Seguridad alimentaria = alimentación ecológica

La FAO (Organismo de Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación) conmemora desde 1976, el 16 de octubre como el Día Mundial de la Alimentación para “aumentar la comprensión de los problemas y soluciones en la lucha contra el hambre”. Su mensaje en 2013 se centra en “los sistemas sostenibles para la seguridad alimentaria y la nutrición”.

Para la FAO la solución al hambre es industrialización, mercantilización y globalización de la alimentación. Igual que para las multinacionales. Sin embargo, para los agricultores ecológicos y los consumidores responsables, estas soluciones son la causa de una inseguridad alimentaria que no para de crecer.

La economía de mercado, al perseguir el beneficio privado a toda costa, destruye los recursos naturales y aplasta las necesidades humanas. Las enfermedades y las muertes por hambre y comida basura califican el actual desorden alimentario internacional. Las personas desnutridas que carecen de recursos para alimentarse sufren ante un sistema económico y social que les considera desechables. Las personas del primer mundo que disfrutamos de la libertad para consumir alimentos tóxicos y enfermantes, pagamos el precio de las epidemias alimentarias de los países ricos. Pero, los millones de prisioneros del cáncer, la diabetes, las dificultades digestivas, respiratorias, las enfermedades cardiovasculares, autoinmunes y óseas, además de la obesidad y el sobrepeso que multiplican el riesgo de todo lo anterior, carecen de libertad para mantener su salud.

No comemos sólo para alimentarnos. La comida también está asociada a aspectos sociales y afectivos. Comemos en familia, con amigos, en celebraciones y acontecimientos colectivos. A menudo comemos para aliviar la ansiedad, o dejamos de comer porque estamos deprimidos. La alimentación, en una sociedad competitiva y cada vez más deshumanizada por el progreso tecnológico y mercantil, está condicionada por estas tensiones. La comida capitalista contiene, además de tóxicos químicos, otro tóxico -igual de dañino- que no se ve: la indiferencia por dónde, quiénes y cómo han producido los alimentos que nos comemos.

A lo largo del mes de octubre, La Garbancita Ecológica y los GAKs, con la participación agricultor@s, consumidor@s, nutricionistas, padres y madres, maestr@s, grupos de consumo agroecológico, cooperativas y otros actores del consumo responsable agroecológico autogestionado, popular, cooperativo y ecofeminista, desarrollaremos una campaña por el Día internacional de la Alimentación Ecológica. No puede haber seguridad alimentaria para todas las personas y todos los pueblos sin una alimentación abundante en frutas y verduras, de temporada y de cercanía, dando precios justos a los agricultores y a los consumidores, avanzando en el reparto del trabajo de cuidados y en la responsabilidad compartida entre el campo y la ciudad.

La agroecología y el consumo responsable son equivalentes a la seguridad y la soberanía alimentaria y el decrecimiento de la alimentación en manos del mercado.

¡Por la seguridad alimentaria y la nutrición ecológica!
16 DE OCTUBRE, DÍA MUNDIAL DE LA ALIMENTACIÓN (ECOLÓGICA). 1ª entrega.
Sigue la campaña completa en nuestra sección: Nueva Campaña.