La OMS reconoce toxicidad cancerígena de nivel 2 al herbicida glifosato

“El glifosato es un herbicida de amplio espectro y el que se produce en mayor cantidad a nivel mundial. Es la sustancia activa que se emplea en más de 750 formulaciones comerciales diferentes para usos agrícolas, forestales, urbanos y aplicaciones domésticas. Su uso ha aumentado fuertemente con el desarrollo de los cultivos transgénicos resistentes a glifosato” (Agencia Internacional de Investigación contra el Cáncer).

Alrededor del 80% de los cultivos transgénicos en el mundo han sido diseñados para crecer con glifosato. Las ventas anuales de agrotóxicos conteniendo este principio activo se estiman en 6 mil millones de dólares.

La Agencia Internacional de Investigación contra el Cáncer (IARC) de la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha declarado en la última reunión de marzo de 2015 (Lyon-Francia) que hay suficientes evidencias científicas para considerar que el herbicida más ampliamente empleado –glifosato- es “probablemente carcinógeno humano”, la segunda categoría en toxicidad cancerígena.

Para esta declaración, el IARC reunió a un grupo de trabajo formado por 17 expertos de 11 países y encabezado por Dra Kathryn Z. Guyton para investigar la carcinogénesis de 5 pesticidas organofosforados (Tetrachlorvinphos -prohibido en la UE pero no en EEUU-, Parathion, Malathion, Diazinon y Glifosato). Dicha evaluación ha sido publicada en el último número de la revista The Lancet Oncology.

La investigación del IARC concluye lo siguiente:

  • El glifosato ha sido detectado en el aire por fumigación, en el agua y en la alimentación.
  • Se han encontrado “evidencia de asociación positiva limitada” (no hay certeza absoluta de relación causal) en seres humanos de la carcinogenicidad del glifosato.
  • En estudios de control de caso por exposición ocupacional en los Estados Unidos, Canadá y Suecia se ha detectado un aumento de los riesgos de contraer linfoma no Hodgkin, incluso después de controlar la concurrencia con otros plaguicidas, aunque en el estudio de cohorte de Salud Agropecuaria no se ha notado un incremento significativo de este cáncer.
  • En ratones de sexo masculino, un estudio ha probado que el glifosato provoca una tendencia positiva de desarrollar carcinoma túbulo renal, un tumor muy raro. Un segundo estudio en ratones machos encontró también una tendencia positiva de hemangiosarcoma. En otros dos estudios con rata macho, el glifosato aumentó los islotes de adenoma de células pancreáticas. Una formulación del glifosato promueve tumores de piel en estudios con ratones.
  • Se ha detectado glifosato en sangre y en orina de trabajadores agrícolas, lo que indica que es absorbido.
  • Se sabe que los microbios del suelo degradan el glifosato en aminomethylphosphorico (AMPA). Se ha detectado AMPA en sangre tras envenamientos lo que sugiere que se produce metabolismo microbial en seres humanos.
  • El glifosato y las formulaciones comerciales con glifosato inducen daño en cromosomas y en ADN de mamíferos y en células humanas y animales in vitro.
  • Un estudio informaba de incremento de marcadores en sangre de daños cromosómicos en residentes de diversas comunidades rurales después de fumigar con agrotóxicos que contienen glifosato.

 

Tras todas estas evidencias, el grupo de trabajo del IARC calificó al glifosato como “probablemente carcinógeno en humanos” (categoría 2A) porque, aunque la evidencia es “limitada” en humanos, es “suficiente” en animales y se combina con estrés oxidativo y genotoxicidad en pruebas mecánicas; es decir de 3 niveles de análisis, 2 son concluyentes y uno limitado. Sólo hay una categoría superior a ésta (Grupo 1) cuando también se concluye relación causal en humanos; entonces la calificación es rotunda: “carcinógeno en humanos”.

Esta declaración confirma la relación entre el glifosato y las muertes y enfermedades por las fumigaciones aéreas de glifosato sobre los campos de soja transgénica en lo que ya ha sido calificado como genocidio. La OMS debería exigir la retirada de todas las formulaciones de glifosato del mercado de forma fulminante y Naciones Unidas iniciar una investigación para evaluar los daños y perjuicios causados en estas fumigaciones masivas, indemnizar a los afectados y encausar a los culpables.

Lamentablemente el IARC no tiene responsabilidad normativa y sus decisiones no se traducen automáticamente en restricciones o prohibiciones.

Aunque sin efectos legales, esta declaración pone en cuestión el negocio del principal producto de Monsanto, Round Up, que salió al mercado en los años 70 y los cultivos transgénicos asociados a este herbicida, muchos de ellos desarrollados o con patente propiedad de Monsanto.

