Abejas, polen y calabacines

Pep, el agricultor decano de Aiguaclara nos informaba a primeros de junio a La Garbancita Ecológica que los calabacines iban retrasados, lamentaba no cumplir con lo acordado y anunciaba que no nos servirá calabacines hasta que lleguen a tener un tamaño adecuado. La causa: faltan abejas.

¿Por qué las plantas del calabacín necesitan a las abejas para tener fruto? Aunque en la naturaleza hay plantas cuyas flores producen polen compatible con sus propios órganos femeninos, no es lo más frecuente. Lo normal es la polinización cruzada en la que el polen compatible procede de flores de otra planta. Es ahí cuando entran en juego los agentes polinizadores (agua, viento, pájaros, murciélagos, roedores, insectos, etc).

Entre los insectos polinizadores (principalmente hormigas y abejas), la más eficiente es la abeja. Plantas y abejas se ayudan mutuamente. Las plantas producen néctar para las abejas y éstas trasladan el polen de las flores masculinas a las femeninas multiplicando así la producción de frutos y semillas. En esta relación más compleja entre animales y plantas, cuantos más intervienen mejor, porque todos ganan.

El calabacín, como la mayoría de plantas cucurbitáceas (melón, sandía, pepino, calabaza) necesita a las abejas para su polinización. Al comenzar el día, las abejas recorren primero las flores masculinas llenando sus patas de polen y luego van a las flores femeninas depositándolo. Cuando llegan las horas de calor, se retiran. Por la tarde, otras abejas de la colmena recogen el néctar de las flores. Este mutualismo entre abejas y plantas ha sido fomentado por los hortelanos desde siempre. Muchos tienen flores ornamentales en los huertos para mantener alimentadas a las abejas y otros insectos beneficiosos.

Desde hace tiempo, los horticultores se encuentran con que la población de abejas desciende año tras año. Las causan son diversas: aplicación de insecticidas en la agricultura, reducción de terrenos forestales, avance de la urbanización, incendios y sequías, reducción de la vegetación silvestre… En definitiva, contaminación química y eliminación del hábitat natural en el que las abejas encuentran su alimento y su refugio. Prácticamente han desaparecido las abejas silvestres, quedando sólo los colmenares para la producción de miel. Estos, a su vez, están amenazados por la invasión de miel de importación más barata que la miel autóctona, y por la varroasis, enfermedad que contraen las abejas por contacto con un ácaro (varroa) que, al entrar en un colmenar, acaba con toda la población. La varroasis se ha extendido desde Filipinas a las colmenas de todo el mundo en menos de una década debido a la reducción de las razas de abejas empleadas en apicultura para conseguir una mayor producción de miel –fenómeno generalizado en la producción animal y vegetal- . Tras la generalización de la enfermedad, se ha estrechado más la base genética de las abejas al quedarse con aquellas que, o bien eran más resistentes a la varroa o respondían mejor a los tratamientos químicos contra la enfermedad.

En la Comunidad Valenciana se añaden dos hechos que agravan la situación. Por un lado, la fumigación aérea de los campos de cítricos que supone un ataque masivo a las abejas reduciendo su población. Por otro, la aprobación de los decretos 33/2000 y 37/2001de la Consejería de Agricultura que, en lugar de velar por los intereses de todos los agricultores, se limitó a proteger la inversión de quienes habían plantado una variedad de mandarino híbrido introducido en los noventa que producía mandarina fuera de la temporada habitual, y por tanto, obtenía un mayor precio. Este híbrido, introducido de forma clandestina llevaba años causando problemas de semillas en el resto de los mandarinos al producirse polinización cruzada con el resto de los mandarinos que, hasta entonces, no habían tenido deformación del fruto ni exceso de semillas. En lugar de eliminar a este híbrido que rompía el equilibrio entre naranjos, huerta y abejas, y responsabilizar a la empresa productora del desastre, la Consejería decidió expulsar a los colmenares a 5 km de los cultivos de naranjos, en un territorio donde es el principal cultivo. Con esta normativa se ha roto la ayuda mutua que mantenían, desde siempre, citricultores y apicultores, abejas y cítricos. El resultado ha sido el cese de producción de miel de azahar y por tanto, la reducción de los colmenares en la Comunidad Valenciana y el impacto, aún sin calibrar, sobre la producción hortícola.

Después de una década de proscripción de la apicultura, por las presiones del sector apícola pero también por la disminución de superficie de mandarinos híbridos, la Consejería ha llegado a un acuerdo (23-marzo-2012; D.O. C. Val. Nº 6741) por el que reduce la distancia a 4 km durante la floración de los cítricos –limitada este año entre el 1 de abril y el 31 de mayo- y establece excepciones en 40 municipios en los que permite el establecimiento de colmenares a menos de 500 o 600 metros de las plantaciones de cítricos pero con una limitación en el número de colmenas que oscila entre 40 y 130 colmenas. Alberic, municipio donde Pep vive y trabaja su huerta no está entre los municipios exceptuados.

Con una población insuficiente de abejas, éstas no pueden garantizar que todas las flores masculinas y femeninas sean visitadas. Por tanto, muchos óvulos no son fecundados y no llegan a fruto.  El periodo de floración de los cítricos coincide con la floración de muchas plantas hortícolas. Se está poniendo en peligro la viabilidad de la huerta valenciana ya suficientemente cercada por el urbanismo descontrolado.

Si queremos ser consumidores responsables debemos cesar en la demanda de alimentos fuera de temporada que potencian la innovación de las multinacionales a favor de la globalización de los mercados y en contra de la naturaleza y la producción local y sostenible, además de eliminar especies tan beneficiosas como las abejas.

Pilar Galindo

Bibliografía:

Polinización intensiva de cultivos frutales y de semilla. Orlando Valega. Productor apícola argentino.

Las abejas de miel y la polinización. Enrique Simó Zaragoza. Biólogo y Veterinario. Técnico del Sector Apícola Unió de L
lauradors i Ramaders.

Problemática de los asentamientos de colmenas en cítricos, la “Piñolá”. Asociación De Defensa Sanitaria Apícola de Comunidad Valenciana.

Medidas para limitar la polinización cruzada entre plantaciones de cítricos.

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