El negocio de matar de hambre… y de obesidad (II)

Hambre y comida basura se dan la mano. En nuestro país, con la crisis, encontramos en los colegios dos formas de malnutrición: niñ@s hambrient@s y niñ@s obes@s, fruto de una alimenta­ción industrializada rebosante de grasas, azúcares y proteínas y deficitaria en frutas y hortalizas.

El sistema alimentario industrial y globalizado provoca muertes y enfer­medades por exceso y toxicidad de los alimentos y no garantiza una alimenta­ción suficiente en calidad y cantidad de nutrientes y, en los países empobrecidos, mata de hambre. L@s consumidor@s responsables debemos identificar las causas y los causantes de la inseguridad alimentaria y tomar en nuestras manos la defensa de una alimentación suficiente y saludable para todas las personas y todos los pueblos.

El informe anual sobre el Esta­do mundial de la Alimentación de la FAO (Organización de Nacio­nes Unidas para la Alimentación y la Agricultura) constata en 2013, que 840 millones de personas pa­san hambre en el mundo (2000 mi­llones de personas habitualmente tienen una alimentación deficita­ria) y 500 millones de personas sufren obesidad (1.400 millones de personas tienen sobrepeso).

Para más información: Libre comercio de alimentos, el ne­gocio de matar de hambre