Consumo agroecológico, ¿asociación o cooperativa?

Raúl Ortega (Alkhalachofa)

Buenas tardes garbancitas,

Os escribo desde un grupo de consumo de Alcalá de Henares (Alkhalachofa) que estamos interesadas en estudiar la forma jurídica de constituirnos en cooperativa. Nos han hablado de vuestra experiencia desde la Besana y por eso quería preguntaros por vuestra experiencia y consultaros una serie de dudas.
Somos un grupo de consumo y producción, con 32 unidades de consumo (40-45 familias) y un sólo trabajador que cultiva varias huertas en un pueblo de Guadalajara y que también forma parte del grupo como consumidor. El está dado de alta en autónomos, y en verano tiene el apoyo de otro trabajador que trabaja 2 meses a media jornada.
Actualmente no estamos cubiertos bajo ninguna forma jurídica, nos cede una asociación de vecinos el uso de un local para el reparto semanal, que ya se nos está quedando pequeño por la afluencia de distintos productores que reparten otros productos distintos a la verdura, o el reparto de otros productos que hacemos nosotros mismos (hay gente del grupo que se encarga de la gestión de varios pedidos, que varían según la temporada).
Tomamos decisiones de forma asamblearia y últimamente, debido al crecimiento del grupo (hemos pasado de 15-20 bolsas a 32 en los últimos 3 años). En concreto quería haceros las siguientes preguntas:

¿Por qué cooperativa y no asociación?

¿Qué ventajas fiscales implica para el grupo? Imagino que exenciones en impuestos, aunque ahora salvo la cuota de autónomos que paga el trabajador y el iva de algunos productos no pagamos ningún otro.

¿Cuánto cuesta dar de alta la cooperativa? Tasas, notario, etc. …

¿Qué otras ventajas o desventajas encontráis en el modelo de cooperativa? ¿Y en el de asociación?

¿Qué modelo de cooperativa pensáis que nos conviene con lo que os he contado?

También me gustaría que me contáseis vuestra experiencia, dificultades, anhelos, etc.

Mil gracias de forma anticipada. Quedo impaciente a la espera de vuestra respuesta. Un cordial saludo, Raúl

Consumo_agroecológico_asociación_o_cooperativa

La Garbancita Ecológica

Hola Raúl

Celebramos que Alkhalachofa, como proyecto de producción de alimentos ecológicos cercano a Alcalá de Henares, haya conseguido salir adelante mediante una relación de Responsabilidad Compartida entre agricultor y consumidores. En lo relativo a la historia de La Garbancita Ecológica como logística emanada de los Grupos Autogestionados de Konsumo pioneros del consumo agroecológico social en Madrid, os referenciamos los siguientes textos que podéis encontrar en nuestra web: “Historia de los GAKs” y “Responsabilidad compartida agricultores-consumidores”. También se puede consultar algunos capítulos del libro “Agroecología y consumo Responsable. Teoría y práctica” editorial Kehaceres 2006 con una autoría coral en la que se encuentra una componente de vuestro colectivo.

En algún momento planteamos la conveniencia de aproximarnos a Alkhalachofa como proyecto local para complementarnos mutuamente, incluyendo en el grupo de Alcalá un agricultor ecológico local en cumplimiento de principios como cercanía y circuitos cortos de comercialización. La ruptura de los grupos impidió el encuentro con  Alkhalachofa. Este episodio es uno de los 4 relatados en el artículo “Injerencias en La Garbancita Ecológica”, también disponible en nuestra web. Aunque no conseguimos saber exactamente por qué se rompía el GAK de Alcalá de Henares, una diferencia es la dimensión económica profesionalizada de La Garbancita, es decir, su existencia como cooperativa.

