos colectivos y organizaciones: MRG Cataluña, Plataforma contra la Autopista eléctrica de Lleida, CRALED, AV Los Pinos-Retiro Sur de Madrid, Cooperativa de consumo ecológico Germinal (Bcna), Grupos Autogestionados de Konsumo de Madrid: (GAK) de Campamento, Estrecho, Gato Negro y CAES, Ecologistas en Acción de Madrid y Cataluña, CGT, Mugarik Gabe de Iruña, Asamblea Antiglobalización Hemen eta Munduam, Plataforma Rural del Estado Español y de Zamora, Grupo ecologista Ciconia (Zamora), Espai Alternativo de Valencia y Los Verdes de Andalucía. También participa una persona de Redes pero no viene en nombre de su colectivo. 

Ha resultado difícil en un espacio corto de tiempo hacer un trabajo con áreas temáticas tan complejas y diferentes, aunque conectadas como Agricultura +Agroecología-consumo-autogestionado+Ecología y Medio Ambiente. No haber conseguido un acuerdo interno de dividirnos previamente en subgrupos ha restado espacio para poder expresar contenidos propios de cada área, que tuviera la doble dimensión de señalar tanto las políticas de la UE que nos afectan, como el trabajo real que estamos haciendo ya los colectivos y organizaciones presentes. Tampoco hemos podido encontrar la fórmula para que la propuesta de agroalimentación pudiera discutirse. [4]

1) Planteamientos principales.

Se destaca la necesidad de centrarnos en una campaña contra la Unión Europea en sus políticas medioambientales, agrícolas y alimentarias, y de elaborar discursos de denuncia ante las consecuencias que tienen estas políticas para el medioambiente, la producción de alimentos, el consumo y la salud. 

Entre las políticas medioambientales se destacan el VI Programa de Medioambiente y la propuesta de la UE para la futura Cumbre de Río + 10 (2002). Ambas exigen a los Estados Miembros la elaboración de Estrategias estatales de Desarrollo Sostenible que abarcan una amplitud importante de sectores entre los cuales destacamos agua, energía, transporte, agricultura, alimentación, etc. 

Entre las políticas agrarias se destaca la Política Agraria Común (PAC), como elemento vertebrador del modelo agroalimentario y de gestión del espacio agrícola y las rentas agrarias de todos los países miembros de la UE. 

Se concluye en estos aspectos la voluntad y necesidad de abordar el reto que nos plantean estas políticas europeas para articular unos contenidos propios en la campaña de lucha contra la forma de globalización que es la UE. 

Se expresó la necesidad de desarrollos propios para la Agroecología y alimentación, y la Ecología, para que podamos elaborar contenidos que partan, no sólo de lo que tienen en común, sino también con la necesidad y para una necesaria proposición de los contenidos específicos de cada Area temática. 

2) Limitaciones, problemas y propuestas Constatamos entre las limitaciones actuales:

  • la dificultad de llegar a la población, a pesar de la aparente sensibilización
  • distintas visiones de lo que es agroecología, autogestión, etc
  • planteamientos diferentes de cómo abordar la campaña 

Se ha visto como importante el estudio y elaboración de documentos críticos a las Políticas medioambientales y alimentarias y a la
PAC. Pero también se señala como imprescindible crecer sobre la base del trabajo de los colectivos y organizaciones activos en cada territorio.
 

Con el ánimo de incorporar al mayor número de colectivos, organizaciones y redes posible vimos que era importante conseguir un espacio para que los colectivos locales puedan articular sus propios contenidos, en contacto con la realidad de la vida cotidiana de la gente con la que conviven. 

Han surgido propuestas diversas:

  • Cursos de Formación. Nos pareció una actividad importante para trasladar y compartir contenidos y experiencias. No obstante, no se llegó a acuerdo concreto sobre cómo hacerlos. Se veía poco adecuada la escala estatal porque nos obliga a andar de un sitio para otro, además de que las acciones y el trabajo concreto en cada territorio van a marcar tanto la elaboración de contenidos, el tipo de acciones y la formación y sensibilización específica. Sin embargo, nos pareció oportuno establecer algún nivel de coordinación temática para compartir experiencias, fortalecernos, cooperar e ir sumando colectivos y organizaciones.
  •  Ecologistas en Acción: elaborar un Libro rojo sobre cada uno de los ejes temáticos del VI Programa de Medio Ambiente.
  • Plataforma Rural: aprovechar su campaña “PAC pa què, pa quién” en la campaña contra la UE y la Europa del capital de primer semestre del 2002. Se desarrollará entre octubre de 2001 y marzo de 2002, consistiendo en Jornadas de cuestionamiento de la PAC de un día de duración y una acción directa en cada provincia del estado.
  • Red de GAKs: hacer un trabajo local de crecimiento de nuevos Grupos Autogestionados de Konsumo como acción práctica antiglobalizadora que tenga como base la denuncia de las políticas alimentaria y agrícola de la UE. Estaría al servicio de la campaña dando contenidos a otros colectivos locales que están en la campaña o puedan integrarse y que habitualmente hacen otros trabajos locales –precariedad, inmigración, salud, medioambiente, etc. en un intento de integrar las distintas problemáticas. 

Por último se señalaron las siguientes claves para ir construyendo:

  • Partir de lo que hacemos cada colectivo, organización.
  • Potenciar lo local, especialmente en las acciones formativas, de denuncia, de manifestación en la calle. Resulta más fácil de captar y apoyar por la ciudadanía, y  permite a los colectivos y organizaciones utilizar contenidos propios que redundan en lo anterior
  • Necesidad de coordinarnos, establecer una red de comunicación e intercambiar experiencias, documentos específicos en agroecología-consumo-autogestión, y ecología.  

