Carta a los miembros de la Plataforma Rural. Carta informativa del contexto de polémica sobre coexistencia y doble lenguaje

CARTA ABIERTA DE LOS GRUPOS AUTOGESTIONADOS DE KONSUMO DE MADRID (GAK’s) A LAS ORGANIZACIONES MIEMBRO DE LA PLATAFORMA RURAL Y A OTRAS QUE HAN PERTENECIDO:

Amigos de la Tierra, Cáritas Española, Centro de Estudios Rurales y de Agricultura Internacional (CERAI), CIFAES-Universidad Rural Paulo Freire en Tierra de Campos, Colectivo Tierra de Campos, Colectivos de Acción Solidaria (CAS), Confederación Estatal de Consumidores y Usuarios (CECU), Confederación de STE’s, Coordinadora de Organizaciones de Agricultores y Ganaderos (COAG), Ecologistas en Acción, Entrepueblos, Jóvenes Rurales Cristianos, Movimiento Rural Cristiano, Red Africa Europa, Red de Semillas “Resembrando e Intercambiando”, Sociedad Española de Agricultura Ecológica (SEAE), Sindicato de Obreros del Campo (SOC), Sodepaz, Veterinarios Sin Fronteras, Vida Sana, Xarxa de Consum Solidari.

Madrid, a 31 de enero de 2007

Nos ponemos en contacto con vosotros, en calidad de organizaciones miembros de la Plataforma Rural a raíz de la publicación de un breve artículo “Por una alimentación y una agricultura libre de transgénicos” firmado por el presidente de la Plataforma Rural y los representantes de algunas otras organizaciones miembros de la Plataforma (COAG, Amigos de la Tierra, Ecologistas en Acción) junto con los representantes de Greenpeace y EHNE [1] Dicho artículo responde al último nuestro sobre transgénicos y titulado “Coexistencia con los transgénicos, no, no y no. Basta ya de doble lenguaje”. [2]

El origen de las diferencias en materia de transgénicos con l@s representantes de las organizaciones ecologistas firmantes de dicha respuesta, está en nuestra crítica por el cambio de estrategia que propiciaron tras la llegada del PSOE al Gobierno, llamando a todo el movimiento antitransgénicos a secundar un documento de “mínimos” [3] en marzo de 2005, para negociar una normativa de coexistencia eficaz entre transgénicos y no transgénicos, cuando lo que tocaba, pensamos, era organizar plataformas en cada territorio, siguiendo el ejemplo del manifiesto de Fraga (enero de 2005), oponiéndose a la regulación de la coexistencia para impedir que los transgénicos siguieran avanzando.

En una polémica, cada parte defiende sus posiciones como las más legítimas. Las consecuencias prácticas de cada posición establecerán, con el tiempo, la mayor o menor legitimidad y justicia de cada una de ellas.

Es legítimo cambiar de posición. Todos aprendemos y rectificamos, más o menos, a lo largo de un proceso complejo y prolongado como es el que nos ocupa: la política ante los transgénicos. Pero la legitimidad de un cambio de posición se debilita cuando dicho cambio, a pesar de las declaraciones de crear alianzas y contar con todos los grupos, ha sido orquestado por unas pocas organizaciones –sólo se nos ha llamado una vez cocinados los acuerdos, para la firma y con escaso tiempo- y nunca ha sido discutida abiertamente con los colectivos que participamos, algunos desde largo tiempo, en el movimiento antitransgénicos. Al contrario, lo que se ha intentado es tapar las diferencias y eliminar la disidencia. La respuesta a nuestro último artículo es una prueba de ello.

Lo que no es legítimo es cambiar de posición y negar dicho cambio, decir una cosa y hacer otra diferente y hasta contraria. Por ejemplo, afirmar “transgénicos, no, no y no” y, al tiempo, negociar la coexistencia, e incluso, presionados por los testigos incómodos que no hemos cambiado, defender en el papel “coexistencia no, no y no” y negar que se ha negociado o que se negocia la coexistencia de cultivos transgénicos y no transgénicos. Menos legítimo aún es acusar de difamadores a quienes, tras dos años de intento de diálogo, ponemos de manifiesto este doble lenguaje. Lo que Pedro dice de Juan, dice más de Pedro que de Juan.

Este cambio de estrategia, queramos o no, nos ha condicionado a todos. En nuestra crítica basada en los hechos de estos dos años, hemos cuestionado, exclusivamente, el cambio de estrategia de las burocracias de las organizaciones ecologistas anteponiendo la negociación con las instituciones a los contenidos de dicha negociación, tanto por considerar que estas organizaciones tenían más libertad para defender un posicionamiento antitransgénicos verdadero, como por alejarse de lo que hacían y reclamaban sus bases. Nosotros, en tanto que consumidor@s agroecológic@s, también somos ecologistas. Pero la respuesta recibida procede de un conjunto más amplio en el que se incluyen las organizaciones agrarias COAG y EHNE y la Plataforma rural.

