Zarangollo desde Murcia

El zarangollo es un plato popular murciano cuyo ingrediente principal es el calabacín o la calabaza. Seguramente es el pisto más antiguo que conocemos por la sencillez de sus ingredientes y su preparación, aunque hay que saber darle su punto.

Zarangollo murciano típico
 Ingredientes para 6 personas

  • 1 kg de calabacín
  • Un manojo de cebolleta tierna o ½ k de cebolla seca
  • 3 huevos
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Sal al gusto

 

Preparación

Picamos la cebolla como en la receta anterior. Cortamos la calabaza en dados medianos. Picamos muy finamente las ñoras, muy bien escurridas de agua.
Procedemos con el aceite y sartén igual que con el zarangollo de calabacín, pero añadimos primero la cebolla y cuando empiece a transparentar echamos las ñoras, dando unas cuantas vueltas evitando que se quemen. A continuación añadimos la calabaza, salamos y ponemos el fuego muy bajo hasta que se haga la calabaza. Hay que vigilar y remover de vez en cuando para que no se queme. Si no estuviera hecha la calabaza y vemos que puede arrebatarse el zarangollo, añadir un hilo de agua.

 

Zarangollo de Cieza
 Ingredientes para 6 personas

  • 1 k de calabaza limpia (tipo potimarrón o del terreno)
  • Un manojo de cebolleta tierna o ½ k de cebolla seca
  • 8 ñoras previamente hidratadas
  • Aceite de oliva virgen extra
  • sal al gusto

 

Preparación

Pelamos las patatas y cascamos en trozos regulares. Las ponemos a cocer al vapor durante 15-20 minutos. Cuando estén las dejamos enfriar en una escurridera para que no quede nada de agua.

Mientras tanto, vamos preparando el “all i oli”. En un mortero (el cerámico tradicional es el mejor) machacamos muy bien los ajos con la sal y cuando estén al punto de pasta vamos incorporando el aceite muy lentamente desde un lateral, nunca en el centro del machacado, en tanto vamos dando vueltas ininterrumpidas a la pasta de ajo siempre en el mismo sentido. El truco consiste, desde el primer momento, en ir emulsionando la pasta de ajo con el aceite muy lentamente con la maza. Paciencia. El resultado lo merece.
Cuando el  all i oli esté bien espeso incorporamos muy despacio el limón o el vinagre sin dejar de remover con mucho cuidado porque, al igual que la mayonesa, el all i oli puede cortarse. Si no te atreves, riega este ingrediente ácido a las patatas por encima y remueve bien.
Incorporamos la salsa a las patatas, removemos con suavidad, picamos el perejil muy fino y lo esparcimos por encima.

Tus ingredientes ecológicos en La Garbancita
Disfrutar de una alimentación saludable está en tus manos
Visita la tienda