Preparamos un nuevo documento denominado “Propuesta de la Red de Grupos Autogestionados de Consumo de Madrid (GAKs) para la asamblea de Zaragoza Agroecología y Consumo Autogestionado. GAKs Trayectoria. Problemas y alternativas” para la siguiente Asamblea que tendría lugar en Zaragoza (24-25/11/2001). Esta vez tuvimos más tiempo, sin estar el verano por medio y fue discutido en asamblea y apoyado por todos los grupos integrantes de la Red de GAKs. Partía de nuestras preocupaciones y dificultades, con la idea de construir desde ahí un espacio de cooperación. Lo habíamos propuesto también al interior del BAH no obtuvimos su apoyo, a pesar de que 5 grupos pertenecíamos tanto a los GAKs como al BAH y que el contenido político del BAH era declaradamente anticapitalista. [5]

 Incluimos también, por su interés el acta realizada en dicha asamblea por parte de las áreas de Ecología y Agroecología-Consumo. 

Asamblea de Zaragoza, 24 y 25 de noviembre de 2001. Acta de las Areas de Ecología y Agroecología-Consumo 

Las Areas de Ecología y Agroecología-Consumo se reunieron conjuntamente, igual que otras áreas, debido a necesidades de tiempo acordadas en el plenario de la mañana de 24.  

Asisten 20 personas de los siguientes colectivos, redes y organizaciones: Aldea del Sur (comercio justo), CERAI (Agricultura internacional, Valencia), Ciconia (Zamora), Corcó (Xátiva), CCOO (Zaragoza), CCP (Zaragoza), CGT (Zaragoza), Ecologistas en Acción (Burgos, Valencia y Madrid), Exprésate (Grupo Antiglobalización León), MRG Cataluña, MRG Zaragoza, MRG Valencia, PCE Extremadura, Plataforma Rural, Recade (Barcelona), Red de Grupos Autogestionados de Consumo (GAKs Madrid), Resistencia Anticapitalista (Zamora). 

La amplitud y diversidad de contenidos de entre los diversos trabajos que están realizando ó pretenden realizar los diferentes colectivos en ambas áreas se concretaron en:

  • Agroecología y consumo responsable: hay una red en Barcelona y otra en Madrid trabajando en sensibilización hacia el consumo articuladas en esta Campaña
  • Crítica a la Estrategia de Desarroll
    o Sostenible de la UE, que incluye todas las políticas, pero se señalaron infraestructuras, TAV, energía.
  • Contra el Plan Hidrológico Nacional, pantanos y trasvases
  •  Contra la Política Agraria Común (PAC) 

Se aceptaron como propuestas a socializar e ir enriqueciendo, la propuesta de CGT frente al PHN y de la Red de GAKs sobre Agroecología y Consumo ya que habían sido aportadas para discusión en este espacio, pero no podían ser trabajadas en un tiempo tan reducido y con tal amplitud de temas a tratar. Entre las Cumbres-eventos posibles a las que plantear una respuesta se destacaron: 

  • Cumbre de Jefes de Estado de Barcelona, 15-16 marzo 2001, sobre Desarrollo Sostenible
  • Cumbre de Ministros de Agricultura de la UE en Murcia, 27-30 abril 2001.
  • Reunión en Valencia sobre el Convenio de Humedales RAMSAR, noviembre 2002 
  • Día Mundial de la Tierra 

Por último se debatió sobre las formas de contestación, sensibilización, llevar a la gente contenidos propios y a otras áreas temáticas, coordinación entre zonas y entre ambas áreas. Hubo un común acuerdo en que había que hacer un trabajo de crítica y sensibilización, pero había diferentes culturas organizativas e incluso formas de hacer y prioridades distintas. 

Las preocupaciones se manifestaron en los siguientes sentidos: 

  • Cómo hacer un trabajo específico para el semestre pero darle continuidad al mismo y a lo que hacemos ya. 
  • Preparar acciones/contenidos frente a las cumbres que no tape una sensibilización continua, local, basada en el trabajo real que ya estamos haciendo. 
  • Preparar un decálogo por temas, válido para tod@s o construcción progresiva de discursos desde la práctica cotidiana y el trabajo de los colectivos, redes, organizaciones. 
  • Construir desde la experiencia concreta para ir creando tejido social. Coordinación de estos trabajos entre colectivos, zonas y áreas. Crecer en número de colectivos involucrados en la campaña conectando a otros que hacen trabajo real pero no se han sumado aún.    

La tercera asamblea preparatoria es en Marinaleda en febrero de 2002. El Area de Agroecología y Consumo Responsable, en Madrid, reformulamos nuestra propuesta anterior, al haber variado la configuración: había nuevos grupos interesados en impulsar el trabajo de Agroecología y Consumo Responsable de entre los que estabamos involucrados en la Coordinadora de Grupos de Consumo Agroecológico de Madrid (entonces aún sin nombre). Nuestra propuesta ahora partía del nuevo horizonte que se abría desde ese incipiente espacio de cooperación. Su título era ahora más específico: “Agroecología y Consumo Autogestionado. Cooperación e Intercambio entre proyectos agroecológicos” [6] 

El acta de Marinaleda recoge los contenidos de propuesta para la campaña del semestre contra la presidencia española de la UE en el terreno de nuestro trabajo de Agroecología y consumo responsable. Partiendo de los problemas de los grupos de consumo se plantea la iniciativa de trascenderlos mediante la socialización de estos problemas y la cooperación con otras áreas del movimiento. 

