Pechuga de pollo con salsa de mandarinas

 Ingredientes para las pechugas

  • ½ kg. de filetes de pechuga de pollo
  • 3 ó 4 dientes de ajo (según tamaño)
  • Perejil
  • ½ cucharadita de cúrcuma
  • 1 pizca de pimienta negra
  • 1 pizca de sal marina
  • 2 cucharadas soperas de aceite de oliva virgen extra

 

 Ingredientes para la salsa

  • ½ kg. de mandarinas
  • 1 vaso de vino blanco
  • 2 cucharaditas de miel
  • 1 cebolla mediana
  • 1 puerro (medio si es demasiado grande)
  • 2 cucharaditas de harina
  • 3 cucharadas soperas de aceite virgen extra
  • 1 pizca de sal (opcional)

 

Preparación

Poner a macerar los filetes de pollo con el ajo picado, el perejil, la cúrcuma, la pimienta y la sal unas dos horas antes de preparar para que vayan cogiendo gusto.

Hacer a la plancha en una sartén con una cucharada de aceite a fuego fuerte para que se doren por fuera y apartar.

En la misma sartén se pone el resto del aceite con la cebolla y el puerro picados. Hacer muy despacio hasta que queden transparentes, añadir la miel, el vino blanco y el zumo de las mandarinas, se puede añadir también la pulpa porque luego se va a triturar. Subir el fuego para que se evapore el alcohol del vino. Disolver la harina con un poco de agua fría y añadir a la mezcla. Si se quiere se puede poner algo de sal aunque no es muy necesario porque la salsa ya tiene sabores muy característicos y no parece necesario, en todo caso, muy poquita. Dejar cocer removiendo hasta que engorde la salsa. Poner en el vaso de la batidora y triturar bien. Añadir a los filetes y dar un hervor todo junto para que se mezclen los sabores.

Queda muy bien con guarnición de arroz o patatas hervidas.

Apunte dietético

Plato proteínico, mejorado por la fibra que aportan la cebolla, el puerro y la pulpa de la mandarina.

La carne de pollo y en concreto la de pechuga es la que tiene menos ácidos grasos saturados nocivos para el nivel de colesterol. 100 grs. de carne de pollo sin piel aportan unas 115 kcalorías, 3 grs. de grasa de la cual es saturada menos de 1 gramo y 80 mg. de colesterol. Proporciona, además de proteínas y grasas, vitaminas del grupo B (B1, B2, B6, B12 y niacina ó B3), vitamina A, C, E y ácido fólico. Minerales como el calcio, fósforo, magnesio, hierro, potasio y cinc.

Siempre que se pueda, es mejor consumir pollos criados de forma ecológica, así estaremos libres de hormonas y antibióticos indeseados y disfrutaremos de una carne mucho más jugosa y con menos grasa. Son más caros, sí, pero hay que tener en cuenta que la dieta occidental es hiperproteínica, no es necesario consumir carne tan a menudo. Si comemos carne sólo de vez en cuando, siendo vegetales las principales proteínas que consumamos, la carne ecológica no nos va a disparar el presupuesto.

Los nutrientes de la parte vegetal de la receta son también importantes en contenido de vitaminas, minerales y fitoquímicos, aunque algunos, como la vitamina C, se pierdan parcialmente por el cocinado.

La cúrcuma, siempre acompañada por la pimienta para mejorar su absorción, proporciona su acción protectora contra el cáncer y las enfermedades cardiovasculares.

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