El cable como alternativa a WiFi

La Plataforma Estatal contra la Contaminación Electromagnética (PECCEM) celebró su segunda asamblea anual con la participación de asociaciones vecinales, del movimiento ecologista de todas las comunidades autonómicas y colectivos de afectados por la actividad de las antenas de telefonía móvil, de las líneas de alta tensión y subestaciones eléctricas.

En la asamblea se valoró muy positivamente la intervención, en la Comisión de Medio Ambiente del Parlamento Vasco, de representantes de la Coordinadora Vasca de Afectados por Contaminación Electromagnética (EKEUKO-COVACE) y de la Plataforma de Euskal Herria contra la Contaminación Electromagnética, junto a investigadores médicos, abogados y expertos en defensa de la aplicación urgente del Principio de Precaución frente a las radiaciones de CEM (alta tensión, telefonía móvil, WiFi, teléfonos inalámbricos, etc.) y la substitución del WiFi por la conexión a Internet mediante cableado.

El despliegue inalámbrico del sistema WiFi en los colegios supone un aumento de la exposición de los menores a radiaciones de microondas pulsantes que contraviene la recomendación del Parlamento Europeo de reducir el riesgo que supone la exposición a estas radiaciones, sobre todo en el caso de los grupos más vulnerables como los niños/-as, embarazadas, personas con enfermedades crónicas (epilepsia, cardiopatías, diabetes, fatiga crónica, etc.) y de la creciente población de menores y adultos que sufren electro-hipersensibilidad (EHS).

La Plataforma Estatal basa sus reivindicaciones en varias recomendaciones, como la realizada por los expertos asistentes a la conferencia internacional de investigadores sobre CEM de Benevento (Italia), que proponen promover las alternativas a los sistemas de comunicación sin hilos, utilizando la fibra óptica y cables coaxiales.

En septiembre de 2007, la Agencia Europea de Medio Ambiente (EEA) señaló, asimismo, la necesidad de cuestionar los límites de exposición actuales a los CEM, incluidos los emitidos por los sistemas Wifi, de acuerdo con los estudios científicos recopilados por el Grupo de Trabajo BioInitiativeii. Por último, la Plataforma recuerda que en su Resolución de 2 de abril de 2009, el Parlamento Europeo insta a la Comisión Europea a reconocer la cada vez mayor preocupación pública y científica sobre los riesgos para la salud de los campos electromagnéticos, señalando, en su apartado B,”que la tecnología de los dispositivos inalámbricos (teléfono móvil, Wifi, Wimax-Bluetooth, teléfono de base fija «DECT») emiten CEM que pueden producir efectos adversos para la salud humana”.

Por todo ello, la Plataforma estatal insta a los ministerios de Sanidad y Educación a que se pongan a trabajar con la premura que la cuestión requiere informando, como se ha hecho en Alemania, a padres y madres, directores y profesores de los riesgos que las radiaciones electromagnéticas comportan.

Fuente

Pedimos La Palabra, nº 293. Noviembre 2010