A continuación reproducimos su texto: 

Acta del Area de Agroecología y Consumo. Asamblea Estatal Marinaleda, 1-2-3 enero de 2002. Contra la Europa del Capital y la Guerra. Globalicemos las resistencias. Otro mundo es posible 

Hay una desconfianza creciente de la población hacia los alimentos que comemos. Parte de los escándalos alimentarios recientes cuestionando no sólo los “ingredientes” (dioxinas en los pollos, priones locos en las vacas, antibióticos para el engorde, transgénicos), sino también las formas de producir esos alimentos (intensificación de cultivos y ganado, forzando a la naturaleza; competitividad entre agricultor@s y empresas para abaratamiento de costes; mano de obra empleada en condiciones de esclavitud en los invernaderos, precarizada en las industrias de transformación y procesado, etc.). Las críticas alcanzan también a las formas de distribución y consumo (concentración y monopolio de empresas transnacionales que controlan producción-distribución-consumo; predominio de grandes superficies que ofrecen gran variedad de alimentos importados a bajo coste y que emplea a jóvenes mediante contratos b
asura; generalización de restaurantes de comida rápida, etc). Esta situación hace que haya una mayor “demanda” de consumo alternativo, ecológico, etc.
 

En el modelo agroalimentario dominante (aunque el 50% de la población mundial es campesina), la contraposición de intereses distintos y cada vez más enfrentados, entre personas agricultoras y consumidoras dificulta elaborar un análisis que integre las necesidades de todas, desde un cuestionamiento que vaya a la raíz de los problemas y que permita desarrollar experiencias y espacios reales de economía solidaria y apoyo mutuo. Se presentan soluciones parciales de diverso tipo: a) preservar los derechos de la naturaleza sin atender a las condiciones en que l@s agricultor@s viven en los pueblos, trabajan y venden el producto de su trabajo, deja fuera a éstas, pero también a l@s consumidor@s; b) proporcionar alimentos sanos, biológicos, pero no cuestionar tanto el modelo de producción como el de distribución y desentenderse, por tanto, de las condiciones de vida de la mayor parte de las personas consumidoras, sólo promueve un nicho de mercado biológico de élite; c) soluciones que sólo parten desde las necesidades e intereses del sector agrario, profundizan más la brecha entre población agraria y población consumidora, agudizan las dificultades para que haya alimentos sanos y suficientes para toda la población, y tampoco garantizan la viabilidad de las explotaciones agrarias familiares o comunitarias, del norte y del sur. En el área geopolítica en la que nos movemos nosotr@s, la Unión Europea utiliza como instrumento de la globalización de producción-distribución-consumo de alimentos la Política Agraria Común, que propicia este modelo de agricultura y consumo, desentendiéndose de las consecuencias sociales, económicas y medioambientales que provoca aquí, pero sobre todo, en los países empobrecidos. 

Las asociaciones/colectivos/redes de consumidor@s agroecológic@s llevamos años impulsando, en un terreno real, una experiencia de economía solidaria y apoyo mutuo entre familias rurales y urbanas, entre agricultor@s y consumidor@s ecológicas; apostando por la construcción de unas relaciones que se basen en el diálogo de las necesidades de todas las partes (producción-consumo-y distribución a nuestra pequeña escala) y no en la lógica del mercado. En todos estos años hemos realizado una actividad asociativa/real autogestionada, económica,  social y antiglobalizadora. Boicot a los transgénicos, a las multinacionales, a las grandes superficies con una compra que evitaba estos productos y estos circuitos de venta. Apoyo a las pequeñas familias agricultoras del medio rural, a la agricultura ecológica en un concepto más amplio, agroecología, que trabajamos en la práctica incorporando condicionantes sociales a la hora de seleccionar productos y contactos con productor@s, apoyando iniciativas en transformación a ecológico, de ocupación, de trabajo comunitario, de comercio justo, de recuperación de semillas autóctonas, propiciando la mayor cercanía, reciclando envases, asumiendo directamente una parte de los costes de transporte, gestionando una actividad económica basada en el diálogo y el apoyo mutuo más que en el intercambio de equivalentes. 

Es necesario resaltar el enorme gasto de energía en el mantenimiento y la dinamización de estas realidades, así como en la solución del problema del transporte, en base a los presupuestos anteriores. También somos conscientes de las diferencias: en el punto de partida o en el acento –más social, más ecológico-; organizativas –asociación, red de grupos o cooperativa-; de vinculación de las personas consumidoras –reuniones más o menos periódicas, liberación de tareas pagadas-, etc. A pesar de las diferencias, compartimos los mismos problemas: ser pocas personas, y menos las más implicadas; cómo llegar a la gente normal; cómo mantener el consumo, el transporte y la distribución, cómo construimos en lo real el concepto de agroecológico, la tensión entre variedad de productos y proximidad, etc. 

Hemos tenido que ir elaborando progresivamente, soluciones y formas organizativas nuevas ante los problemas o circunstancias inesperadas, siempre en la medida de nuestras fuerzas pero con el estímulo de querer continuar: buscar nuevos contactos de agricultor@s que produjeran hortalizas, frutas, ampliar la base de productos y productor@s, siempre insuficiente si queremos una alternativa real a la cesta de la compra; conjurar la fórmula más adecuada de mantener relaciones de no competencia entre productor@s con el mismo tipo de productos. 

