Cúrcuma, condimento y antiinflamatorio natural imprescindible en tu botica culinaria

Que tu alimento sea tu medicina y tu medicina sea tu alimento. Eso sí, ecológico.

La cúrcuma, de color anaranjado, es un rizoma de la planta curcuma longa. Pertenece a la familia del jengibre. Contiene fibra, proteínas, niacina, vitaminas C, E y K, sodio, potasio, calcio, cobre, hierro, magnesio, zinc. Al consumirla como condimento para aromatizar, dar color y sabor, la cantidad ingerida es pequeña y su valor nutricional, en esa proporción, es escaso. Sin embargo, el colorante natural extraido de la curcuma, la curcumina, tiene un elevado poder antiinflamatorio. De ahí que recomendemos incorporar esta pequeña raíz en nuestra cocina para elevar el poder saludable de nuestros platos.
 
La cúrcuma aparece hace 2000 años en los textos médicos de India, China, Tibet y Oriente Medio. La medicina tradicional india –medicina ayurvédica- la utiliza para tratar flatulencias, ictericia, desequilibrios de hígado, infecciones, artritis, orina sanguinolenta, dolor de muelas, hematomas, cólicos, todos con el factor común de la inflamación como síntoma.

Propiedades curativas de la cúrcuma

La medicina occidental reconoce cada vez más su propiedades antiinflamatorias pero también antioxidantes (por las vitaminas que contiene) siendo considerada como un complemento alimentario que contribuye a inhibir tumores cancerígenos y coaduyuvante de la quimioterapia. La lista de sus propiedades curativas es larga: analgésica, antibacteriana, anticancerígena, anticoagulante, antihistamínica, antioxidante, antiinflamatoria, antivírica, carminativa, cicatrizante, colagoga, colorética, diurética, expectorante, fungicida, hepatoprotectora, hipercolesterolemiante y tonificante.
 
Su consumo regular puede ayudar a producir cortisona para aliviar los dolores artríticos sin los efectos secundarios de medicamentos como fenilbutazona.
 
En el sistema digestivo es un aliado poderoso: a) ayuda en el buen funcionamiento del sistema digestivo protegiendo las paredes gástricas frente a la acidez, b) alivia los síntomas de colon irritable, c) reduce la formación de compuestos inflamatorios y tumorales en pacientes con enfermedad de Crohn, d) favorece el buen funcionamiento del hígado protegiéndolo ante el estrés oxidativo de radicales libres, toxinas y parásitos y d) previene de la formación de piedras en la vesícula al hacer la bilis más soluble y ayuda a eliminar sales biliares, colesterol y bilirrubina.
 
En el sistema circulatorio actividad antioxidante de la curcumina inhibe la formación de plaquetas, fluidificando la sangre y evitando trombos y embolias. También interfiere la absorción del colesterol disminuyendo el depósito de este compuesto en la aorta y los triglicéridos en la sangre.
 
Su capacidad de neutralizar los radicales libres no solo ayuda en el hígado, también en los procesos de dolencias como el alzheimer.
 
En procesos degenerativos como el cáncer la curcumina tiene la capacidad de inducir apoptosis en células cancerígenas sin producir efectos tóxicos en células sanas. La eficacia de la curcumina se potencia con la presencia de la pimienta de tal modo que una molécula de pimienta multiplica por 1000 la absorción de la curcumina.
 
Su poder antioxidante y antiinflamatorio también es efectivo en uso tópico para combatir la dermatitis, inflamación de músculos y articulaciones. Su poder antimicrobiano y fungicida acelera la curación de llagas en la boca.

Cúrcuma en nuestra cocina

Aunque es capaz de sustituir al azafrán siendo menos tóxico que el famoso E102-tartacina que ha sustituido a nuestro colorante mediterráneo natural, sigue siendo una rareza en nuestra cocina. También lo consumimos bajo su forma química –sin las propiedades antiinflamatorias y antioxidantes mencionadas de la curcumina natural- como colorante alimentario E100, o bien en la mezcla del curry en el que la proporción de cúrcuma es de un 20% de los condimentos empleados.

Te recomendamos usar el rizoma –mejor que la raíz seca y triturada- para acompañar los platos y asociarlo a la pimienta para potenciar sus propiedades. Mejor si es ecológico porque su poder antioxidante es superior al tener mayor proporción de vitaminas y minerales. Añádelo en la paella, el cous-cous, en guisos de legumbres, en la salsa de tomate, en ensaladas frescas y en todo lo que se te ocurra. Si has llegado al final de este articulo convendrás que conviene tener en nuestra botica culinaria la cúrcuma e ingerirla con regularidad en nuestra dieta porque ayuda a prevenir muchas de las enfermedades de la sociedad moderna y la mala alimentación.

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