El estreñimiento infantil

El estreñimiento es un trastorno digestivo que se manifiesta como ausencia de una evacuación regular y suficiente. Lo normal, para niñ@s mayores de 2 años y personas adultas, es evacuar como máximo tres veces al día y como mínimo tres veces a la semana. Para los lactantes con leche materna, al menos dos veces al día y para los de lactancia artificial, al menos tres veces a la semana.

Con la retirada de los pañales en algunos casos se produce un estreñimiento pasajero.

Cambios como el comienzo de la escuela o la resistencia de l@s niñ@s a abandonar los juegos para ir al baño también suelen causar estreñimiento leve.

A partir de los seis meses de vida del bebé, el estreñimiento puede deberse a la falta de madurez del aparato digestivo, pero se supera con la ingesta paulatina de frutas y verduras.

Posteriormente, el miedo a no controlar los esfínteres cuando se retira el pañal, se resuelve con la visita al baño en horas fijas.

Se combate con imaginación y dedicación de l@s adult@s para conseguir que l@s niñ@s disfruten comiendo alimentos sanos y nutritivos y conozcan los daños de los alimentos industriales cargados de sustancias nocivas.

Sólo en caso de estreñimiento severo se debe recurrir a suplementos dietéticos, medicamentos o sustancias laxantes (enemas o supositorios de glicerina), emolientes (que ablandan e hidratan las deposiciones), lubricantes (que disminuyen la absorción del agua en el colon), procinéticos (que aumentan la motilidad del intestino) y siempre, previa consulta al médico de cabecera.

¿Cómo luchar contra el estreñimiento?

a) Introduciendo en nuestra dieta vegetales, verduras, frutas, legumbres, pan y cereales integrales, así como alimentos ecológicos y ricos en fibra.

b) Eliminando -o reduciendo a la mínima expresión- golosinas, chuches, bollería industrial, bebidas de cola, refrescos carbonatados, comida rica en grasas, lácteos y zumos repletos de colorantes, azúcar refinado, conservantes y sustancias químicas que cautivan el paladar de nuestros niñ@s (y también el nuestro).

c) Bebiendo agua suficiente.

d) Haciendo deporte.

 

No hay que ponerse nervioso al comprobar que el enemigo nos ha conquistado en parte. Cuatro horas diarias de televisión para manipular nuestros deseos, no son para menos. Podemos mirar para otro lado, quejarnos o rendirnos, pero si queremos evitar el estreñimiento, el cáncer de colon, la obesidad y la diabetes, debemos pasar a la acción.

Por ejemplo, hacer recetas de alimentos sanos con nuestros niñ@s un par de veces al mes. El juego, la diversión y el aspecto atractivo de los alimentos, preparados y cocinados por ell@s mism@s, enseñarán a l@s niñ@s a disfrutar comiendo bien. La información clara y paciente sobre la nocividad de los alimentos manipulados, hará el resto.

Los alimentos astringentes, como el arroz, es mejor que sean integrales o semintegrales. La manzana ayuda a evacuar si se consume cruda y con piel. Por el contrario, se recomienda la compota de manzana o de plátano cuando hay diarreas precisamente por causar el efecto contrario y ayudar a recuperar la flora intestinal. La costumbre de beber agua, ir al baño de manera regular y hacer ejercicio físico son, junto a la dieta adecuada, hábitos que reducen casi a cero el riesgo de muchas enfermedades. Estos hábitos, que mejorarán la salud y la calidad de vida de l@s niñ@s cuando sean adultos, son la mejor herencia y la más sincera demostración de cariño que podemos darles.

Fuentes: Isabel Polanco. Jefa del servicio de Gastroentología y Nutrición. Hospital Infantil Universitario La Paz (Madrid). Dr. Ramón Tormo. Jefe de la Unidad de Gastroentología Infantil. Hospital Vall d`Hebron (Barcelona). Dr. Rafael Guayta. Especialista en medicina preventiva y salud pública. Dr. Jaume Serra. Sociedad Española de Nutrición Comunitaria. Dr. Xavier Costa, Pediatra. “El estreñimiento Infantil.” Colección “Hablemos de …” .A.C.V. Activos de Comunicación Vital. S.A.

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