Carta de Ecoeduco

Como todos sabemos el campo está expuesto a fenómenos externos que son incontrolables y que afectan de diferente manera en el día a día del trabajo al aire libre. Estos fenómenos incontrolables son los fenómenos atmosféricos. Con el pasar de los años hay agentes que quieren situarse como fenómenos externos no controlables por el agricultor, tratan de aprovecharse con su poder de una presa clara que es el trabajador del campo.

 

Estos “fenómenos externos de última generación” no nos dejan llegar como quisiéramos a nuestros objetivos; vivir del y con el campo cultivando alimentos ecológicos de calidad a un precio justo, y dignificando el trabajo en el campo.

 

Tenemos que decir que hoy en día está muy oído lo de “respetar el medio ambiente” nosotros lo damos por hecho, pero de verdad, y añadimos algo que verdaderamente se nos está olvidando a todos, respetarnos.

 

Os comentamos todo esto debido a que desde hace tiempo os debemos una explicación de las deficiencias que se encontraron en nuestro cultivo de cebolla. Explicaros de una manera un poco sintética la forma de trabajar que tienen algunas empresas relacionadas con el sector del campo, con ello deshonrando las palabras de “trabajadores del campo”.

 

Como sabéis Ecoeduco está situado en campo de Cuéllar (Segovia), por nuestra climatología tenemos que tener una empresa externa que nos cultive la plántula de cebolla en sus primeros estadíos. Esta especie debe de ser plantada en forma de plántula no de semilla, ya que actualmente sería imposible el control de malas hierbas sin poner un mulching. Situación crítica en que se encuentra el cultivo de zanahoria al no poder ser plantada sino solo sembrada.

 

Esta empresa vivero, nos suministró una planta que en los pocos días empezó a manifestar estados muy avanzados de desarrollo para su corta edad. Las plantas se “subían a flor” (la cebolla es una planta bianual que el primer año engorda el bulbo, fecha de consumo, y el segundo año emite la flor, fecha para recolección de semilla pero no consumo) sin haber tenido casi engrosamiento del bulbo, además los bulbos que engrosaban lo hacían con formas no comunes.

 

Todo esto lo fuimos detectando gracias que justo a unos centímetros teníamos una plantación de menor superficie, pero de igual fecha de plantación de cebolla suministrada por otro vivero y esta crecía con la normalidad común de la cebolla.

 

Ecoeduco informó a los técnicos del vivero, ellos nos realizaron una visita a medio ciclo de cultivo, vieron la situación, sus palabras fueron: “en este momento el cultivo tiene unas mermas de un 70%.”

 

La forma de trabajar del vivero es, planta entregada, planta cobrada al momento de la entrega. Situación que vemos normal, pero todos sabemos que trabajamos con organismos vivos y puede haber circunstancias que nos lleven a “tener o hacer” alguna reclamación.

Según fue avanzando el cultivo fueron aumentando las plantas en mal estado, llegando a unas mermas del 90% de nuestra producción esperada. Viendo esta catástrofe intentamos seleccionar para amainar un poco nuestras pérdidas del cultivo, haciéndolo siempre erróneamente, situación que sufríais directamente.

 

Hicimos una reclamación a la persona que nos vendió la plántula y al técnico del vivero que visitó nuestra huerta en medio ciclo de cultivo, pero no nos hicieron ni caso.

 

La plántula estaba pagada, pero vimos la oportunidad de llegar a un acuerdo con planta recién suministrada, planta de otro cultivo. Le dijimos que asumíamos nosotros un 60% de las mermas y ellos un 40%, nada de nada, en todo momento olvidaron la visita y sus palabras dichas en nuestra huerta, se resetearon. Nos exigían una mínima deuda que teníamos con ellos con palabras como “nos sois nada al lado de nuestra empr
esa”. Intentamos hablar de forma razonable pero nada de nada, al final metieron la justicia por medio y el cultivo no podía ser valorado por un técnico imparcial debido a que estaba totalmente estropeado, ya no existía, y además detrás de cada factura tienen escrito miles de letras en tamaño 6 que siempre tienes que aceptar. Por lo tanto legalmente ganaban, no moralmente, nos ha tocado perder toda la producción de cebollas con sus gastos ya hechos. Una gran decepción de haber trabajado con estas personas durante algún año.

 

Reiteramos nuestras disculpas por trasladar nuestros problemas enviando producto en mal estado y esperamos hayáis entendido nuestra situación.

 

Tratamos por todos los medios de que el trabajo en el campo sea como el que compartíamos de pequeños con nuestros abuelos Flores y Tirso con nuestras abuelas Maria e Ilumi, humilde, llano, digno, respetuoso, y con compromiso entre personas. Cada día nos encontramos que llegar a recuperar el verdadero campo va a ser muy duro, no por los agentes climatológicos sino por la falta de honradez.

 

Queremos agradeceros toda la confianza que estáis depositando en Ecoeduco para ser parte de vuestra alimentación, año a año vamos investigando y fusionando tradición e innovación, trabajamos desde el respeto con todo y tod@s para como decíamos antes volver a ver esa imagen de nuestros abuelos y abuelas mimando los mismos campos en que está nuestra huerta, día tras día llegando a casa orgullosos y recompensados por el trabajo bien hecho.

 

Nos gustaría que cualquier sugerencia o opinión que tengáis sobre Ecoeduco nos lo trasladéis para poder compartirlo con vosotros.

 

Un fuerte abrazo,

 

Familia y colaboradores de Ecoeduco.