Limones y mermelada

Las propiedades nutricionales del limón lo convierten en una fruta insustituible en nuestra despensa. Muy rico en vitamina C (antioxidante). El ácido cítrico que contiene le dota de cualidades antisépticas y alcalinizadoras, además contiene bastante potasio, importante aporte para nuestro sistema nervioso.

Desde que la Garbancita inició su andadura procurando alimentos ecológicos frescos, de temporada, producidos desde el respeto a la naturaleza y las personas, el limón fue una de nuestras prioridades y la primera fruta de nuestra lista. Disponemos desde entonces de las dos variedades más reputadas: los finos, que se recolectan entre noviembre y abril, y los verna que dan sus frutos entre mayo y agosto. Están cultivados sobre pie de naranjo amargo en las tierras de Fortuna, Murcia, de los productores ecológicos de Citricaren.

El limón posee unas propiedades medicinales únicas. Es uno de los frutos más estudiados por todo tipo de medicinas y su uso sobrepasa el meramente culinario. Por ejemplo:

– Si tenemos un intestino proclive a defecaciones excesivas, el limón detiene la diarrea, además de tener la propiedad de eliminar la acidez gástrica.

– Es un excelente estimulante hepático, insustituible para depurar el hígado.

– Regenerador de los glóbulos blancos (vitamina C, potasio y calcio) y potenciador de nuestro sistema inmunológico. Estimulante en la formación de los glóbulos rojos, adecuado para la anemia.

– Es depurativo. Bueno para remediar el reumatismo, artrosis, artritis, gota, arterioesclerosis. Necesario el zumo de un limón diario para evitar la formación de piedras en los riñones. Es un alimento altamente alcalino.

– Contiene alfa pineno, un antigripal. Al primer síntoma de gripe, zumo de limón. Y si tenemos fiebre muy alta, tomar su jugo ayuda a bajarla.

– En caso de deshidratación: zumo de dos limones, una pizca de sal, otra de bicarbonato y un litro de agua. Hidrata el organismo y repone las sales perdidas.
– El zumo es un buen locutorio para eliminar el mal aliento y sanar las infecciones de la boca. Cura las llagas. Las gárgaras con limón alivian la irritación de garganta producida por las bacterias catarrales.
– El zumo de limón es astringente. Extendido en la piel la limpia de impurezas: manchas, granos, espinillas, estrías. Alivia y cura las picaduras de insectos. Cicatriza heridas. Cura los sabañones. Alivia el picor de la piel, sobre todo el que se produce cuando tenemos el hígado enfermo. Puesto en una gasa, útil para cortar la hemorragia nasal. Un masaje en los pies con zumo de limón mezclado con una buena crema relaja los pies cansados.

Volviendo al uso culinario del limón hay que tener en cuenta que nos proporciona su más alto valor nutricional si lo tomamos fresco. La vitamina C es termosensible y se degrada cuando al alimento que lo contiene lo sometemos a alta temperatura. Una de las formas de conservar la fruta es procesarla con cierta cantidad de calor y azúcar o miel. Hablamos de las mermeladas, jaleas y compotas, mucho mejor y más ricas hechas en casa.  Con el azúcar, especialmente si es refinada, toda precaución es poca. Su excesivo consumo supone que los azúcares se transformen en grasa corporal, así como mantener a raya nuestro nivel de glucosa en sangre para prevenir la diabetes.

En La Garbancita, aprovechando una excelente cosecha de limones, nos lanzamos a preparar mermelada de limón de la mano de una de nuestras colaboradoras, cocinera vegetariana de larga experiencia. Aquí lo que hicimos y la receta:

Taller de mermelada de limón