Salud y feminismo

 

Florence es considerada la madre de la enfermería moderna. Experta en estadística y pionera en epidemiología, demostró que las mujeres eran capaces de existir social y culturalmente en una época de opresión y subordinación a los hombres.
Desde muy joven comprendió que su destino no era el matrimonio sino el cuidado de la salud de las personas. Entendía la salud como un conjunto de condiciones ambientales y sociales: aire puro, agua pura, limpieza, luz, unos desagües eficaces, atención y cariño. Tenía una concepción integral del cuidado, considerando indivisibles tres aspectos de todo sujeto, sano o enfermo: el biológico, el emocional y el social.

 

“LA SALUD NO ES SOLAMENTE ESTAR BIEN SINO SER CAPAZ DE USAR BIEN TODA LA ENERGÍA QUE POSEEMOS”

Florence Nightingale (1820-1910)

 

Transformó los cuidados improvisados a los enfermos en prácticas profesionales impartidas en la enseñanza y fundó la primera escuela de enfermería con 10 alumnas.
Le fueron muy útiles sus conocimientos de matemáticas, adquiridos a pesar de que, en la Inglaterra de la época, no estaba bien visto que las mujeres tuvieran estudios, especialmente si eran  “poco femeninos”.
Su obra escrita alcanza 150 publicaciones. De ella destacamos “Notas sobre la enfermería para las clases trabajadoras” (1861). Consideraba las malas condiciones de vida como causas determinantes de la enfermedad.

Esta concepción nos ayuda en una época donde aparecen epidemias originadas por las formas de producción de alimentos.

Por Colectivo Feminista “Las Garbancitas”

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