El estreñimiento

Junto con la piel, los pulmones y los riñones, el intestino grueso o colon cumple la función de depurar los residuos de nuestra actividad orgánica. El colon es un conducto poroso que, mediante un sistema biológico inteligente, impide la proliferación de toxinas y microbios patógenos dentro del aparato digestivo. Muchas enfermedades y trastornos tienen su origen en el colon, cuando éste no es capaz de conducir hasta el final de su recorrido y expulsar, con la debida apidez, todos los desechos de la digestión. Cuando el colon funciona mal, se altera la capacidad de selección de sus paredes internas y las sustancias nocivas se desbordan en el organismo a través del torrente sanguíneo.

El origen habitual de estas alteraciones es una dieta baja en frutas y verduras y alta en azúcar y cereales refinados. Esta alimentación implica un déficit de celulosa que reduce la velocidad del tránsito intestinal de los alimentos.

El exceso de almidones y el defecto de enzimas para la digestión, producen estreñimiento que, a su vez, inflama las mucosas intestinales y provoca putrefacciones destructoras de la flora benéfica. Con el estancamiento de la materia orgánica en descomposición, se multiplican las bacterias degradantes de las sales biliares, que se convierten en cancerígenas. Ningún órgano de nuestro cuerpo queda a salvo de estas sustancias perjudiciales.

El estreñimiento propicia una autointoxicación permanente del cuerpo. El cáncer de colon está directamente relacionado con el estreñimiento. Su alta frecuencia en Europa y Estados Unidos le identifica como consecuencia de una alimentación abundante en carne, grasas animales y alimentos procesados y pobre en frutas, verduras, cereales integrales y azúcares “lentos”. A esta alarmante realidad se suman otros factores, también vinculados al modelo civilizatorio capitalista, como el sedentarismo y el estrés.

La salud pública depende en gran medida de la seguridad alimentaria. Pero tanto una como otra han sido secuestradas por el modelo alimentario globalizado. Este modelo, basado en la industrialización y mercantilización de los alimentos, está determinado por las grandes multinacionales del agronegocio.

La superación del estreñimiento implica la modificación de nuestros hábitos alimentarios. La primera medida consiste en beber más líquido (agua y zumos de frutas) y comer fruta y verdura. Es bueno tomar en el desayuno una rebanada de pan ecológico integral con aceite de oliva de primer prensado en frío y un poco de tomate.

El ejercicio físico también ayuda. Practicar abdominales tendido en el suelo, los pies sujetos debajo de un mueble. Incorporarse e intentar tocar los pies con la punta de los dedos de la mano. Empezar con pocas repeticiones y aumentar la cantidad progresivamente. (continuará).

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