Como elemento distintivo propio de un proyecto social y asociativo autogestionado en el que el impulso y mantenimiento de lo que somos depende de nosotr@s mism@s, hemos tenido que sortear la dificultad de caída de miembros en los colectivos, la socialización de la experiencia aprendida y de las tareas ante las personas y colectivos nuevos, sin que se convirtiera en una imposición, ni en lo contrario. Especialmente han sido críticos los momentos de mantener nuestra actividad sin productos o con muy pocos, de mantener colectivos muy pequeños y apoyarlos desde los más grandes.La forma de crecimiento ha sido una de nuestras preocupaciones en varias vertientes. Hemos necesitado crecer, o mejor dicho neutralizar la amenaza de disminución y la marginación, pero nos ha preocupado cómo hacer el trabajo de sensibilización y a qué gentes llegar, para evitar que se acerquen personas que no compartan nuestra práctica e incluso nos confundan con una tienda, pero permitiendo igualmente personas menos sensibilizadas que pudieran ir haciendo nuestro proyecto suyo. La forma de llegar a la gente y el instrumento de divulgación supone a veces, una crisis ante la avalancha de llamadas por una noticia en los medios masivos de comunicación. Esto nos ha llevado a decidirnos por un contacto más directo, casi de boca a boca o en medios alternativos. La segunda preocupación ha sido sobre qué tipo de gente nutrirnos y fortalecernos. Este es un debate inconcluso que ha tenido evoluciones e incluso adopta criterios diferentes según los colectivos en el respeto de su autonomía y autogestión. 

En nuestra opinión, la situación actual muestra que entre los problemas de no crecer se observan el desgaste de personas, la reducción de miembros, y los límites que tenemos, dada nuestra envergadura actual, para organizarnos, y de ahí la dificultad para abordar nuevos productos. Sin embargo para abonar un camino que posibilite la llegada de nuevas personas necesitamos ampliar la base de cantidad, estabilizar la
calidad de alimentos y diversidad de los mismos, e incluso incorporar otros productos no alimenticios.
 

Resolver ese circulo contradictorio de producción suficiente en cantidad, calidad y diversidad para que haya un consumo satisfactorio que no haga excesivos ni los esfuerzos ni los costes de transporte parece que es una tarea previa para que esta realidad crezca. Sin embargo parece también necesario simultáneamente por un lado, hacer un esfuerzo, si es posible, por engordar un poquito los colectivos y por otro conseguir, una estabilidad en el consumo que nos permita un compromiso más fiable con l@s  productor@s. Y no podemos olvidar la tercera pata de nuestro proyecto, la distribución. Si no podemos garantizar unos ingresos suficientes que posibiliten una continuidad de las personas que trabajan en la distribución, resulta difícil plantearse cualquier proyecto de crecimiento. Una cosa es crecer hasta ser arrastrados por el tamaño y perder la identidad social y agroecológica, y otra cosa es lo lejos que estamos de la dimensión mínima que permita la supervivencia, tanto de la producción agrícola en condiciones dignas, como garantizar la continuidad y fiabilidad del transporte mediante una remuneración suficiente y estable. 

Entre las dificultades de crecer se encuentran además, por un lado, cómo seguir apostando en lo concreto por relaciones de no competencia entre agricultor@s y por otro, cómo avanzar en el diálogo para evitar un crecimiento que se muera de éxito, reduciendo criterios que nos parezcan mínimos de nuestro planteamiento agroecológico y autogestionado en la dirección de l@s consumidor@s, de l@s productor@s y de los productos. Aunque hay que ser conscientes de que estos mínimos no están suficientemente debatidos. 

Aunque existan muchas dificultades, aparentemente son comunes a los distintos grupos/redes/asociaciones de producción y/o consumo agroecológico. Sentimos la necesidad de fomentar espacios de cooperación en lo concreto y de diálogo para trascender las limitaciones que tenemos. Hemos experimentado que la formulación de los mismos problemas no es la solución pero es el principio para buscar alternativas para resolverlos. A veces además, la cooperación es el instrumento necesario. 

La contribución a la Campaña contra la Europa del Capital y la Guerra más adecuada y más acorde a lo que somos podría señalarse en: 

  • Llevar la crítica al modelo agroalimentario desde la práctica real, desde una opción alternativa de consumo agroecológico responsable. La construcción de esta forma de consumo surge de proyectos diversos que ponen acento en distintas cosas. Se precisa abrir un espacio de diálogo sobre lo que consideramos que es un consumo agroecológico responsable.
  • Construir ese espacio de cooperación, diálogo, de intercambio de experiencias entre proyectos diferentes pero cercanos, unidos en la necesidad de construir esas alianzas en lo concreto.
  • Ampliar esa cooperación e intercambio entre territorios.
  • Aportar al Foro Social de Agricultura que se hará en Murcia, nuestra experiencia, desde la demanda de consumo pero en diálogo solidario con los problemas de la producción y compartiendo con l@s agricultor@s los problemas de la distribución.
  • Extender la convocatoria de Murcia, a otros colectivos de producción y/o consumo agroecológico para que se amplíe y fortalezca este espacio de cooperación.
  • Compartir nuestras experiencias con otras áreas temáticas fortaleciendo con ello la crítica a la globalización desde contenidos y prácticas concretas.

  

EL SEMESTRE DE LA IIIª PRESIDENCIA ESPAÑOLA

 A lo largo del semestre, efectivamente participamos en el Foro Social de Murcia (marzo-01). En el contexto preparatorio al Foro Social Trasatlántico (FST), los GAKs participamos en la preparación de la declaración y jornada de actividades para el Día de las luchas campesinas (17 de abril). Posteriormente coordinamos una mesa redonda de Soberanía Alimentaria durante la semana de actividades organizadas por los colectivos que participábamos en el FST [7] . 

En la Contracumbre de Sevilla (junio 2002) se realizó una mesa redonda sobre Agroecología y Mundo Rural. En ella participaron Paul Nicholson de la Vía Campesina, Jerónimo Aguado de la Plataforma Rural y Pilar Galindo, del GAK de CAES que expuso la ponencia que habíamos acordado en la Coordinadora de Grupos de Consumo Agroecológico de Madrid (“Consumo agroeocológico y responsable, nuestra manera de ejercer la soberanía alimentaria” [8] ). Por último, el GAK de CAES elaboramos un documento de apoyo a la Huelga General del 14 de junio de 2002, desde nuestras razones “Por la protección social plena y la seguridad alimentaria” que fue suscrito por los GAKs de Campamento, de Hortaleza y de CGT y la Red de productor@s de la Vera que reproducimos a continuación. 

