Como compaginar el verano del campo y el verano de ciudad

 

 

La agricultura industrial y las multinacionales de la gran distribución, violentando los ciclos naturales y haciendo viajar miles de kilómetros a los alimentos, ponen ante los consumidores urbanos una enorme variedad de productos de los lugares más distantes. En la ciudad se ven las frutas y verduras del campo, pero no el camino que han recorrido hasta la estantería.

 

Las personas que consumimos productos agroecológicos debemos tomar conciencia de las vicisitudes del agricultor. Explicar en la sociedad urbana los problemas de los campesinos es una tarea primordial para el consumo responsable organizado. Debemos afrontar los distintos ritmos de la producción de alimentos sanos, dependientes del clima y la estacionalidad y los ritmos de un consumismo irracional de mercancías alimentarias que exige todo tipo de productos durante todo el año.

 

A lo largo de julio y agosto se incrementa la producción: patata, cebolla, calabacín, zanahoria, ciruela, tomate, berenjena, judía verde, remolacha… Pero es también el periodo de descanso anual para la mayoría de nosotros. Esto exige un esfuerzo de coordinación para respetar el trabajo de l@s campesin@s.

 

Pedimos a nuestros consumidores nos comuniquen qué semanas van a estar en Madrid y un esfuerzo por mantener el consumo mientras estén en la ciudad.

 

Entendemos que el volumen de las cestas va a disminuir, por lo que las tarifas del reparto a domicilio también lo harán para no penalizar el pedido en pleno verano.