Cuida tu salud: Rebaja el consumo de azúcar

El azúcar y otros edulcorantes refinados tienen escaso valor nutritivo y son alimentos perjudiciales para nuestra salud. Nos referimos al azúcar y edulcorantes que nos encontramos habitualmente en las tiendas y supermercados que no contienen vitaminas y minerales, sustancias esenciales para que su metabolismo beneficie a nuestro cuerpo. Los azucares y otros edulcorantes refinados aportan calorías vacías que, al transformarse en grasas, se acumulan en la sangre y obstruyen la circulación.

Los carbohidratos -los azucares lo son- sólo se incorporan a las células cuando van acompañados de vitaminas y minerales. Como los azúcares refinados no contienen estas sustancias, actúan como ladrones de las mismas en nuestro cuerpo.

Todo el azúcar que necesita nuestro organismo está en las frutas, hortalizas y cereales. El consumo excesivo de azúcar produce caries y descalcificación, así como desequilibrios en el proceso metabólico y diferentes enfermedades. Por el contrario, el consumo de azúcar refinado y edulcorantes sólo proporcionan calorías vacías, que se acumulan en las células grasas. Este consumo causa enfermedades:

 

 a) Hipoglucemia. El azúcar refinado llega al aparato digestivo donde es absorbido en el acto, produciendo una inmediata inundación de azúcar en la sangre, que también desaparece de inmediato. Al pasar la sangre azucarada por el páncreas se produce una secreción de insulina, que hace disminuir la glicemia, (azúcar en la sangre), produciendo la hipoglucemia.

b) Diabetes. La diabetes de los adultos se caracteriza por la producción de insulina disminuida; la insulina se produce por las células B del páncreas, respondiendo a una elevada cantidad de azúcar en la sangre (hiperglicemia).

c) Enfermedades cardiovasculares. El consumo de azúcar eleva los triglicéridos y el colesterol y con ello aumentan las enfermedades vasculares.

d) Caries dentales. Los azúcares refinados se adhieren a la dentadura y utilizados por algunas bacterias producen los ácidos que atacan el esmalte dental.

e) Obesidad. El órgano más sensible a la insulina es el tejido adiposo, donde se facilita la entrada de glucosa a las células grasas y las convierte en más grasa.

f) Desordenes emocionales. Son dependientes de la hipoglucemia, desasosiego, depresión, angustia, inestabilidad, ataques de ira e inseguridad.

g) Jaqueca y/o migraña. Las personas que sufren de jaqueca tienen hipersensibilidad al azúcar, por lo que se les aconseja eliminarla de su dieta.

 

Cambia tu dieta. Sustituye el azúcar y otros edulcorantes por las frutas y por la miel.