Miel transgénica sin etiquetado en Europa

Un juego de palabras –¿componente o ingrediente?- ha abierto la veda a la contaminación por polen transgénico de la miel europea dejando sin protección a consumidor@s, abejas y apicultura ecológica. Aunque “ingrediente” y “componente” se consideran términos sinónimos, si la legislación trata al polen como un “ingrediente”, la miel que contenga polen transgénico deberá etiquetarse siempre, pero si lo considera un «componente» de la misma no es necesario indicar su origen transgénico dado que el polen nunca rebasa el 0,5% de los compuestos que integran la miel, no superando el umbral mínimo de contaminación accidental (0,9% del total).

El Parlamento Europeo (PE) aprobó, el 15 de enero de 2014, una reforma de la normativa sobre la miel en la que invalida la sentencia del Tribunal Europeo de Justicia (septiembre de 2011) que consideraba el polen un ingrediente –por la manipulación humana- y exigía etiquetar la miel que contuviera polen transgénico en cualquier proporción. A raíz de dicha sentencia, el Comité de Medio Ambiente del PE elaboró una propuesta de reforma en sintonía con el dictamen del Tribunal Europeo de Justicia, pero la Comisión Europea redactó una propuesta contraria que ha recibido un respaldo mayoritario: 430 votos a favor, 220 en contra y 19 abstenciones.

Sus señorías han subordinado la salud de consumidor@s y abejas a los negocios de las multinacionales biotecnológicas y de los importadores de miel. Esta votación, incrementará la miel transgénica en el mercado europeo, cerrando el paso a la miel ecológica libre de transgénicos. Además, en países como España o Rumanía donde proliferan los cultivos transgénicos, la nula distinción entre la miel transgénica y no transgénica extenderá la contaminación de los cultivos transgénicos a los no transgénicos y generalizará el impacto de los plaguicidas sobre las abejas –que están desapareciendo drásticamente-. Aunque el proceso de aprobación de la normativa aún no ha concluido –está en su primera fase- el hecho de que reciba este espaldarazo muestra quien manda en la Europa del Capital.

TRANSGÉNICOS, NO, NO Y NO. NI PRODUCIDOS, NI CONSUMIDOS, NI IMPORTADOS. PROHIBICIÓN TOTAL

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