Mermelada de pera de La Garbancita

La temporada de las peras es el invierno, buen momento para prepararla en confituras varias y disfrutar de su sabor en otros momentos del año. Aquí os dejamos nuestra receta de mermelada de pera. Exquisita. Quien la probó, lo sabe.

 Ingredientes

  • Un kilo de pera conferencia maduras 
  • 300 g de azúcar panela 
  • El zumo de cuatro limones 
  • Una rama de canela 
  • La cáscara troceada menuda de tres limones y/o tres naranjas

Preparación

Lavamos las peras. Preparamos un buen bol con abundante agua fría y el zumo de dos limones con sus cáscaras. Pelamos las peras y quitamos los corazones, reservando las mondas y los corazones en una fuente. Partimos la carne de las peras en trozos de 2 cm aproximadamente y los vamos echando en el agua con limón. Esto evita que se oxide.

En la misma cacerola donde haremos la mermelada, echamos los trozos de pera escurridos y el azúcar. Removemos bien hasta que el azúcar se disuelva. Ponemos la cacerola a fuego medio y cocemos removiendo a menudo para que no se pegue.

Mientras tanto, ponemos las pieles y corazones a cocer en otra cacerola, a fuego medio, con agua que las cubra al mínimo. Cocemos hasta que comprobemos que estén blandos. Rectificar de agua si fuera necesario. Se trata de extraer la pectina de las peras con la menor cantidad posible de agua. Esto proporcionará a la mermelada resultante la textura adecuada, ni sólida ni líquida. Cuando esté, colamos y reservamos.

El punto de mermelada llega cuando veamos que los trozos de pera estén muy hechos, aproximadamente una hora de cocción; no importa que quede algo caldoso y que la pera quede en trocitos pequeños. En ese momento añadimos el cocido de las pieles y corazones. Dejamos hervir como durante quince minutos y apartamos del fuego. Añadimos el zumo de dos limones. Sacamos la rama de canela. La mermelada queda de un color más o menos cobrizo, a más cocción, más oscura. Va en gustos.

Llega el momento de envasarla, bien para consumirla de inmediato, bien para hacer conserva.

Si queremos mermelada en conserva sigue estos pasos:

1. Lava bien los botes de cristal y las tapas.

2. Ponlos a hervir en agua que los cubra durante quince minutos. Sácalos ayudándote de unas pinzas de cocina y déjalos encima de un paño para que escurran. Cuanto menos manipulemos con las manos los botes y tapas, mejor.

3. Rellena los botes de mermelada hasta antes de la rosca del bote.

4. Cierra bien los botes con las tapas.

5. En una cacerola lo más ancha posible, pon un paño de cocina limpio en el fondo. 

Coloca los tarros de mermelada encima y cúbrelos de agua por encima de las tapas. El paño evita que se rompan los botes de cristal. Hervimos durante treinta minutos. Aparta del fuego y sácalos, con las pinzas, para depositarlos boca abajo en una superficie plana.

6. Cuando puedas tocar los botes sin quemarte, toca la tapa para comprobar que se ha hecho el vacío. Si la tapa al presionarla con el dedo está dura hemos conseguido hacer la conserva, caso contrario, o bien repetimos la operación con los botes que no hayan llegado al vacío, o bien consumimos la mermelada antes de un mes, más o menos, conservada en frío.

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