Victoria de las empresas biotecnológicas en detrimento del marco jurídico, la salud pública y el medio ambiente en la nueva directiva europea sobre transgénicos

El Comité de Investigación y de Información Independientes sobre la Ingeniería Genética (CRIIGEN) del que forma parte el científico Seralini evalúa la nueva directiva en este comunicado: se debilita el marco jurídico, la salud pública y el medio ambiente europeo y ganan las multinacionales del agronegocio:

“La nueva Directiva sobre Organismos Genéticamente Modificados (OGM) aprobada por el Parlamento abre las compuertas de las autorizaciones de OGM, sin realmente fortalecer el poder de los Estados miembros y también asigna un monopolio de conocimientos a la Agencia Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) que es inaceptable, dada la infiltración de los grupos de interés de salud dentro de la Agencia.

El martes 13 de enero de 2015, el Parlamento Europeo aprobó una nueva directiva que cambia fundamentalmente el juego para la comercialización y cultivo de organismos modificados genéticamente en Europa a expensas de la seguridad jurídica, ambiental y de la salud. Este nuevo texto Europeo sobre “renacionalización de los procedimientos de autorización de OGM” estaba destinado a ser más estricto y dirigido, entre otras cosas, a “facilitar” las prohibiciones nacionales sobre los cultivos transgénicos.

El lobby biotecnológico, con el apoyo de algunos Estados miembros pro-OGM en el Consejo Europeo (Reino Unido, Países Bajos, España…), se las arregló para imponer su voluntad a introducir más transgénicos en Europa. La nueva Directiva ahora da más poder a las empresas, en colaboración con los Estados miembros con los cuales se deben negociar las autorizaciones, facilitando el proceso de comercialización y cultivo de nuevos OGM.

El CRIIGEN sólo puede tener en cuenta que la evaluación de la salud a nivel europeo no se refuerza, en particular con respecto a la promoción del desarrollo de una competencia contra transparente a la EFSA, que ahora se posiciona como el único “garante” de la salud pública. Lamentamos profundamente que la nueva Directiva prohíba a los Estados miembros tomar sus decisiones basadas en sus propios análisis de riesgos ambientales y de salud, para apoyar cualquier prohibición legal sobre su territorio.

Durante los últimos dieciséis años CRIIGEN ha denunciado la evaluación inadecuada de los OMG y sus pesticidas asociados y, especialmente a partir de 2012, los efectos a largo plazo asociados con la exposición crónica tanto de profesionales agrarios y sus familias como de los consumidores. Según el profesor Séralini GE, quien recientemente fue invitada por el Parlamento Europeo para hablar sobre el tema: “Los lobbies en el trabajo interior de la EFSA, entre los expertos que han rechazado los resultados de nuestro estudio de dos años, continúan socavando la salud pública mientras monopolizan el conocimiento”.

Corinne Lepage, presidente honorario de CRIIGEN y ex vicepresidente de la Comisión de medio ambiente del Parlamento Europeo, dijo, “esta nueva Directiva ha borrado completamente el texto votado en la primera lectura del Parlamento Europeo, que se basó en las recomendaciones de un informe que yo había propuesto. El primer texto constituía un paso adelante considerable hacia una regulación más estricta de OMG, permitiendo su prohibición en ausencia de estudios suficientes, o dando el poder a las regiones para declarar una moratoria.

Este texto convertía a la Directiva de OGMs en una pieza de legislación ambiental y no para la regulación del mercado interior. En definitiva, este [nuevo] texto no sólo abre las compuertas de las homologaciones de OGM en Europa, sino que contrariamente a lo que ha sido declarado, no permitirá la seguridad jurídica para Estados miembros que quieren prohibir los transgénicos en su territorio.

Lamentablemente, una vez más las instituciones europeas han demostrado que los deseos de los consumidores europeos no son dignos de tenerse en cuenta y también que la democracia no tiene ningún significado para ellos. ”

Traducción de Pilar Galindo.

Bibliografía y Notas:

El Dr. Joel Spiroux de Vendômois, Presidente de CRIIGEN, añadió: “es triste que la mayoría de los diputados haya olvidado que los transgénicos son plantas de plaguicidas. Los ciudadanos europeos pagarán por ello un alto precio en términos de salud debido al subestimado impacto de transgénicos y pesticidas, tal y como hemos demostrado” (1).

En junio de 2014, la rara coincidencia de voto a favor de países protransgénicos como España y países que han vetado el cultivo hace años como Francia, aventuraba que la nueva directiva de transgénicos lejos de suponer un avance en la protección frente a los transgénicos al permitir a los estados vetar el cultivo en su territorio, era el camino para facilitar la aceleración de autorizaciones de nuevos cultivos transgénicos. Así lo analizábamos en “Por una alimentación sin transgénicos ni agrotóxicos” (2).

(1)Texto en inglés y fuente original: http://www.gmoseralini.org/new-eu-gmo-directive-strengthening-biotech-companies-detriment-legal-framework-public-health-environment/

(2) Ver nuestro análisis sobre la nueva directiva en http://urcm.net/dev/N50-garbancita/joomla/index.php/dia-mundial-de-la-alimentacion-agroecologica/2042-por-una-alimentacion-sin-agrotoxicos-ni-transgenicos