Alimentos transgénicos, principio de precaución y consumo responsable agroecológico

Los organismos transgénicos no son seguros por muchas razones. Las más importantes son:

  • Introducen en la cadena alimentaria nuevos genes o combinaciones de genes realizadas en laboratorio a los que no hemos estado nunca expuestos.
  • El material sintético se inserta con métodos invasivos, incontrolables e impredecibles.
  • Muchos de los genes sintéticos insertados son copias de bacterias y virus causantes de enfermedades.
  • El mayor riesgo de esta técnica está en la transferencia horizontal de genes y su recombinación.
  • El peligro se prolonga más allá de la vida del organismo transgénico saltando a bacterias y virus muy extendidos en cualquier medio ambiente.
  • Los genes sintéticos han sido diseñados para saltar la barrera entre especies e introducirse en cualquier célula. Es el mecanismo de propagación del cáncer.
  • El mayor peligro procede del dudoso rigor científico y los intereses privados de quienes negocian con los transgénicos [1].

 

El Principio de Equivalencia Sustancial (PES) considera un alimento transgénico sustancialmente equivalente a su homónimo convencional: son comparables, en términos de seguridad, a sus homólogos convencionales. [2] Esta formulación carece de la objetividad y el rigor necesario para aplicarlo a organismos que no son equivalentes. La diferencia sustancial es, precisamente, la fuente del riesgo.

¿Quién nos protege de las autoridades reguladoras? En 2009, Séralini y su equipo demostraban que los estudios de los maíces MON 863, MON 810, NK603, presentados por Monsanto y autorizados por la EFSA para su cultivo comercial y consumo, no probaban su inocuidad [3].  En octubre de 2012, Geslain-Laneelle (directora de la Agencia Europea de Seguridad Alimentaria, EFSA) admitió que no evalúan los efectos combinados de transgénicos y plaguicidas sobre la salud, a pesar de que los cultivos transgénicos consumen más herbicidas. [4] Respondía al estudio del equipo de Seralini (sep 2012) que probaba que ratas alimentadas durante años con maíz transgénico tienen alta incidencia de tumores, incrementada por el uso de glifosato. [5]

El Principio de Precaución permite invertir la carga de la prueba: demostrar que un producto es inocuo antes de autorizarlo, en lugar de tener que probar su peligrosidad para sacarlo del mercado. Se usó por 1ª vez en Asilomar (1975). Preocupada por los peligros que contenía el uso del ADN recombinante, esta conferencia científica acordó una moratoria. La UE lo incorpora en el art. 191 del Tratado de funcionamiento, la Comisión hace una interpretación restrictiva, [6] pero la EFSA aún no lo ha usado.

A nuestro juicio la SEAE, como referente técnico-científico en el sector de Agricultura Ecológica, debe exigir la aplicación del principio de precaución que, con las pruebas científicas actuales, implica prohibir cultivos, experimentación a cielo abierto, importación y comercialización de alimentos transgénicos. También debe sumarse a iniciativas científicas europeas que aportan estudios independientes sobre los riesgos de los transgénicos. Los trabajos del Institute of Science in Society [7] nos han ayudado a los Grupos Autogestionados de Konsumo y la Garbancita Ecológica a argumentar la lucha contra la inseguridad alimentaria que conllevan agrotóxicos y transgénicos. [8]

El consumo responsable se preocupa, no sólo de si un alimento está bueno, sino también de: a) si nos proporciona salud o nos acarrea enfermedades y nos crea adicción (azúcar refinada en refrescos carbonatados, chuches; grasas trans en bollería industrial, etc.) b) ¿quién, dónde y cómo produce ese alimento, c) ¿qué relación existe entre esa producción y la población cercana? d) ¿cuánta energía y recursos consume hasta llegar a nuestra mesa, cuánto contamina, cuánto cuestan sus envases y su publicidad, a quién da trabajo y cómo es ese trabajo? e) Si respeta la SEGURIDAD ALIMENTARIA (alimentos sanos y suficientes para todas las personas), la SOBERANÍA ALIMENTARIA (derecho de todos los pueblos del mundo a producir, distribuir y consumir sus propios alimentos) y el PRINCIPIO DE PRECAUCIÓN. [9] Consumo responsable es el que se responsabiliza de las propiedades nutritivas, sociales y ecológicas de los alimentos.

Desde una producción agroecológica para todas las personas y todos los pueblos, el alimento más seguro, más nutritivo y más saludable es el producido de forma agroecológica, recolectado en su punto de maduración y puesto a disposición de quién lo consume lo más cerca y lo antes posible. Eso implica desarrollar mercados locales basados en la educación alimentaria como motor del consumo responsable agroecológico. Estamos en ello. [10]
Pilar Galindo, La Garbancita Ecológica

P.S. Este artículo ha sido elaborado para el nº 10 de la Revista Agricultura Ecológica de la Sociedad Española de Agricultura Ecológica, monográfico dedicado a los transgénicos. La extensión de la investigación realizada sobre el principio de precaución desbordaba las dimensiones de la revista por lo que decidimos publicarlo completo en nuestra página:

Alimentos transgénicos, principio de precaución y consumo responsable agroecológico

Notas:
[1] Ho, M.W. (2005). GMOs and Human Health. En The Independent Science Panel (ISP)
[2] CE Diario Oficial n° L 253 de 16/09/1997 p. 0001 – 0036 Comisión. Recomendación 97/618/CE.
[3] La Garbancita Ecológica (2010). Apoyo a Seralini y su equipo, investigadores perseguidos por evaluar los riesgos de los transgénicos sobre la salud.
[4] Dr. Eva Sirinathsinghji (8/11/12) Study Confirms GM crops lead to increased Pesticide Use.
[5] La Garbancita Ecológica (2012) Seralini y la Ciencia: una carta abierta.
[6] Europa. Síntesis de la legislación de la UE. Principio de precaución. Comunicación de la Comisión de 2 de febrero de 2000 sobre el recurso al principio de precaución [COM (2000) 1 final – no publicada en el Diario Oficial].
[7] Institute of Science in Society (2000) Promoting Critical Public Understanding of Science And Enhancing The GM Debate.
[8] La Garbancita Ecológica: Sección Transgénicos, no, no y no. Sección Agrocombustibles.
[9] La Garbancita Ecológica (2011) Día de las luchas campesinas (17 de abril de 2011) En defensa del principio de precaución. No a la importación de transgénicos.
[10] Este artículo ha sido reducido por razones de espacio. Puede verse el artículo completo en: Alimentos transgénicos, principio de precaución y consumo responsable agroecológico.