Cuando la huerta ecológica trabaja, el consumo responsable no puede descansar. 9ª Entrega

L@s agricultor@s con los que trabajamos habitualmente nos piden que demos salida a sus productos porque, en verano, la huerta está en plena producción. Esto nos coloca en la necesidad de construir unos criterios para responder, en la medida de lo posible, a sus requerimientos (para eso estamos organizando el consumo responsable agroecológico).

 

Estos criterios deben ser, además: A) Consecuentes con nuestros principios y respetuosos con los principios de los agricultor@s, B) Racionales. Si no hacemos un esfuerzo por aumentar el consumo de frutas y verduras de l@s consumidor@s de La Garbancita en los meses de calor, lo que compremos a uno irá en detrimento de los otros. Esto nos obliga a realizar una campaña (que ya hemos iniciado) de información para que l@s consumidor@s nos responsabilicemos de una contradicción: en verano crece mucho la producción de frutas y verduras y, paradójicamente, disminuye mucho nuestra demanda de alimentos. Esta contradicción sólo se puede resolver organizándonos para que, cuando estemos en Madrid, hagamos el pedido en las cestas básicas que garantizamos durante todo el verano (13 de julio, 27 de julio, 10 de agosto y 24 de agosto). C) Cuidadosos para evitar que la demanda se oriente de forma prioritaria hacia los precios más bajos.  D) Transparentes. Sin olvidar los precios, necesitamos tener criterios explícitos en nuestras relaciones con l@s agricultor@s. E) Sensatos. Podemos crecer algo y mejorar nuestro volumen de compra, pero no podemos resolver el problema de varios agricultor@s ofreciendo el mismo producto en un contexto de ausencias por vacaciones. Sin embargo, podemos jugar con los ciclos temporales. Lo que no podamos comprar a un agricultor, según nuestros criterios de prioridad, en un periodo más corto (julio-agosto), podemos intentar compensarlo en un periodo más amplio (julio-octubre).

 

Proponemos como nuestros criterios de prioridad los siguientes:

 

Calidad agroecológica y social de cada agricultor/a. Producción propia o cooperativa, formación de jóvenes agricultores ecológicos, comprensión de los problemas para organizar el consumo responsable.

 

Trayectoria, volumen y calidad de la cooperación entre cada agricultor y la Garbancita.

 

Distancia de cada productor a Madrid, en su doble dimensión económica y ecológica.

 

Proteger más a l@s agricultor@s que tienen vocación de huerta anual.

 

Recursos que tiene cada agricultor para canalizar sus excedentes productivos en su propio territorio.


Nuestro compromiso se concreta en:

 

Mantener nuestra actividad ininterrumpidamente durante la totalidad del verano.

 

Avanzar en la interlocución con nuestros consumidor@s acerca de la situación de los productores en verano pidiéndoles que aumenten sus raciones de frutas y verduras, más saludables y más solidarias.

 

Encuesta a los consumidores pidiéndoles las fechas de su ausencia en Madrid y  que, cuando estén, hagan sus pedidos para beneficiarse de la calidad, vitalidad  y precios de la dieta vegetal.

 

Modificar nuestros márgenes para equilibrar precios en los casos de concurrencia
de agricultor@s con los que tenemos una relación similar. El mecanismo consiste en disminuir el margen de la cooperativa en el producto de mayor precio y aumentarlo en la misma proporción en el de menor precio. Esto permite respetar los mecanismos de formación de precios de cada agricultor y, al tiempo, reducir el peso del precio en la decisión del consumidor. Partimos de que, al conocer de donde viene cada producto, el consumidor toma su decisión de compra de forma más responsable.

 

Componer un calendario de los productos de cada agricultor en las cestas: 13 y 27 de Julio; 10 y 24 de Agosto; 7 y 21 de Septiembre; 5 y 19 de Octubre para poder planificar nuestras compras de la forma más equilibrada y justa posible.

 

Más allá de las diferentes trayectorias y grados de cooperación que tenemos con cada uno de nuestros esforzados agricultores ecológicos, nos encantaría satisfacer plenamente las justas demandas de todos ellos. Si somos capaces de superar los problemas de nuestro crecimiento, el año que viene estaremos en mejores condiciones de afrontar el desencuentro entre el campo y la ciudad. La agroecología y el consumo responsable, juntos y cada uno desde su lugar, deben demostrar que l@s campesin@s que optan por la razón, la honradez y el valor, tienen premio.