No nos adherimos al documento de “mínimos” porque lo considerábamos una estrategia equivocada (dicha rebaja en los contenidos se ha demostrado errónea –no se ha obtenido nada del Gobierno que sigue legislando a favor de las multinacionales biotecnológicas-, aparte de imposible “agronómica y técnicamente). [4] Además, mostramos nuestra preocupación porque dejaba solas a las iniciativas como Plataforma Transgenic Fora y el Manifiesto de Fraga,
involucradas directamente en los problemas de contaminación de Cataluña y Aragón. [5] Con el tiempo, hemos visto y mostrado, en diversos artículos y con argumentos anclados en el proceso, como ese cambio, en lugar de favorecer la lucha contra los transgénicos, nos debilitaba y dividía. Cuando Greenpeace (abril 06), apoyando a la Plataforma Transgénic Fora y la Assemblea Pagesa declaró, con un estudio basado en contaminaciones que arrancaban al menos del 2004, que era imposible la coexistencia, escribimos un nuevo artículo en el que nos felicitamos por ese cambio y pedíamos entonces que el resto de las organizaciones ecologistas renunciaran a negociar la coexistencia. [6] Pero, tras un nuevo borrador de normativa de coexistencia del Gobierno del PSOE (junio-2006), se olvida “la imposible coexistencia” para hacer unas alegaciones en que, rechazando la insuficiencia del borrador, se reclamaba y apoyaba una normativa de coexistencia eficaz. Por primera vez Ecologistas en Acción no firma estas alegaciones que no se diferencian de las anteriores (marzo de 2005, julio de 2005), aunque no revela públicamente porqué. Probablemente tiene que ver con que, en Cataluña, se articula una iniciativa, desde abajo, llamando a no firmar esas alegaciones impulsada por Assemblea Pagesa, Mon Verd y la Plataforma Transgenic Fora! (en la que está Ecologistas en Acció). Habrá que preguntarse porqué esta iniciativa no ha trascendido al resto del Estado. Pero quizá ha servido para que la oficina de Madrid no haya podido imponer, por segunda vez, sus intereses burocráticos de aproximación al Gobierno del PSOE, aunque sí lo hizo en febrero de 2005 cuando, a la vez que Ecologistas en Acció se sumaba al manifiesto de Fraga en Cataluña, la representación estatal impulsaba, desde Madrid, el documento de “mínimos” y llamaba a sus militantes y a sus organizaciones territoriales a promover adhesiones entre los movimientos sociales.

En septiembre de 2006, con motivo del V Foro de la Plataforma Rural, los GAKs intentamos propiciar, mediante un texto conjunto con el SOC (“En defensa de la ecología, la seguridad y la soberanía alimentaria: prohibición de alimentos y cultivos transgénicos. Coexistencia, no, no y no”), [7] un debate abierto para acordar una resolución del V Foro contraria a cualquier negociación sobre la coexistencia. Pero, un cambio en el programa promovido por l@s organizador@s impidió que en el plenario del domingo pudieran debatirse las propuestas de los grupos de trabajo entre las que estaba la nuestra.

Todo lo demás puede conocerse tras leer nuestro último texto. No entendemos que dicha respuesta, a pesar de afirmar que está por el diálogo y la crítica constructiva no entre en nuestros argumentos y se limite a descalificar a la persona que lo escribe, Pilar Galindo y al colectivo al que pertenece, CAES, aunque éste no sea firmante de dicho artículo sino los Grupos Autogestionados de Konsumo (GAKs) de Madrid.

Es posible que todas las organizaciones miembros de la Plataforma Rural no conozcáis los detalles de esta diferencia de criterios en el terreno de los transgénicos. Es posible, también, que hayáis podido saber del artículo firmado por el presidente de la Plataforma Rural “a posteriori”. Sin embargo, dado que esta firma, aún sin quererlo, os involucra en las afirmaciones contenidas en el artículo, os escribimos esta carta para que podáis comprobar lo que realmente decimos y, si queréis, tras haceros una valoración completa de esta polémica, podáis actuar, con conocimiento de causa, en el sentido que os parezca.

Agradeciéndoos de antemano la atención prestada, recibid un cordial saludo,

Los Grupos Autogestionados de Konsumo (GAKs) de Madrid

Anexos (en texto a continuación):

“Coexistencia con transgénicos, no, no y no. ¡Basta ya de doble lenguaje!”;
“Por una alimentación y una agricultura libre de transgénicos”;
respuesta del GAK de Carabanchel;
respuesta del GAK de Paseo de Extremadura.

Otras fuentes de interés:

GAK del CAES. (Julio 2005) “Los daños colaterales de la alterglobalización en la agroecología y el consumo responsable”
P. G. GAK del CAES (Mayo 2005)  “La unidad de la izquierda y los transgénicos: una victoria pírrica”. Publicado en El Viejo Topo Nº 200-2010, 2005, págs. 86-91.

R. F. D. “Los melones se colocan ellos solos en el camino” Publicado en el CAES (noviembre de 2004).

Notas:

[1] Disponible en E.A.: Por una alimentación y una agricultura libre de transgénicos.

[2] Disponible en CAES: Coexistencia con transgénicos, no, no y no ¿Basta ya de doble lenguaje!

[3] “Consideraciones básicas a incluir en las normas españolas sobre coexistencia entre cultivos modificados genéticamente, cultivos convencionales y ecológicos” 30 de marzo de 2005. Disponible en el Foro transgénicos, no gracias, habilitado por el GAK del CAES para abrir un debate sobre la normativa de coexistencia, artículo: ¿Transgénicos? No gracias.

[4] Lo que necesitamos es que sea imposible social y políticamente, aunque eso significa que, para poner algo por delante a los hechos de multinacionales y gobiernos, tenemos que potenciar el crecimiento, desde abajo, de la cooperación de colectivos que estén por la acción directa.

[5] Nuestras valoraciones pueden encontrarse en el artículo: La unidad de la izquierda y los transgénicos: una victoria pírrica.

[6] Artículo de referencia: Transgénicos un año después. Otra coexistencia es imposible.

[7] Artículo de referencia: En defensa de la ecología, la seguridad y la soberanía alimentarias. Prohibición de alimentos y cultivos transgénicos. Coexistencia: no, no y no.

http://www.caesasociacion.org/index.php/movimientos-sociales/agroecologia-y-consumo-responsable/transgenicos/1177-_Transg_cos__No__gracias