Por una protección social plena y la seguridad alimentaria ¡ Apoyemos la huelga general ! 

El Real Decreto-Ley del Gobierno del P.P. sobre la “Reforma de la protección por desempleo y de la ley básica de empleo”,
constituye un paso más en la flexibilización del mercado de trabajo. Porque: a) obliga a aceptar cualquier empleo en cualquier condición, so pena de perder la prestación o el subsidio; b) exonera a las empresas del pago de los salarios de tramitación, en caso de despido improcedente, a costa de la prestación por desempleo que percibe la persona despedida; c) congela y dificulta la percepción del subsidio agrario, buscando su progresiva eliminación; d) limita la protección por desempleo de los fijos discontinuos y emigrantes retornados y e) compatibiliza la prestación de desempleo con un salario.
 

El Real Decreto-Ley contra las personas desempleadas contiene, por tanto, un abaratamiento del despido y una mayor flexibilización del mercado de trabajo. Estas actuaciones se perpetran, como otros muchos atentados del gobierno, en base a las necesidades de la globalización y se imponen de forma unilateral y provocadora, en la forma que nos está acostumbrando el P.P. La degradación de las condiciones de vida y trabajo de la mayoría y la limitación de las libertades para silenciar la discrepancia, son aspectos inseparables de esta política que capitanea Aznar. 

La Huelga General contra la modificación de las prestaciones por desempleo, debe ser apoyada por la ciudadanía, incorporando cada sector, localidad, colectivo o red social, sus propias necesidades y derechos, violados por la misma lógica que ataca ahora a las personas desempleadas. Es una huelga no sólo a apoyar sino a impulsar desde dentro del movimiento antiglobalización, desde cada una de las áreas, aportando nuestras propias razones. 

Desde los Grupos Autogestionados de Consumo (GAKs) nuestras razones están del lado de la alimentación suficiente y sana, la agricultura ecológica, desde su dimensión más social, agroecología, y desde el consumo responsable. 

Cada vez más crece la desconfianza de la población hacia los alimentos que comemos. Los escándalos alimentarios han cuestionado: 1) los “ingredientes” (dioxinas en los pollos, priones locos en las vacas, antibióticos para el engorde, transgénicos); 2) las formas y condiciones de producción en el campo y en las industrias de transformación (intensificación de cultivos y ganado, forzando a la naturaleza; competitividad entre agricultor@s y empresas para abaratamiento de costes; mano de obra empleada en condiciones de esclavitud en los invernaderos, precarizada en las industrias de transformación y procesado, etc.); 3) las formas de distribución y consumo (concentración y monopolio de empresas transnacionales que controlan producción-distribución-consumo; predominio de grandes superficies que ofrecen gran variedad de alimentos importados a bajo coste y que emplea a jóvenes mediante contratos basura; generalización de restaurantes de comida rápida, tiendas de todo a 100, etc). 

A su vez, se impulsan alimentos y cultivos transgénicos, patentes, semillas estériles como soluciones a los problemas y deterioros ecológicos causados por la agricultura industrial que provoca la inseguridad alimentaria, cuando forman parte del propio modelo que se desentiende tanto de las necesidades sociales y ecológicas, como de sus consecuencias actuales y futuras, y en abierta oposición a los derechos de la población, campesina o consumidora, a una alimentación suficiente, saludable y nutritiva, a una vida digna y a la propia cultura. 

El problema del hambre, argumento al que se recurre de forma tramposa para defender la agricultura industrial e incluso transgénica, no es un problema de producción, o de tecnología, sino de acceso de los pueblos, en particular de los campesinos, a los recursos productivos propios, de soberanía alimentaria. Es un problema de orden político y no técnico. 

Por el contrario, el control, forma y condiciones con que el capital está operando en la alimentación a nivel mundial, además de generalizar dicho modelo, supone otras consecuencias que redundan en la inseguridad alimentaria, tanto desde el punto de vista de la cantidad, como de la calidad:

1) No se produce lo que necesita la población para una alimentación segura, sino lo que asegura más beneficios.

2) Al perseguir sólo el abaratamiento de los costes y la competitividad, este modelo de producción alimentaria, enfrenta a productor@s y consumidor@s en intereses contrapuestos y enormemente alejados en una cadena de distribución planetaria.

3) Elimina a la pequeña producción agroalimentaria y a l@s campesin@s, reemplazándoles por empresas o sociedades anónimas que concentran la producción y la distribución donde les es más ventajoso para la venta.

4) Convierte a la agricultura y ganadería en una factoría industrial; el oficio y habilidad del agricultor/a y su conocimiento de la naturaleza no tienen el menor valor y han sido sustituidos por producción en serie.

5) Se trata a los animales como máquinas productoras de carne, leche o huevos, con los riesgos ya conocidos de alteración del ciclo natural, la generación de enfermedades como la EEB (vacas locas), dioxinas en los pollos, etc.

6) Se sustituye la calidad de los alimentos por el cumplimiento de la legalidad: informar en las etiquetas, no incorporar productos prohibidos o en dosis no autorizadas.

7) Se viola el derecho a la soberanía alimentaria como “derecho de los pueblos a definir su propia política agraria y alimentaria”, mientras se consolidan las patentes sobre la vida.

8) Se esquilman y privatizan territorios, recursos naturales, agua, suelo, semillas, etc., provocando una contaminación y desertización crecientes que aumentan el hambre, el desarraigo y la emigración forzosa. 

