Agricultura de Responsabilidad Compartida (CSA)

La Agricultura de Responsabilidad Com­partida o Agricultura Apoyada por la Comunidad, más conocida en el mundo por su denominación inglesa “Commu­nity Supported Agriculture” (CSA), es una asociación entre agricultores y su comunidad local, en la que las respon­sabilidades, riesgos y beneficios inhe­rentes a la agricultura son compartidos por ambas partes.

De esta manera, los agricultores reciben un ingreso estable y seguro mediante una relación más estrecha con su co­munidad. A su vez, los consumidores se benefician al recibir comida fresca y sa­ludable, sentirse más conectados con la tierra donde se cultivan sus alimentos y aprender nuevas habilidades.

Lo fundamental del sistema de Agricul­tura de Responsabilidad Compartida es que exista un compromiso de compra seguro por los consumidores durante el tiempo acordado, asegurando de esta manera la renta mínima del agricultor.

El producto más común de CSA son las verduras, pero también pueden incluir los huevos, pollo, pan, fruta, carne de cerdo, de cordero y productos lácteos. Actual­mente se están desarrollando, con mode­los CSA, proyectos para el manejo soste­nible de los  bosques, para obtener leña y en relación a la pesca artesanal.

En la Agricultura de Responsabilidad Compartida los consumidores se ponen de acuerdo con un agricultor para recibir, por un tiempo acordado, un pedido de verduras diversas. De esta manera se ge­nera un compromiso por ambas partes:

  • El compromiso del agricultor es producirlas y llevarlas al domicilio del consumidor  o prepararlas para que las recoja en la fincael día pactado.
  • El compromiso del consumidor es comprar las verduras al agricultor por el tiempo acordado que generalmente es un año.

Las formas de pago más comunes son:

  • El agricultor expone a los con­sumidores cuáles son sus necesidades económicas para subsistir dignamente y sacar adelante la producción. Los consu­midores adelantan al agricultor el dinero que necesita antes de recibir las verduras con lo que aseguran su mantenimiento económico. Este adelanto puede ser de tres meses, seis meses o de un año depen­diendo del acuerdo pactado. Este sistema es común en Francia  y Estados Unidos.
  • Los consumidores, junto con el agricultor, acuerdan la producción de la cosecha del año según sus necesidades y la capacidad de producción del agricul­tor. De esta forma, el agricultor produce las verduras y los consumidores pagan cada vez que las reciben en su casa o las recogen en la finca.

El modelo CSA, explicado más arriba (1), se basa en la existencia de dos polos. En un lado está un agricultor singular y, en el otro, consumidores que tienen solvencia económica para financiar por adelantado o mediante una cuota –semanal, mensual o anual-, los gastos del agricultor. Se trata de una corresponsabilidad unidireccional porque no tiene en cuenta los problemas de l@s consumidor@s organizad@s. El sujeto es el agricultor, l@s consumidor@s son un instrumento de éste. Este sistema básico no contempla estructuras de coordinación y logística de agricultor@s y consumidor@s que se plantean superar los límites de la alimentación ecológica desde el campo y desde la ciudad.

Nosotros preferimos hablar, no de Agri­cultura sino de Alimentación de Res­ponsabilidad Compartida porque así incluimos todo el trabajo imprescindi­ble de educación en hábitos saludables en la ciudad y en el campo sin los cua­les la compra de agricultura ecológica es testimonial en la dieta atiborrada de embutidos, carnes, refrescos carbona­tados, dulces, alimentación procesa­da, etc. Para reconocer el papel de l@s consumidor@s responsables en esta ca­lle de doble dirección el centro debe ser la alimentación y no la agricultura.

¿Cómo funciona?

Nota:

(1) Extraído de www.ekkofood.com.