Entre la esclavitud y la liberación

¿Nuestro bienestar justifica la explotación?
¿Qué alternativas desde nosotras?

Hola y bienvenidas a este video-fórum impulsado por el Colectivo Feminista Las Garbancitas. Hoy veremos la película “Quanto vale, ou é por quilo?” para después abrir un debate en torno a ella.
Las mujeres de este colectivo creemos que nos hace falta en el barrio un espacio de debate por y para mujeres. En primer lugar, porque las mujeres necesitamos espacios propios, sin interferencias masculinas, para debatir nuestros deseos, necesidades, problemas… En segundo lugar, porque en los últimos años se ha reducido enormemente la actividad feminista en los barrios y el nuestro no es una excepción. En tercer lugar, porque en las últimas dos décadas, la progresiva privatización de servicios sociales aumenta la carga de cuidados en las espaldas de las mujeres que, además, siguen teniendo los trabajos más precarios, con una tasa mayor de desempleo y una remuneración inferior a los varones. Igualmente, se anuncia un nuevo retroceso en la ley reguladora del aborto se cierran las casas de acogida para mujeres maltratadas o en dificultades, se recortan las ayudas a la dependencia, etc.

El discurso mediático y político nos ha intentado convencer de que bastaba sólo con que las instituciones gubernamentales y no gubernamentales desarrollaran leyes y proyectos de intervención social para que consiguiéramos cuotas avanzadas de igualdad efectiva entre hombres y mujeres, así mismo que esa era la vía para hacer efectivos nuestros derechos sociales, políticos y económicos.
Es evidente que los avances esperados por las mujeres no sólo son insuficientes, también reversibles. Disuelta la presión social desde debajo en el caldo gordo y sucio de la delegación de nuestra lucha a l@s de arriba, tanto en los colectivos de mujeres como en otras organizaciones sociales, la tarea feminista hoy bien pudiera consistir en el replanteamiento y discusión de las reivindicaciones que consideremos justas, en desmontar los mecanismos de dominación patriarcal de la dictadura de los mercados, iglesias, instituciones, y en construir espacios autogestionados por mujeres.
Espacios en los que podamos expresar nuestras preocupaciones, nuestros puntos en común y diferencias, así como caminar en la búsqueda de alternativas feministas a otro modo de consumo responsable y a la construcción de una verdadera soberanía alimentaria agroecológica que no nos invisibilice o relegue en la toma de decisiones políticas, cuando somos precisamente nosotras los sujetos “sociales asignados” para la realización de las tareas del cuidado humano y del abastecimiento y elaboración de alimentos que permiten o niegan la vida. Este modesto video-fórum en Vallekas surge de ahí, desde nuestros quehaceres en la Cooperativa.
Que este video-fórum esté hecho desde un espacio por y para mujeres no significa en absoluto apartarnos del mundo en que vivimos. Muy al contrario, precisamente porque vivimos en un mundo construido a imagen y semejanza del poder patriarcal, somos nosotras en el mundo las primeras interesadas en romper los moldes sociales que nos constriñen, tanto a mujeres como a hombres. Pero como no podemos dejar de pensar-nos como mujeres construidas desde la desigualdad de género, proponemos ver y analizar una película que, si bien no está hecha desde una óptica feminista, consideramos contiene elementos suficientes para empoderarnos como mujeres.

Hemos elegido, para el video-fórum del 2 de junio de 2012, Quanto vale ou é por quilo? (Brasil, 2005), una adaptación del cuento “Pai contra mãe” de Machado de Assis, donde se entremezclan pequeñas crónicas de Nireu Cavalcanti sobre la esclavitud, extraídas de los autos del Archivo Nacional de Rio de Janeiro. Esta película revela las heridas y contradicciones de un país en permanente crisis de valores. El cuento y las crónicas enlazan dos momentos temporales:

El s. XVIII de esclavitud explícita; el comercio de esclav@s en expansión, desde su caza hasta el mercado y las relaciones comerciales entre el Señorío y la cabaña de negras y negros, la “senzala”.

Los tiempos actuales de exclusión social, sinónimo de esclavitud velada. La miseria es el combustible de un nuevo negocio.

Quanto vale ou é por quilo? dibuja un cuadro de dos épocas aparentemente distintas, pero en el fondo semejantes en el sostenimiento de una siniestra dinámica socio-económica envuelta en una impune corrupción y violencia generadoras de marginadas y marginados.

Con esta mezcla de épocas y la repetición de algunas actrices y actores en situaciones análogas, el itinerario de la película dispara dos tiros paralelos, creando una duplicación de posibilidades que sorprende al espectador hasta después de los créditos.

Su director, Sergio Bianchi, muestra con descarnado sarcasmo a través de los diferentes cuadros que componen la película, que a pesar de que casi todo vale lo que “pesa”, el precio a pagar por la supervivencia siempre es mucho mayor. Y lo demuestra con el uso de una estructura narrativa intencionadamente contraria a los cánones de guión, dirección cinematográfica, montaje y lenguaje audiovisual establecidos por la Academia para alcanzar el éxito en las pantallas. Puede afirmarse que Sergio Bianchi tiene una natural y saludable aversión a cualquier tipo de regla preestablecida, puesto que el reto creativo, en este caso, consiste en buscar y crear las propias reglas internas de la obra que garanticen la unidad estilística; proceso, por tanto, de reflexión y crítica colectiva y permanente desde la propia práctica de hacer cine.

Así, los personajes enredados en la contradicción entre ser solidari@s, pero vivir conforme a la falta de solidaridad política, les conduce a ensanchar la brecha social dada en la estructura de la sociedad dividida en clases y organizada en instituciones de las que formamos parte, tanto para aprisionarnos como para sentirnos libres y protegid@s. Bianchi pone nombre y apellidos a esta solidaridad perversa para hablar de algo mucho mayor: de la miseria como un negocio rentable.

Todo lo que acontece en Quanto vale ou é por quilo? está cargado de elementos paradójicos y despliega tal batería de conceptos dados como “naturales” a la hora de construir la realidad, que, avisamos antes de la proyección a las miradas inocentes, las lecturas de esta historia puede ser una y su contraria al mismo tiempo. Desde sus primeros fotogramas, esta película obliga al uso de la mirada crítica y a que sea vista en sí misma como objeto de reflexión, y al tiempo como herramienta de desmontaje del neoliberalismo, de los mecanismos de opresión, dominación, alienación y discriminación explícitos o invisibles. Como mujeres, ¿Cuál debe ser nuestro posicionamiento y lugar en esa estructura opresora?

Hablamos al comienzo de esta presentación de la progresiva privatización de servicios sociales, del aumento de la carga de cuidados en las espaldas de las mujeres, de las reformas laborales que precarizan aun más nuestras condiciones laborales y sociales, situaciones que alejan de nuestras vidas el bienestar y aumentan el grado de explotación. ¿Qué alternativas desde nosotras podemos ofrecer? El debate tras la película está abierto.

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