Reparto a domicilio, autogestión y precios

El proceso y el contexto

Cuando los GAKs empezamos en 1996, teníamos más ideología que sentido común. Por eso, trasladamos a l@s esforzad@s agricultor@s ecológic@s que tuvieron la desdicha de conocernos muchas de las tareas que debíamos asumir nosotros. Jesús, agricultor ecológico de la provincia de Burgos, no solo cultivaba sino que también trasladaba los alimentos a Madrid y los repartía a domicilio a cada grupo de consumo, aunque el pedido fuera muy pequeño. Duró poco y se retiró sin hacernos ningún reproche, para dedicarse a la producción de vino ecológico. Le recordamos con afecto por su dedicación y con arrepentimiento por tratarle como a nuestro criado. Algunos, convencidos de que la vergüenza es un sentimiento revolucionario, decidimos no volver a abusar de ningún agricultor, ganadero, artesano, acuicultor o transformador ecológic@.

 

El individualismo de muchos consumidor@s explica que los colectivos de consumo de Madrid nos hayamos limitado durante muchos años a consumir productos de un pequeño número de agricultores sin plantearnos ni los problemas de dichos agricultor@s ni los problemas del crecimiento del consumo agroecológico. La potencia actual de la producción agroecológica no pasa por el ojo de la aguja de la demanda de un puñado de grupos de consumidores que ya han llegado a donde querían. Por eso, nuestra potencia agroecológica base de nuestra soberanía alimentaria, se dilapida en la exportación y las grandes superficies.

 

Algunos proyectos de producción y consumo periurbanos, al ser ellos mismos el mensaje, han aportado mucho ruido pero pocas soluciones para desbloquear el consumo responsable agroecológico. Últimamente, iniciativas subvencionadas desde la UE y el Ministerio de Medio Ambiente, Medio Rural y Marino promueven, en nombre de la soberanía alimentaria, “mapeos” y jornadas que, en lugar de plantearse la organización económica, logística y cultural de la demanda, se limitan a repetir la lista de los problemas. El resultado, hoy por hoy, es un sector agroecológico que se desarrolla hacia los mercados internacionales y la gran distribución, lo que tiene muy poco de agroecológico, mientras España ocupa el primer lugar europeo en cultivos transgénicos.

 

La militancia para coordinar varios colectivos de consumo, no es capaz de garantizar seguridad a l@s agricultor@s, la vitalidad de los alimentos y, menos aún, el crecimiento sostenido del consumo responsable agroecológico.

 

El consumo responsable, además de la compra quincenal, exige planificación, logística y mucho trabajo. L@s consumidor@s responsables necesitamos agarrar con nuestras propias manos un conjunto de problemas vinculados a la producción de los alimentos ecológicos, su distribución, los mecanismos de formación de los precios, el control de calidad, la certificación participativa y la construcción de mercados locales. Por eso, en 2007, los GAKs decidimos crear una unidad de servicios propia, La Garbancita Ecológica, sin manual de instrucciones, sin créditos de bancos ni subvenciones, sin subir los precios ni abandonar la educación alimentaria y contando únicamente con nuestra voluntad y con la participación de l@s consumidor@s.

 

El reparto a domicilio. Problemas y soluciones

En el momento actual, el reparto a domicilio -al no trasladar sus costes a las tarifas- desborda nuestras ya desbordadas fuerzas. Como proyecto social no vamos a abandonar este servicio porque servir a la gente es una fuerza transformadora y ejemplarizante. Pero, sin puntos suficientes de reparto, no se pueden hacer rutas con una tarifa barata que cubran los costes de furgoneta y salarios. Las fuerzas dedicadas a esa tarea han llegado al límite.

 

Esta contradicción se resuelve modificando la relación entre quienes realizan el reparto y quienes lo reciben. Por parte de la cooperativa, mantenemos el servicio con una modificación de las tarifas y del pedido mínimo. Por parte de los consumidor@s pedimos: a.) siempre que sea viable, venir a recoger a nuestro local. b.) aumentar el volumen de los pedidos asociando a otras personas para repartir el coste de la entrega a domicilio.

 

Si somos capaces de resolver estas cuestiones conseguiremos:

a.) Introducir consideraciones políticas -y no sólo económicas- en el mecanismo de formación de los precios de los alimentos ecológicos.

b.) Resolver, con diálogo y cooperación, problemas insalvables con la lógica del mercado.

c.) Superar los problemas modificando las relaciones.

d.) Remover un verdadero obstáculo en el desarrollo del consumo responsable agroecológico.

Nuevo cuadro de tarifas y pedido mínimo según la distancia

 

ZONA

PEDIDO MÍNIMO

TARIFA DE ENTREGA A DOMICILIO

VALLECAS Y MORATALAZ

150 €

6 €

MADRID

200 €

9 €

PERIFERIA, DE 10 A 20 KM.

250 €

14 €

PERIFERIA, DE 21 A 30 KM.

300 €

18 €

PERIFERIA, DE 31 A 40 KM.

400 €

22 €

PERIFERIA, DE 41 A 50 KM.

500 €

26 €