Entre 1996, año en que creamos los primeros GAKs en Madrid y 2008 comprendimos que la autogestión con respeto a agricultor@s y consumidor@s requería ir más allá de la satisfacción de un pequeño número de personas concienciadas en el consumo agroecológico. Era necesario embarcarse en la aventura de una logística propia para generar una demanda que pudiera absorber la producción de l@s agricultor@s, salvándoles de la exportación y las grandes superficies y garantizar la producción cultural y la educación alimentaria hacia la población de forma autogestionada. Una logística propia supone una empresa. En el caso de los GAKs, una empresa cooperativa sin ánimo de lucro implicada en la Economía del Bien Común y con relaciones internas horizontales, democráticas, participativas y motivadas por la transformación social. Pero una empresa al margen de partidos, sindicatos, ONGs, iglesias y subvenciones exige autonomía económica y, ésta, supone financiar los gastos en locales, salarios y servicios en base a la venta de alimentos. La actual Labvanda considera un valor fundamental hacer llegar a los consumidores los alimentos sin incremento alguno de precio. Esa es la diferencia fundamental entre el modelo asociación y el modelo cooperativa.

Una cosa es pequeños grupos incapaces de crecer porque no asumen las responsabilidades necesarias -lo que supone que sus integrantes ya han llegado a dónde querían, tener un agricultor que les suministra alimentos- y otra muy diferente, aspirar a una oferta variada, en calidad, cantidad, y sostenibilidad que permita una única compra autogestionada en la que la imputación del transporte por kg de alimento no se dispare, arruinando la ventaja en precio que supone el trabajo voluntario.

Por otra parte, nuestro modelo de Responsabilidad Compartida no es el mismo que la “Agricultura de Responsabilidad Compartida” (CSA en inglés) en la que se considera al consumo responsable como un instrumento de la producción agroecológica. Nosotros desarrollamos un modelo de Alimentación de Responsabilidad Compartida que requiere la cooperación -en términos de igualdad- de la producción, la logística y el consumo. La acción educativa y organizativa para aumentar, un@ a un@, l@s  consumidor@s conscientes capaces de realizar “el trabajo del Consumo Responsable”, codo con codo con l@s agricultor@s conscientes, supone una concepción diferente
ya que aspira a la constitución de l@s consumidor@s como un sujeto, tan necesario para el crecimiento de la alimentación agroecológica como l@s agricultor@s. Podéis profundizar en esta diferencia -cuyas consecuencias legales, organizativas y económicas son notables- en los siguientes artículos de nuestras revistas:

– Agricultores y consumidores ecológicos frente al hambre y la comida basura, Tachai 38 (abril 2013)

– Agricultura de Responsabilidad Compartida (CSA), Tachai 38

– Apuntes sobre Responsabilidad Compartida campo-ciudad, Tachai 38

– Circuitos Cortos de Comercialización y Responsabilidad Compartida, Tachai 38

– Agricultores y consumidores, ¿qué responsabilidad compartimos?, Tachai 39 (junio 2013)

– La Alimentación Agroecológica en su laberinto, Tachai 46 (noviembre 2014)

– Circuitos cortos de comercialización y Responsabilidad Compartida, Tachai 47 (enero 2015)

El modelo de Besana es más cercano al vuestro que el modelo de La Garbancita y, por lo tanto, contiene elementos de juicio más próximos a vuestras necesidades. Respecto a los temas legales, UNCUMA sabe bastante más que nosotros ya que han sido -y siguen siendo- nuestros maestros. La Garbancita carece totalmente de subvenciones y se abre paso con grandes dificultades en un proceso radicalmente innovador.

No podemos funcionar como una entidad capaz de dar consultoría a otros proyectos. Sin embargo, más allá de las diferencias y los traumas, se impone la necesidad del diálogo y la cooperación entre los grupos autogestionados comprometidos con la alimentación agroecológica frente a la alimentación industrializada y globalizada, pero también frente a la falsa agroecología que sólo se distingue de la convencional en la ausencia de agrotóxicos. Contad con nosotros, si lo veis conveniente, para hablar de apoyo mutuo partiendo, tanto de las experiencias positivas como de las negativas.

Sin otro particular, recibid un cordial saludo

La Garbancita Ecológica