Consumo responsable frente a globalización alimentaria

La Política Agraria Común (PAC) de la Unión Europea no ha sido capaz de garantizar la seguridad alimentaria ni de proteger un mundo rural vivo y un modelo de agricultura, ganadería y silvicultura vinculada al territorio. Por el contrario, liberaliza el comercio de mercancías alimentarias y liquida las explotaciones familiares menos competitivas.

Actualmente se negocia un Acuerdo Transatlántico de Libre de Comercio e Inversión (TTIP) entre EEUU y la Unión Europea, que radicaliza la PAC al  eliminar las leyes que interfieran con los intereses de las multinacionales norteamericanas y europeas, amenazando con llevar a los tribunales de comercio internacional a los gobiernos cuya legislación de derechos laborales, medioambientales o de protección al consumidor suponga un lucro cesante para la multinacional.

Algunas ONGs que antaño lideraban la lucha contra la Europa de Maastricht y la Política Agraria Común, hoy realizan jornadas formativas sobre los planes de Desarrollo Rural y Fondos FEADER de la PAC (2014-2020) para “influir en los mismos desde la perspectiva del ecologismo social”[1]. En junio de 2014 las Comunidades Autónomas tienen que presentar sus propuestas para el reparto de dichos fondos. Las ONGs deben darse prisa si quieren conseguir su parte del pastel. Colectivos y activistas “autogestionados”[2] difunden estas jornadas subvencionadas por la Fundación Biodiversidad del Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente y envían un mensaje equívoco a través de sus participantes en los Grupos Autogestionados de Konsumo vinculados a La Garbancita Ecológica: “Nuestra acción sobre la aprobación de estos reglamentos puede hacer que se apoye un modelo de agricultura acorde con el Ecologismo Social, la Agroecología y la Soberanía Alimentaria. O que se profundice en la dirección contraria”.

Frente a la globalización alimentaria responsable de millones de muertes por enfermedades vinculadas a la toxicidad de la alimentación industrializada y a la desnutrición en los países dependientes, de la que la PAC es un exponente principal, la Garbancita y los GAKs fomentamos la autoorganización cooperativa de consumidor@s y productor@s agroecológicos, mediante logística propia, construcción de responsabilidad compartida agricultor@s-consumidor@s y educación alimentaria para niñ@s y personas adultas, como los elementos imprescindibles para construir mercados locales al margen de las multinacionales y proteger la seguridad alimentaria de todas las personas y todos los pueblos.

Pilar Galindo, La Garbancita Ecológica

[1] Enlace 1.
[2] Enlace 2.