Sin embargo, ni la Unión Europea, ni el Gobierno del Estado Español que actualmente la
preside, se cuestionan el modelo productivo que provoca la inseguridad alimentaria. Se plantean tan sólo soluciones técnicas, como controles analíticos, cuya premisa es la demostración fehaciente del efecto perjudicial sobre la salud. Sólo se eliminan los productos que han demostrado su insalubridad al provocar enfermedades graves o muertes vinculadas, de manera directa, con las sustancias incorporadas al proceso de producción del alimento o a su misma composición. 
 

Las instituciones y los gobiernos de la UE, incluido el Gobierno que preside Aznar, responsables de la autorización de los productos que intervienen en la elaboración de alimentos dicen, sin el menor pudor, que el riesgo cero no existe, e identifican seguridad alimentaria con inocuidad. No dan garantías de calidad para toda la población. El mercado es el que lo “soluciona”. Se promueven etiquetas que fijan distintos niveles de calidad: alimentos ecológicos, alimentos naturales, alimentos de denominación de origen; lo que queda sin etiquetar son alimentos convencionales y comida basura. Es decir, se promueven nichos de mercado estratificando a la población consumidora por su poder adquisitivo. La alimentación suficiente y saludable no es un derecho para toda la población. 

Pero desde el modelo agroalimentario dominante, y a pesar de que el 50% de la población mundial sea todavía campesina, la contraposición de intereses distintos y cada vez más enfrentados, entre personas agricultoras y consumidoras, dificulta la elaboración de un discurso que integre las necesidades de todas, que vaya a la raíz de los problemas y que permita desarrollar, experiencias y espacios, reales, de economía solidaria y apoyo mutuo. Las personas, agricultoras o consumidoras, estamos indefensas en una situación que nos convierte en víctimas y, a la vez, colaboradores eficientes en nuestra faceta de consumidor@s, productor@s, trabajador@s, reclamando intereses diferentes según adoptemos uno u otro papel. 

Reclamar la seguridad alimentaria no es una cuestión exclusivamente campesina, sino ciudadana. No sólo porque el modelo alimentario y sus consecuencias económicas, ecológicas y sociales nos afecta a tod@s. También porque ejercer de forma plena la soberanía alimentaria supone reconstruir las relaciones de intercambio en múltiples direcciones: campo-ciudad; campesin@-consumidor/a; autócton@-inmigrante; Norte-Sur; subsidios agrícolas-ayuda alimentaria; generaciones futuras-pobres de hoy; medioambiente según el Norte-agroecología según el Sur. Implica un proceso que se origina en la conciencia de saberse parte interviniente, responsable y solidaria, a la hora de comprar alimentos cada día.  

Por eso, desde Grupos Autogestionados de Consumo de Madrid (GAKs), como iniciativas de consumo agroecológico y responsable, desde la que cada día nos organizamos para hacer realidad un consumo ecológico, respetuoso, responsable y solidario, nos parece que hay suficientes razones para impulsar ¡Una huelga general, por la protección social plena y la seguridad alimentaria! 

EVALUACIÓN DEL SEMESTRE

 Con la finalización del semestre, se realizó una asamblea estatal en Orcasitas (oct-2002). El Area de Agroecología y Consumo Responsable de Madrid hicimos una valoración y propuesta de continuidad a la asamblea. El documento es rico en matices: a) la necesidad de una coordinación estatal activa, b) las aportaciones que este semestre habían tenido en esa línea, c) las tareas que se habían expresado como necesarias en las asambleas y que continuaban vigentes y d) la apuesta hacia el futuro que expresaba la necesidad de construir un movimiento agroecológico dentro del movimiento antiglobalización. [9]

Reproducimos a continuación el acta del Area de Agroecología en la Asamblea de Orcasitas 2002  

AREA DE AGROECOLOGÍA. Asamblea de Colectivos y Organizaciones contra la Europa del Capital y la Guerra. Orcasitas 10,11 y 12 de octubre de 2002 

Asistieron diversos colectivos que forman parte del Área de Agroecología de Madrid y la Plataforma “Otro mundo es posible” del Valle del Tiétar y la Vera, a la que pertenece la Red de productor@s de la Vera que también participa en el Área de Agroecología de Madrid. 

Balance

 A) Lo primero que constatamos es la poca presencia de colectivos, a pesar de haber hecho una amplia convocatoria, tanto estatal como en Madrid, a todos aquellos colectivos/redes y grupos que de alguna manera han participado en la Campaña del semestre contra la Europa del Capital y la Guerra, a otros que hemos ido contactando con nuestra actividad a lo largo de este año, y por último a aquellos cuya actividad cotidiana es la organización del consumo ecológico y que hemos enviado la convocatoria de la asamblea y la propuesta del Área de Agroecología de Madrid. Enumeramos como elementos a tener en cuenta:

  1. La actividad de agroecología como un área del Movimiento antiglobalización tan sólo lleva un año. Se inició en Orcasitas hace 13 meses.
  2. Las personas que impulsamos esto, estamos sumergidas en la gestión cotidiana de montones de dificultades para mantener vivos estos proyectos, ya sea desde la producción o desde el consumo. Nuestr@s propias compañer@s no siempre ven necesaria esta conexión con otros Movimientos Sociales Antiglobalización, desde la apuesta por la Agroecología como Movimiento Social.
  3. Aunque a lo largo de la Campaña contra la Europa del Capital y la Guerra, ha habido asociacione
    s, redes y grupos de consumidor@s ecológic@s que han impulsado este espacio y una coordinación estatal del mismo, no han venido para plantear esa continuidad. Sin embargo, es con ellas como podemos hacer crecer un Movimiento Social Agroecológico.
  4. Hacia el interior del Movimiento Antiglobalización cada vez se reconoce más la actividad de esta área, pero cuesta saber lo que hace y cómo se mueve. Incluso aunque hayamos impulsado actividades inmersas en otras áreas temáticas, al menos en Madrid. En el FST, dinamizando contenidos y actividad de soberanía alimentaria y propiciando contenidos y espacio compartido de debate en torno al día de las luchas campesinas. En el área de Educación, Exclusión y Menores, contando nuestra experiencia de organización del consumo agroecológico autogestionado. Por último, aportando nuestras razones, a partir de la inseguridad alimentaria, para apoyar la huelga general del 20-J. [10]

