Contra la violencia obstétrica

La alimentación industrializada llena de químicos, afecta especialmente a las mujeres porque enferma nuestros cuerpos y los de las personas a las que cuidamos. La enfermedad de los suelos es simétrica a la enfermedad humana. Cada mes de marzo, la semana sin pesticidas (entre el 20 y 30), nos recuerda que necesitamos una alimentación agroecológica, abundante en frutas y verduras de temporada, en circuitos cortos de comercialización y en responsabilidad compartida agricultor@s-consumidor@s.

Como consumidoras ecofeministas nos preocupamos de los cuidados a la salud y la alimentación y, por extensión, del cuidado de la naturaleza, la fertilidad de la tierra y la fertilidad natural de la maternidad y la paternidad.

Esta visión integral de los cuidados exige organización de los consumidor@s y de l@s campesin@s, educación alimentaria, autodeterminación respecto a las multinacionales, cerrar la brecha entre el campo y la ciudad y participación igualitaria de los hombres en el trabajo de cuidados y de las mujeres en la esfera pública de la economía y la política.

Reivindicamos la protección a la dignidad y la vida de las cuidadoras, mujeres que garantizan la reproducción de la vida durante el embarazo, la lactancia y la crianza. Denunciamos la falta de equidad de género mientras persista el absentismo de la mayoría de los hombres en el cuidado de menores, enferm@s y personas con discapacidad o dependencia.

En 2014 salimos a la calle para enfrentar la contrarreforma Gallardón-PP que pretendía limitar la autonomía en salud sexual y reproductiva de las mujeres. Derrotado Gallardón, seguimos reivindicando el derecho a decidir de las jóvenes entre 16 y 18 años; aborto libre y gratuito fuera del código penal; derecho a decidir cómo parir y si queremos que una doula nos acompañe; garantizar la humanización de los partos y la eliminación de la violencia obstétrica.

El Observatorio de Violencia Obstétrica denuncia esta forma de violencia de género como un “trato jerárquico y deshumanizador en el embarazo y el parto que se apropia de nuestros cuerpos y procesos reproductivos mediante la patologización y medicalización de un proceso natural, poniendo en riesgo el bienestar biosicosocial de madres y bebes y la autonomía y libre decisión sobre nuestro cuerpo y sexualidad”.

 

DERECHO A DECIDIR NUESTRA MATERNIDAD: CÓMO PARIR Y EN COMPAÑÍA DE QUIÉN. POR UN PARTO HUMANIZADO, NO MÁS VIOLENCIA OBSTÉTRICA.

EDUCACIÓN SEXUAL PARA DECIDIR. ANTICONCEPTIVOS PARA NO ABORTAR. ABORTO LEGAL PARA NO MORIR.

RESPONSABILIDAD COMPARTIDA DE ALIMENTACIÓN Y EDUCACIÓN AGROECOLÓGICA ECOFEMINISTA ENTRE AGRICULTOR@S, FAMILIAS, MAESTR@S Y CONSUMIDOR@S.

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