¿Qué es la soberanía alimentaria?

¿Qué es la soberanía alimentaria?


La soberanía alimentaria es el derecho de todos los pueblos, grandes y pequeños, a decidir libremente sus propias políticas agroalimentarias. Este derecho consiste tanto en producir como en consumir alimentos sanos, nutritivos y suficientes. La soberanía alimentaria es una parte de la soberanía popular. Por ello el derecho (y la libertad) a la propia alimentación, es el fundamento de la democracia. La libertad o el derecho a una alimentación sana, suficiente y nutritiva tiene como sujetos a los pueblos y consiste en que éstos decidan acerca de qué alimentos producen, cómo los producen y cómo los distribuyen. Cuando estos derechos y libertades son eliminados por la economía globalizada y el “libre comercio”, no se puede hablar de democracia ni de libertad.

Para hablar de democracia es necesario que el derecho de los campesinos a producir alimentos sea una realidad. Este derecho es real sólo cuando los campesinos disponen de tierra, semillas, agua y circuitos de distribución de sus productos. Las políticas agroalimentarias de la Unión Europea y de la OMC potencian el protagonismo de las multinacionales, la invasión de las tecnologías industriales en la producción de alimentos y la gran producción para el mercado mundial. Al imponer la competitividad como mecanismo regulador de los intercambios económicos, estas políticas hacen imposible la actividad campesina.

Soberanía Alimentaria es también el derecho a un mundo rural vivo y a la sabiduría campesina. Esta sabiduría está siendo contaminada por la “revolución verde” que ha sufrido el campo español desde mediados de la década de 1950 hasta hoy. Esta contaminación supone que l@s campesin@s, conocedores de las técnicas tradicionales de cultivo y de siembra, han incorporado los abonos, pesticidas y fungicidas químicos que requiere la producción industrializada de alimentos.

La agroecología necesita partir de los agricultores tradicionales. La agricultura ecológica rescata los conocimientos campesinos tradicionales sobre clima, fertilidad de la tierra, combinación y rotación de cultivos, lucha biológica contra las plagas y selección de las especies más adaptadas a todos estos factores. Las redes de consumidores responsables somos condición necesaria, aunque no suficiente, para la soberanía alimentaria.