La OMS y los gobiernos, en lugar de proteger los intereses de esta multinacional agroquímico-biotecnológica, deberían tomarse en serio los daños que los agrotóxicos en general -y el glifosato en particular-, causan en la salud de personas, animales y en la contaminación de suelos y aguas elaborando un plan para su erradicación. La UE estaba preparada para revalidar el glifosato este año. Esta declaración aporta razones para prohibir su uso al obtener una calificación superior al Tetrachlorvinphos (“posible carcinógeno”, categoría 2B, evidencia en animales pero sin pruebas concluyentes en humanos) que ya está prohibido en la UE (en EEUU aún se acepta en animales, incluyendo collares antipulgas para mascotas).

Se ha iniciado ya la décima edición de la Semana Sin Pesticidas que en los primeros 10 días de la primavera (20-30 de marzo) porque es el momento en que más agrotóxicos se emplean en los campos. Esta campaña internacional (desarrollada en 127 países por más de 400 asociaciones), alerta sobre los daños para la salud de las personas y del medio ambiente y promociona alternativas saludables a los agrotóxicos.

La Garbancita Ecológica se adhiere a esta campaña por segundo año. Nos sobran razones. España es uno de los países europeos que más plaguicidas consume, quedando residuos en suelos, aguas, aire y alimentos. Más de la mitad de las frutas y verduras analizadas en la UE tienen residuos de plaguicidas y un 27% de las muestras contienen un coctel de plaguicidas, aunque la Agencia Europea de Seguridad Alimentaria nos dice que sólo superan el Límite Máximo de Residuos (LMR) un 2,6% de las muestras. Lo que no nos dice es que en 2009 la Comisión Europea rebajó ese LMR para armonizar las distintas legislaciones nacionales igualando por los países menos rigurosos y favoreciendo con ello este envenenamiento legalizado; tampoco nos dice que no se rebajan estos límites para reducir el impacto de sobra conocido de la combinación simultánea de varios agrotóxicos; la Gran Sala del Tribunal de Justicia Europeo de Luxemburgo ha denegado en febrero de 2015 la solicitud que las ONGs hicieron para recurrir este tipo de decisiones de la Comisión ante la justicia.

Exigimos la prohibición del glifosato -dadas las evidencias científicas recientemente reveladas, pero también de los cultivos y alimentos transgénicos que, aunque en superficie agrícola supongan una proporción pequeña, son el modelo más desarrollado de la agricultura química y la mayoría son resistentes a glifosato o emitiendo pesticidas como el maíz transgénico MON810 que se cultiva en España.

La mejor forma de reducir el uso de plaguicidas es aumentar el consumo de alimentos ecológicos promoviendo el crecimiento de una dieta abundante en frutas y verduras ecológicas y de temporada en circuitos cortos de comercialización que arrincone a la producción industrial y globalizada de alimentos cargada de tóxicos, proteína animal y cereales y azúcares refinados responsables de obesidad, diabetes, cardiopatías, enfermedades autoinmunes y cáncer.

Súmate a la Semana Sin Plaguicidas de la mano de La Garbancita Ecológica. Aprovecha esta campaña para iniciar esa alimentación agroecológica que no acabas de empezar. Ven a conocernos. Te ayudaremos a avanzar en un consumo responsable de alimentos ecológicos recién recolectados a precios asequibles para l@s consumidor@s y justos para l@s agricultor@s desde una cooperativa sin ánimo de lucro ecofeminista, que practica la responsabilidad compartida entre el campo y la ciudad y desarrolla la seguridad y la soberanía alimentaria a través de la educación alimentaria.

NI QUÍMICOS, NI TRANSGÉNICOS,
POR NUESTRA SALUD Y LA DEL PLANETA,
ALIMENTACIÓN AGROECOLÓGICA DE TEMPORADA TODO EL AÑO.

Pilar Galindo

#‎MesdeMarzoEcofeminista
‪#‎SemanaSinPesticidas

Fuentes:

Semana Sin Pesticidas
Fundación Vivo Sano. Informe para la reducción de pesticidas en España: Propuesta para el establecimiento legal de objetivos de reducción del uso de pesticidas en España.
GM WATCH: Glyphosate is “probable human carcinogen” – WHO’s cancer agency
The Lancet Oncology: Carcinogenicity of tetrachlorvinphos, parathion, malathion, diazinon, and glyphosate
Argentina: glifosato y transgénicos. Vídeo: ¿Qué está pasando en Argentina con el glifosato y los transgénicos?

Tags: