¿Fresa globalizada? ¡No, gracias!

En La Garbancita puedes encontrar fresas libres de todos los tóxicos del mercado, los químicos, los destructores de la fertilidad del suelo y los ideológicos, y a precios justos.

No hay otro producto hortícola que represente mejor al mercado global alimentario que la fresa. Las multinacionales del agronegocio ofrecen fresa desde enero de variedades insípidas y de ínfima calidad nutricional gracias al “milagro” tecnológico de la selección de variedades tempranas, empleo de fertilizantes químicos y sus insecticidas asociados, léase el glifosato de Monsanto.

Las variedades en España son de California, los semilleros de Valladolid y el cultivo en Huelva, territorio especializado en el monocultivo de la fresa, cuya mano de obra es totalmente inmigrante contratada en origen en deplorables condiciones y el destino final del producto son los mercados europeos de alto poder adquisitivo, principalmente Francia, Alemania y Reino Unido.  La fresa de cultivo convencional comercializada para l@s consumidor@s español@s es la de peor calidad, si por calidad entendemos una fruta cultivada en suelo artificial, fertilizante químico y fumigada con insecticidas de alto poder cancerígeno. La publicidad intentará hacernos creer que es la fresa de Aranjuez de toda la vida, pero esta, desgraciadamente, murió hace tiempo.

La deslocalización del cultivo de la fresa y la violencia competitiva de los mercados provoca la ruina en las zonas de cultivo tradicional de la fresa. Las empresas más competitivas movilizan sus capitales a nuevas regiones (Marruecos, por ejemplo) contribuyendo a la bajada de los precios y a producir un excedente de producción que lleva a la quiebra de las explotaciones más pequeñas.

Pero este año el pecado del agronegocio de la fresa, en España, ha traído su penitencia. La campaña empezó en diciembre. Según el informe del Observatorio de Precios y Mercados de la Junta de Andalucía, debido a las bajas temperaturas de enero, las fresas globalizadas han tenido una baja oferta y las comercializadoras apenas han podido iniciar sus ventas, añadiendo el dato significativo de la reducción de la superficie cultivada de fresa (un 6% menos que la anterior temporada) Las consecuencias inmediatas son tres:

1ª  Los precios en origen de la fresa en 2017 han superado los de las tres campañas anteriores, en la primera semana del año la media se ha situado en 2,76 euros/kilo y en la segunda, en 2,83 euros/kilo.

2ª Según el Ministerio Federal de Agricultura y Alimentación de Alemania, el precio medio de la fresa española en los mercados alemanes ha sido de 6,23 euros/kilo en la primera semana del año y de 4,97 euros/kilo, ambos por encima de las últimas campañas.

3ª Que la diferencia entre el precio final de esta fresa globalizada en 2017 y la ecológica se ha achicado bastante.

Fresas y fresones son disfrute de la primavera, por más que nos vendan gato por liebre. El sabor y aroma de esta maravilla de la naturaleza podemos disfrutarlo con fresas ecológicas cultivadas por esforzad@s agricultor@s que se resisten al agronegocio. Sus componentes nutricionales son increíbles. Descúbrelos en LA FRESA: DIAMANTE ROJO DE LA HUERTA
https://issuu.com/lagarbancitaecologica.org/docs/tachai_44_webb/6