La crisis de los cuidados y las falsas soluciones

 

Las esferas de actividad social consideradas improductivas reproducen la base material de la vida en la sociedad: embarazos, crianza, cuidado de los enfermos, atender a l@s niñ@s en su formación escolar, en su educación ética y social, acompañarles en la construcción de su personalidad hasta que sean autónomos, el equilibrio emocionalcolectivo de la familia, y el cuidado de hombres adultos y sanos que no requieren ser tratados como dependientes y, a su vez, pueden ser cuidadores.

Estas tareas tienen un coste económico y requieren de una actividad que, si no es asumida socialmente (por el Estado, por la comunidad), recae estrictamente en las mujeres. Pero si para liberar de estas tareas reproductivas a las mujeres se hace una estricta valoración económica (salarizar el trabajo doméstico), quedan fuera los aspectos inmateriales y no mercantilizables de esta actividad: los cuidados que implican una experiencia, un gasto energético-emocional no regido por el salario.

Por otro lado, la lucha de las mujeres para conquistar su independencia económica e igualarse así a los hombres, ha tenido como consecuencia, en el capitalismo, entrar en el terreno conquistado por el mercado sin abandonar la responsabilidad del cuidado que sigue siendo parte de la esfera privada. Muchas mujeres han salido al mercado de trabajo para ocuparse de cuidar a los hijos y mayores de otras mujeres, incluso dejando a los suyos lejos (mujeres inmigrantes en el mercado global). Las mujeres que aunque trabajen por un salario, no puede costear el trabajo de cuidados de su familia, encadenan a sus madres, tías para que las sustituyan, sin coste en una cadena de explotaciones en las que son víctimas pero también explotan trabajo ajeno. La solución por tanto, no es la salarización, ni el trabajo gratis, sino el reparto del trabajo de cuidados entre hombres y mujeres.

 

 

La industrialización y modernización se ha convertido en la aparente solución del mercado para facilitar y reducir la jornada de trabajo de cuidados de las mujeres con jornada laboral con la complacencia del colectivo masculino. Nos ha vendido toda suerte de electrodomésticos que incorporaban comodidades tecnológicas y reducción de tiempo de trabajo (variable, según las tareas) en lavado, planchado, limpieza.

Esto, que por su consumo energético y en materiales, no es generalizable a toda la población mundial, ha supuesto un enorme negocio para la industria electrodoméstica, energética y química, sin que nadie se preocupe de las consecuencias en salud, de las ondas electromagnéticas, los productos químicos, las emisiones de CO2, el cambio climático, etc.

En el terreno alimentario también nos ha promocionado como forma de reducción de tiempo de trabajo en los cuidados, el despliegue de alimentos procesados, precocinados que, no sólo nos cuestan más, sino que nos alimenta mal y nos enferman. El ahorro de tiempo en la alimentación, lo pagamos en cuidados a los enfermos. La ciencia y la tecnología al servicio de la economía de mercado no son neutras ni con la naturaleza ni con las mujeres. La modernización, mal llamada progreso, produce un deterioro acelerado de la naturaleza. Los desastres ecológicos tienen repercusiones más severas sobre las mujeres porque ellas son las primeras en sufrir los daños del medio ambiente sobre su propio cuerpo y el cuerpo de niñ@s y enfermos. El dominio explotador y tecnológico del hombre sobre la naturaleza y el dominio de los hombres sobre las mujeres constituyen una poderosa alianza a mayor gloria del capitalismo global. Olvidar esta alianza implica una grave pérdida para la lucha de las mujeres, que puede devenir en feminismo de estado o feminismo capitalista, al igual que, para el movimiento obrero, dicho olvido le condena a perseguir un socialismo machista y depredador de la vida.

Por Colectivo Feminista Las Garbancitas.

Forma parte de la ponencia “Economía Global, Seguridad Alimentaria y Feminismo”.

Presentada en la Mesa Redonda “Las mujeres y la comida. Soberanía Alimentaria y Género”, Jornadas Estatales

Feministas Granada Dic 09

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