 B ) Nuestra actividad cotidiana sobre todo es particular y local. Somos conscientes de la dificultad de desarrollar esta conexión con lo general y lo global. Lo hemos experimentado este año. Sin embargo, nos parece que éste es el reto. La actividad cotidiana de los proyectos agroecológicos en los que estamos involucrad@s, entendemos que cobra su sentido social, si se conecta con las políticas del capitalismo global y sus efectos sobre las formas de producir, distribuir y consumir los alimentos. Sin la participación consciente de proyectos sociales, que aunque sean pequeños son reales, los movimientos antiglobalización no podrán dejar de ser marginales o burocráticos. Si no vinculamos la crítica y sensibilización de las consecuencias de la globalización (en particular en lo que se refiere a la alimentación) por un lado, y la dinamización de proyectos agroecológicos por otro, lo que queda es el interés individual de agruparnos para alimentarnos o para garantizar la venta de nuestros productos, pero no la apuesta por una transformación social, por llegar a círculos cada vez más amplios de población.  

Propuestas de continuidad

 A) Necesitamos ir dando forma a un espacio de agroecología y soberanía alimentaria para impulsar un Movimiento Social Agroecológico, en diálogo y cooperación con otras áreas del Movimiento Antiglobalización. Algunas tareas:

  1. Mostrar lo que hacemos y conectarlo con las consecuencias del modelo neoliberal sobre salud, educación, derechos sociales, precariedad, inmigración, ecología, luchas campesinas, feminismo, etc. Especialmente señalar los esfuerzos y dificultades de integrar no sólo en los discursos, sino en la práctica que impulsamos, unas relaciones de intercambio productor@s-consumidor@s que ponga límites a esa lógica. Tenemos que encontrar la pedagogía adecuada para transmitirlo.
  2. Elaboración de un discurso de denuncia, pero también de construcción de realidades, radicado en la experiencia y en la cooperación entre proyectos, especialmente entre agricultor@s y consumidor@s.
  3. Profundizar en la experiencia aportada por la Plataforma otro mundo es posible del Valle del Tiétar y la Vera de llevar el discurso antiglobalización al mundo rural a través de la relación con los Grupos Autogestionados de Konsumo. Es decir, la sensibilización que parte de la cotidianeidad de las relaciones de intercambio.
  4. Buscar formas de conocimiento y apoyo mutuo con otras áreas temáticas, con el afán de complementarnos y enriquecernos en la dinámica de las luchas antiglobalización. 

B ) Promover la conexión, diálogo y cooperación con otras redes agroecológicas desde el respeto a la pluralidad, para fomentar intercambio de experiencias, debate y elaboración de lo que entendemos por agroecología y consumo responsable.  Algunas señas de identidad:

  1. Denunciar la forma de alimentación actual; desde la producción al consumo, pasando por la distribución.
  2. Distinguir entre mercado biológico y consumo agroecológico organizado y autogestionado.
  3. Denunciar la falsedad con que las multinacionales usan lo bio (nicho de élite que reproduce y agudiza los efectos económicos, sociales e incluso ecológicos de la alimentación convencional al dejar inalteradas sus bases productivas, mercantiles y de consumo).
  4. Llevar la agroecología más allá del cultivo y su entorno ecológico y social: es decir, en la forma de distribución y en el consumo. De lo contrario, no cuestionamos la mayor. Nuestra alternativa es una parte más del modelo actual de alimentación.
  5. Clarificar y debatir los problemas y limitaciones que tenemos para continuar y poder transcrecer nuestros límites [11].

 Queremos propiciar el contacto con la Coordinadora estatal de Consumidores ecológicos que, previsiblemente se reúne en Madrid en noviembre. Con algunas de sus asociaciones ya mantenemos distintos niveles de contacto y cooperación [12]. 

AGROECOLOGÍA Y CONSUMO RESPONSABLE, LA RECONSTRUCCIÓN DE UN ESPACIO DE CONSUMO ANTIGLOBALIZACIÓN.  < /span>

Tras la crisis de la Coordinadora de Madrid, relatada en el capítulo anterior [13], hemos impulsado la creación de nuevos grupos de consumo radicados en barrios. Un año después decidimos intentar un salto en el ritmo de nuestra comunicación social con el fin de construir nuevos grupos de consumo. Los objetivos que nos empujaron a constituir el área de Agroecología y Consumo Responsable, con la vocación de transcrecer los límites actuales, siguen vigentes: “a) Impulsar la agroecología y el consumo responsable como alternativa frente a la globalización de la agricultura y la alimentación. Hacerlo desde la articulación de vínculos entre colectivos de productor@s y de consumidor@s y promoviendo experiencias y relaciones de cooperación y apoyo mutuo entre los diversos colectivos. b) Desenmascarar los daños de la globalización, contribuir a la cultura política del consumo y establecer vínculos con otros movimientos sociales.”  [14] Con este fin, en el mes de junio de 2006 y tras seis meses de intenso trabajo de varios integrantes del GAK, parte de los cuales somos autor@s de este libro, realizamos un curso sobre la agroecología y el consumo responsable.

