El “dentro” y el “fuera” de la Garbancita Ecológica

¿En qué consiste “ser” de la cooperativa?

 

La Garbancita Ecológica promueve, desde dentro de los Grupos Autogestionados de Konsumo (GAKs), el consumo responsable agroecológico, autogestionado y popular en base a la educación alimentaria. Nuestra forma jurídica es la de una cooperativa de consumidor@s sin ánimo de lucro.

 

La ley de cooperativas de la Comunidad Autónoma de Madrid (L.C.C.M.)  dice en su artículo 1.1: “La cooperativa es una asociación autónoma de personas, tanto físicas como jurídicas que se han unido de forma voluntaria para satisfacer sus necesidades y aspiraciones económicas y sociales en común, mediante una empresa de propiedad conjunta y de gestión democrática”.

 

En el desarrollo de nuestra actividad, van apareciendo diferentes niveles de participación en las actividades de la cooperativa. El primer nivel es el de l@s soci@s de pleno derecho, fundador@s de la cooperativa que ponen a disposición de la cooperativa su fe, su compromiso y sus ahorros. A través de la educación alimentaria, la comunicación social y el consumo de alimentos ecológicos, se van configurando otros grados de implicación reflejados en la figura de colaborador/a, colaborador/a activ@ o simplemente consumidor/a.

 

Hacer explícitas las distintas formas de participación y pertenencia, permite conocer las dinámicas de transición entre la condición de “no ser” y la condición de “ser” de la cooperativa.

 

El Preámbulo de la Ley 4/1999 (LCCM) resalta “la tipología de los posibles miembros de una cooperativa, al incluir, junto a los soci@s convencionales, otras posiciones jurídicas, algunas ya contrastadas en otros ordenamientos cooperativos de nuestro país: colaboradores, socios de duración determinada, socios inactivos o no usuarios y en algún caso (cooperativas de integración social), socios especiales”.

 

L@s colaborador@s son miembros de la cooperativa -en nuestro caso mayoritarios respecto a los socios de pleno derecho- que deben figurar en el libro de soci@s especificando su tipología. La categoría de colaborador/a, enriquecida con la de “colaborador/a activ@” favorece, con estímulos culturales, participativos y materiales, un compromiso creciente que, eventualmente, puede culminar en la incorporación como soci@ de pleno derecho.

 

Una vez consolidada económica y organizativamente la cooperativa, sería pertinente facilitar el acceso al estatuto de soci@ de pleno derecho, rebajando la aportación obligatoria.

 

Operaciones con Terceros (los que “no son” de la cooperativa)

 

Se llaman operaciones con terceros (no cooperativizadas) las que realiza una cooperativa con personas físicas o jurídicas que no son miembros de dicha cooperativa. En el terreno contable las ventas a socios colaboradores son ventas cooperativizadas y no ventas a terceros.

 

La LCCM Ley 4/1999 de 30 de Marzo de Cooperativas de la Comunidad de Madrid, regula dichas operaciones en su artículo 58. En los Estatutos de La Garbancita, aprobados en la Asamblea Constituyente de 21/II/2010, no contemplábamos el porcentaje de ventas a terceros.

 

En la Asamblea de la Cooperativa de Junio de 2010 aprobamos una modificación estatutaria para elevar el porcentaje admitido de operaciones cooperativizadas con personas no soci@s hasta el 50% del total de las operaciones. Esta modificación, que fue inscrita en el Registro de Cooperativas, se basaba implícitamente en el art. 58 de la LCCM  que contempla la posibilidad de
ampliar aún más las actividades con terceros por un plazo y en una proporción mayor siempre que resulte imprescindible para garantizar la viabilidad económica de la cooperativa y sea autorizado por la Administración.

 

Situación actual

 

Dos años después de legalizar la cooperativa somos:

 

a) 25 socios de pleno derecho que han aportado 3.000 € al capital social y, en general, mantienen elevados niveles de compromiso con la cooperativa.

b) 400 colaborador@s, la mayoría integrantes de 25 grupos de consumo que compran alimentos con regularidad, autogestionan su pedido “on line”, lo confeccionan materialmente el día del reparto, ayudan esporádicamente y, casi tod@s, compran la revista bimestral “Tachai” de los GAKs y La Garbancita. c) 40 colaborador@s activ@s que, además de realizar las tareas básicas de los colaborador@s, aportan un mínimo de 5 horas de trabajo voluntario mensual, en un amplio registro de tareas de la cooperativa, recibiendo a cambio un 5%  de descuento en sus compras de alimentos y la revista Tachai gratuita.

 

Estos tres niveles de pertenencia a la cooperativa se subsumen en los perfiles que regulan los arts. 6 y 8 de los Estatutos (arts. 17 y 26 de la LCCM respectivamente).

 

Tendencias

 

Sin traicionar sus señas de identidad, La Garbancita Ecológica no puede transformarse en “una empresa intermediaria entre agentes independientes en el mercado” (Apartado V del Preámbulo, LCCM). Expresando esta convicción, solemos decir que “La Garbancita ecológica  no vende alimentos sino que se los compran personas y colectivos a los que llegamos a través de la educación alimentaria y la actividad social”. Es muy difícil que alguien compre alimentos a La Garbancita Ecológica sin tener un conocimiento muy amplio de nuestra identidad, ni recibir múltiples informaciones y estímulos vinculados con la cultura alimentaria, la participación social y el apoyo a l@s campesin@s ecológic@s.

 

Nuestro vínculo con l@s consumidor@s contiene dos aspectos indisolubles. El primero son los alimentos ecológicos de calidad, de temporada y a un precio asequible. El segundo son las propiedades sociales y ecológicas de dichos alimentos que se manifiestan en forma de: conocimiento y respeto a l@s agricultor@s, autogestión, charlas, cursos, campañas, revista, etc.

 

Las actividades educativas y comerciales amparadas por el art. 2 de nuestros estatutos (“el suministro de alimentos y bienes ecológicos, la prestación de servicios relacionados con la formación, educación alimentaria e información social sobre el consumo responsable y la promoción y defensa de los derechos de los consumidores”) y ampliadas en la “Disposición Adicional Primera”, abren un campo de actividad económica cooperativizada, incluso con entidades o personas que no pertenecen a las tipologías de miembros recogidas por la Ley a través del artículo 6 (Secciones) de la LCCM.