Microondas: ¿facilita la vida o nos la complica?

Las cocciones rápidas se emplean mucho en la vida moderna para acortar el tiempo de preparación de los alimentos. Pero, ¿qué consecuencias tiene para nuestra salud emplear unos métodos de cocción u otros?

Es esencial tener en cuenta que las modificaciones en los alimentos inducidas por el calor son aún más importantes cuando la temperatura es alta y el tiempo de exposición al calor es largo.

                                                                    

Los alimentos sufren importantes transformaciones a partir de los 110º centígrados. Los asados y las frituras elevan las temperaturas entre 300ºC y 700ºC. El horno clásico llega a los 300ºC y aunque solemos usarlo a temperaturas más bajas, normalmente cocemos el pan a 200ºC, los bizcochos a unos 180º y horneamos las verduras por encima de los 150ºC. La olla a presión llega hasta los 140ºC. El horno microondas sube la temperatura durante un tiempo muy corto alrededor de 75ºC, muy por debajo de la frontera de los 110ºC. En principio parece inofensivo. Sin embargo, tiene propiedades inquietantes:

  • Provoca un cambio de orientación de las moléculas de agua, 2450 millones de veces por segundo. Las ondas electromagnéticas hacen vibrar las moléculas de agua de los alimentos motivando una fricción que genera calor, de dentro a fuera, alterando la estructura química de los alimentos.
  • En caso de fuga, emite radiaciones no ionizantes con efectos nocivos para el organismo humano.
  • En los alimentos calentados con microondas, aumentan los radicales libres que son cancerígenos e inmunosupresores.
  • Las paredes celulares de las verduras al microondas aparecen totalmente desgarradas vistas al microscopio (imagen . Fuente web Tu Salud)
  • Se destruyen las enzimas y parte de los nutrientes, como los antioxidantes, hasta en un 75%. (gráfico. Fuente Panorama Italian Magazine a través de web Tu Salud).
  • Transforma ciertos aminoácidos L en aminoácidos D. Es el caso de la prolina y la hidroxiprolina que escapan de la acción de nuestras enzimas. Es decir, no podemos asimilarlas.
  • Induce en más del 90% de los alimentos fuertes perturbaciones detectadas por el método de cristalizaciones sensibles.
  • El consumo de alimentados calentados/cocinados en microondas debilita el sistema inmunológico y está relacionado con diferentes enfermedades.

 

Los productos calentados con horno microondas sufren sutiles modificaciones estructurales peligrosas. Henry Joyeux que investiga la relación entre cáncer y alimentos realizó el siguiente experimento. Alimentaron 3 grupos de ratas con los mismos alimentos preparados de distinta manera:

-Para el primer grupo, se calentaron con microondas.

-Para el segundo grupo, se cocieron en olla a presión.

-Para el tercer grupo se administraron crudos o cocidos al vapor suave.

Las ratas del primer lote rechazaron la comida durante varios días. Después, debido al hambre, terminaron por comer. Luego se inocularon células cancerosas a todos los grupos de roedores. El porcentaje de animales que desarrollaron un cáncer fue del 100% en el primer grupo, de 50% en el segundo y de 0% en el tercer grupo.

Algunas conclusiones:

  • ES MEJOR NO UTILIZAR MICROONDAS.
  • Es preferible comer alimentos crudos que cocidos.
  • Si los vamos a cocinar, conviene optar por una cocción al vapor suave o estofada. Las verduras y legumbres sientan mejor que los cereales y las carnes por sus propiedades nutricionales, pero también, porque en la cocción empleamos, en general, menos tiempo y temperaturas más bajas.

Fuentes:

Dr. Jean Seignalet “Alimentación, la tercera medicina”. Barcelona, Ed. RBA-Integral, pag. 86-87.

G. Debry “Efectos del microondas sobre la salud de los consumidores y sobre el valor nutricional de los alimentos” Rev. Prat. Med. Gener. 1992, 6, 63-66.

Web Tu salud: http://tusaludpuravida.blogspot.com.es/2014/02/7-razones-para-no-usar-el-microondas-y.html

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