Los objetivos de este curso eran: “aumentar la cooperación entre las distintas corrientes de consumo responsable agroecológico. La cooperación entre nosotros depende, en primer lugar, del deseo. Pero este tiene su condición en el conocimiento mutuo que, a su vez, exige el diálogo. Queremos construir un espacio de diálogo, intercambio de experiencias y apoyo mutuo entre colectivos que hacemos del consumo responsable una forma de intervención social.” 

Este curso, impartido del 7 al 16 de junio, contó con 43 personas que, a lo largo de 12 horas repartidas en 4 jornadas, debatieron a fondo sobre las unidades didácticas repartidas con anterioridad y las distintas ponencias que 8 personas se encargaron de realizar. La metodología fue participativa, empezando por el propio estudio, formación y elaboración de las personas ponentes con anterioridad al curso. Invitamos a los grupos de la Coordinadora de Madrid, al BAH y a Setem. Sólo este último colectivo nos contestó aceptando la invitación y participó mediante una ponencia en un debate muy interesante.  

De las diferentes actividades contenidas en el curso es necesario resaltar la participación del colectivo en una práctica que contenía el ciclo de funcionamiento cotidiano de un grupo de consumo: información mediante una lista de los distintos productos disponibles de cada uno de los productores; realización de los pedidos por las personas participantes en el curso; agrupación de los pedidos individuales y transmisión del pedido a cada uno de los productores; recepción, dias después, de los productos; reparto (mediante peso y empaquetado) según el pedido de cada cual;calculo del importe de cada uno de los pedidos individuales; y recogida de los pedidos y pago a los compañer@s responsables de esta tarea. 

Al final, se realizó una rueda de valoraciones que, al apoyarse en una metodología similar desde el primer día (ronda de presentaciones y expectativas, valoración de los acuerdos/desacuerdos y dinámica del curso en cada sesión, combinación de las ideas expresadas con la experiencia práctica de cada persona y colectivo, etc.), permitió elaborar de forma progresiva la conciencia del grupo sobre su propia dinámica elaborativa y participativa a lo largo del curso, así como, formular propuestas de futuro, una de las cuales, contenida en el programa del curso fue la realizar una acción informativa en un restaurante de comida basura [15] .  

Fuente:

“Agroecología y Consumo Responsable. Teoría y práctica” VVAA. Ed. Kehaceres. Madrid, 2006. Páginas 181-201. Puedes encontrarlo en la Librería Asociativa CAES. C/Atocha, 91 2º 28012-Madrid. 

Para ver la totalidad de documentos producidos por el Area de Agroecología y Consumo Responsable del Movimiento contra la Europa del Capital, la Globalización y la Guerra durante la III Presidencia Española de la UE http://www.nodo50.org/caes/todos.php?cat=37  

Para ver la campaña actual durante la IV Presidencia http://www.nodo50.org/lagarbancitaecologica/garbancita/index.php?option=com_content&view=category&id=69&Itemid=81   


 [1] CPE: Son las siglas en francés de la Confederación Campesina Europea, de la cual son miembros, en el Estado Español,  el SLG (Sindicato Labrego Galego), ENHE (sindicato de agricultores y Ganaderos en Euskadi y Navarra) y la UAGR (Unión de Agricultores y Ganaderos de la Rioja), todos ellos, salvo el primero, miembros del sindicato de ámbito estatal COAG.

 [2] Se refiere al capítulo 9 del libro “Agroecología y Consumo Responsable. Teoría y práctica”. VVAA Ed. Kehaceres. Madrid, 2006

 [3] El documento mencionado puede en
contrarse en www.nodo50.org/caes en la sección Area de Agroecología y Consumo Responsable del MAG

  [4] Un compañero de CGT Salamanca ha propuesto que esta frase y la anterior fueran suprimidas.

 [5] El documento mencionado puede encontrarse en www.nodo50.org/caes en la sección Area de Agroecología y Consumo Responsable del MAG

 [6] El documento mencionado puede encontrarse en www.nodo50.org/caes en la sección Area de Agroecología y Consumo Responsable del MAG [7] El documento mencionado puede encontrarse en www.nodo50.org/caes en la sección Area de Agroecología y Consumo Responsable del MAG

 [8] El documento mencionado puede encontrarse en www.nodo50.org/caes en la sección Area de Agroecología y Consumo Responsable del MAG

 [9] El documento mencionado puede encontrarse en www.nodo50.org/caes en la sección Area de Agroecología y Consumo Responsable del MAG

 [10] Ver en Anejo A del Area de Agroecología en Madrid del Movimiento Antiglobalización 3/10/2002 las aportaciones a la Campaña.  [11] En Brasil, en los Estados de Río Grande do Sul, Santa Catarina y Paraná la Red Ecovida lleva más de una década como Red de redes, de productores, de consumidores, constituyendo una alternativa real. En un territorio equivalente a Francia, agrupando a 2000 productores ecológicos (de los 8 a 10.000 que tiene Brasil). Su apuesta ha sido establecer una certificación alternativa, interna, mutua y basada en criterios sociales. Alcanza a 15 cooperativas de consumo, 100 mercados locales, 123 municipios y un equivalente de producción de 4 millones de dólares (a precios populares, no los europeos). El elemento fundamental que destacan para el mantenimiento de la experiencia y su profundidad reside en la educación permanente y atravesando todo el proyecto.

 [12] Ver nuevamente Anejo A del Area de Agroecología en Madrid del Movimiento Antiglobalización 3/10/2002.

 [13] Ver capítulo 8 del libro “Agroecología y consumo Responsable. Teoría práctica”. VVAA. Ed Kehaceres. Madrid, 2006.

 [14] Extracto de los objetivos que el Area de Agroecología y consumo responsable del MAG se propuso durante la presidencia española de la UE.

 [15] Para información sobre la acción ver www.nodo50.org/caes en la sección de Agroecología